domingo, 11 de mayo de 2008

Spinning, línea a línea 2ª parte

...La curiosidad me hace seguir escrutando entorno a la multinacional Toyobo inc, que coge la patente para distribuir la fibra en el próspero mercado asiático, sobre todo en el mismo Japón, Taiwán y China.

Para su aplicación en el sector de la pesca deportiva se deriva la Dyneema SK 75, de superior fuerza y resistencia.

Al otro lado del Atlántico nace un embrión (1.885, Albert Butz inventa un regulador termoeléctrico ) de la empresa que, unida a la marca creada por Mark Honewell (1904) da lugar a la actual Honeweell que introduce la microfibra Spectra sobre el año 1985 ( en realidad, la empresa se llamaba por aquel entonces Allied Signal), cubriendo así el mercado de América del Norte.

Un escueto repaso histórico para hablar de dos materiales de igual concepción.

Es hablar de “super líneas” o GsPE (Gelspun polietileno, por el tratamiento a que son sometidas), lo que en principio conocimos como trenzados, con cierto desagrado durante la década de los 90.

Lo que veremos ahora en las tiendas especializadas son dos formatos: fibras tipo “Fusión “ y las denominadas como braided o trenzadas.

La fibra Dyneema está realizada con polietileno de altísimo peso molecular. Su extremado alto módulo, junto a su ligereza la convierten en una de las mejores de su categoría.

Su producción se basa en un tratamiento mediante solventes, de forma que se consigue orientar la estructura desordenada del polímero original, dando lugar a una fibra con una orientación paralela de los haces.

En los productos tipo fusión (dyneema-fireline de Berkley y spectra-fusión de Hart por ejemplo) las microfibras de polietileno de alta densidad se organizan en haces paralelos. Acaba en una serie de cadenas lineales de cientos de fibras que se tratan mediante un proceso de fusión a altas temperaturas.

Al no estar imbricadas se pierde algo de resistencia, perjuicio que se intenta reparar encapsulando al conjunto mediante una cobertura de un polímero plástico protector. El inconveniente reside en que a base de roces continuos esa capa termina por sufrir heridas, dejando a la vista las fibras lo que se traduce en una cierta debilidad del conjunto que, por otra parte, resulta algo rígido, debido precisamente a esa “coraza” externa.

Los “braid”consisten en cadenas repletas de microfibras (pueden haber cientos). Cada cadena se entrelaza como en un proceso de trenzado con otras (cuanto mayor número de trenzas la calidad se dispara, y también el precio). Todas van recubiertas de polímero protector.

El tratamiento EBT (Enhanced Body Technology) da lugar a una fusión global del complejo como sucede en las fabricadas por la marca Powerpro.

Estos “trenzados” modernos (Powerpro, Tuf line XP,Spiderwire ...) presentan gran ductilidad, tenacidad, resistencia a la tracción y a la abrasión superiores a los tipo “fusión” y son recomendables.

Resultado final en ambos casos: baja densidad, alta resistencia (2 a 3 veces la del monofilamento tradicional), escasa elasticidad, flotabilidad, baja flexibilidad, resistencia ante la abrasión, los rayos ultravioleta y agentes químicos y una alta capacidad para absorber energía.

Permiten seguir directamente la evolución del artificial y favorecen el instante de la clavada. A menos sección podremos prolongar los lances unos metros.

Probé el primer fireline que encontré en la tienda de mi gran amigo José María, en Tox (Asturias) y no me convenció; hace ya unos cuantos años de eso y me dije, “Carlos, no merece la pena el desembolso”.

Hoy disfruto del uso tanto para el lance pesado (grandes cucharillas y chivos) como la pesca al buldó y el verdadero spinning con señuelos de todo tipo. Suelo cargar la bobina del carrete (un 4000 de alta gama) con trenzado del 0,20mm (Powerpro, TufXP...) lo que asegura lances allá donde antes no soñaba alcanzar.

Entre los mejor y lo peor está la ausencia de elasticidad. Hay que acostumbrarse, notaremos la perdida del agradable tacto del nylon y el impacto cortante en el pulgar si no extremamos la prudencia en el”push and pull”.

Si duda se trata de la solución cuando precisemos inexcusablemente de bajas secciones sin renunciar a un alta tenacidad.

Lamentablemente resultan muy onerosas, hasta el triple del coste de un mono de nylon de alta gama. Con todo, esta inicial fase de disgusto se verá contrarrestada por la mayor durabilidad ( hasta 5 veces) que el nylon tradicional; claro está, si en la primera partida no llegamos con los nubarrones de un enganche en aquella sierra alejada que hace perder los primeros 60 metros, ¡vaya, vaya!

Ejemplo al respecto: una bobina de monofilamento Tubertini gorilla del 0,35mm (albergo dudas sobre exactitud de calibrado...) cuesta unos 9 euros (150 metros), un gran hilo con baja memoria, poca elasticidad y gran, pero que gran aguante a la abrasión; Un braided mundialmente distribuido (y muy caro) como el Spiderwire (spectra) vale no menos de 45 euros las 150 yardas ( unos 130 metros ); si nos acompaña la suerte y contamos con un buen carrete que recoja a espiras cruzadas y lo rellenamos adecuadamente, este hilo sobrevivirá varias temporadas, pero el “mono” lo habremos de cambiar periódicamente (empero no sólo por necesidad, ya que los nuevos productos son realmente tentadores, ¿verdad amigos?).

Sin embargo -¡Aleluya!- las circunstancias cambian con rapidez; fruto de ello (de la competencia entre marcas, unido a la alta demanda) es que encontramos día a día precios más acomodados, ya ampliamente por debajo de los 40 euros los 270 metros, en braided de altísima estofa...¡Os animo a buscar con perseverancia, también en internet!

Otra materias son el PEN, un derivado del Dacrón, nombre que se dio a la fibra de poliéster. Es un polímero de polietileno. No ha sido destinado a la pesca con caña en costa. Su uso tuvo éxito en la pesca al currican.

Una aramida, como el kevlar, muy ligera pero que soporta mal los rayos UV. El Kevlar se empieza a mezclar en combinaciones con las fibras GSP, pero tal vez para reducir el coste de fabricación. Veremos qué pasa en los próximos meses.

En la actualidad, en el mercado de las fibras la promesa está puesta en el denominado Zylon de Toyobo. Es un PBO (Polyfenilbenzobioxazol) con el mayor módulo, mas no se advierte a corto plazo nada que supere a las super-líneas conocidas.



El fluor es una sustancia muy común en la naturaleza: Es un gas halógeno (formador de sales) descubierto en 1.886 por J. H Moissan. Tiene una fuerte tendencia a formar iones fluoruro.

Hay más de 100 sustancias comerciales obtenidas a partir del flúor o sus compuestos. Una de las que se ha destinado a la industria de los componentes de la pesca deportiva es el teflón (CF2)n, obtenido de la reacción con átomos de carbono.

Los productos originales se caracterizan por su refracción similar a la del agua, su resistencia a la abrasión y su tendencia a hundirse, factor que les hace atractivos como monofilamentos para la construcción de bajos de línea.

No me parece oportuno recomendar el fluorocarbono a no ser para conformar un terminal de choque al que anudar el señuelo: es caro, demasiado oneroso y no añade factor alguno atractivo; un formato de alta serie no saldrá por menos de 30 euros los 100 metros..

No obstante, apreciaremos en le mercado manufacturas comercializadas que no se corresponden con fluorocarbono en estado puro. Se trata normalmente de un monofilamento de nylon recubierto de una capa de fluorocarbono, producto que ha sido bautizado con el término “Hybrid”. Es un buen producto que tendremos en consideración, quizá un compromiso entre la versatilidad del nylon tradicional y el acaparamiento que del mercado comienzan a hacer las “súper líneas”.



Algunos “defectos” añadidos – pero prevenibles- de las fibras es que la línea tiende a incrustarse espira entre espira de manera que en un lanzamiento brusco la presión puede generar un cambio en la velocidad de salida produciendo el temido bucle.

Los modernos carretes de spinning poseen un sistema de oscilación que produce un encadenado espiral del hilo de forma que evitan la superposición y el bloqueo de la línea; sabido esto nos veremos obligados a un elevado desembolso dentro de la gama alta de las marcas, al menos de momento (¡a ver cuándo se adecuan los exagerados precios!).

Debemos tener cuidado en procurar realizar un movimiento de lance progresivo, sobre todo si la caña es de acción fast (de punta) pues en la guía de la puntera pude producirse un toque que acelere la generación de un ovillo pernicioso.

En el momento de proceder al llenado del carrete conviene dejar al menos un milímetro de espacio libre hasta el borde de la bobina a fin que se dificulte una salida masiva que produzca inexorablemente otro enredo irreparable.

Disponemos de un equipo ligero, de una caña de 3 metros y potencia entre 20-60 gramos; de un carrete tamaño 3000 de unos 350 gramos. Yo elegiría rellenar una bobina con un GSP del 0,18 o del 0,20 mm de sección (unos 130 metros son suficientes) y la otra con monofilamento (Fluorocoated) de poliamida 9 del 0,30- 0,35mm de sección, unos 150 metros.

Y tranquilos, que ya estamos en condiciones de sufrir por la extraña falta de picadas tras ese madrugón de invierno. Me apresuro en la subida, la foto de ese róbalo de la pasada semana me espera, ¡glorioso, sublime instante!

Terminado este repaso y dispuestos a gozar de las apreciables características de tan adelantados materiales, no puedo por menos que alentar a los departamentos de investigación de las grandes manufactureras a dirigir sus pasos en la búsqueda de componentes con propiedades de biodegradación; lamento con desazón –no queda más remedio- el impacto negativo de los hilos ( sobre todo los trenzados) sobre el ecosistema; nosotros cumpliremos de sobras si recogemos caritativamente todos los retales que se produzcan en el transcurso de la jornada de pesca.

Probando el Tuf XP, poso caña y carrete para lanzar un fuerte abrazo.




Carlos Redruello González
"sargoloco"
16/12/2003


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