martes, 2 de septiembre de 2008

Tipos de costa

LOS TIPOS DE COSTA

(*Publicado en Feder MAR en 2006)

Este capítulo lo dedico al reconocimiento del terreno, sin que pueda entenderse como una clase teórica de geología, disciplina en la que no soy ni mucho menos especialista.

Si importante es conocer las técnicas, las costumbres de los peces y las características de los fenómenos meteorológicos y de las mareas, no menos trascendental es la supervisión ”in situ” de las condiciones y condicionantes específicos de las áreas de pesca.

Todo aficionado debería siempre realizar una concienzuda investigación, sea cual fuere el lugar donde vaya a desarrollar su jornada.

Las configuraciones costeras son tan variables según la zona, la época y la climatología, que podemos asegurar que nunca serán las mismas. Desde mi punto de vista, es imposible asegurar nada en este sentido: he visto playas que cambiaban de una semana a otra de conformación, cuando las mareas llenan de arena las zonas que antes se disponían como canales limitados por rocas; grandes derrumbes han mutado un pedregal de grava fina en majestuoso pedernal, y el pescador, testigo mudo....

Diremos que, a modo de ejemplo, en la costa bañada por el mar Cantábrico, originada en parte a expensas de la rasa costera, es fácil comprobar cómo los afloramientos que jalonan la costa siguen orientaciones determinadas por la disposición de la veta caliza madre.

A renglón seguido cabe una simple exposición en la que intento razonar acercad e las peculiaridades más evidentes que presentan los tipos de costa más comunes, aquellos sectores del litoral que denotan un comportamiento similar.



Playas arena con sistema de dunas (ESQUEMA 1)

Desde los márgenes de una laguna, donde crecen a sus anchas juncales extensos, y los correlimos (“Calidris alpina”, aves migratorias de veloz y rasante vuelo) buscan afanosamente alimento, observo un frente de dunas amplio. Sobre el mismo se desarrolla una importante flora, de entre la cual destaca el cardo marino (“Eryngium maritimun”) y la lechera de mar (“Euphorbia paralias”), vegetal, éste último, que seguramente todos hemos visto y se caracteriza por el látex blanco que produce.

Llego al límite del frente dunar, allá donde el sonido del mar se hace palpable y rompe con fuerza sobre la clara arena: estamos frente a una típica playa de las que la costa Europea se encuentra jalonada.

En esquema 1º vemos a las claras la configuración global en el caso de una playa compuesta a partir de un sustrato formado por sedimentos aportados por un río (norma general en el nacimiento y sustento de las playas) y por el aporte de materia pizarrosa fruto de la erosión en los acantilados circundantes. Pero la arena puede ser de variada procedencia: arenas finas pulidas graníticas; arenas sedimentarias, con alto contenido en limo y detritus del lavado de un cauce; arenas orgánicas, procedentes de conchas de moluscos... la gradación del mineral puede variar en tonalidad y dimensión de los granos. Esta circunstancia se comprueba en los arenales nombrados en tercer lugar: segmentos de conchas, desde trozos casi íntegros, depositados en la franja alta, hasta el tamaño de un garbanzo en un estrato más bajo, y a medida que se desciende se van haciendo más y más finos, hasta grano microscópico.

Tanto en unas como en otras interesa al pescador deportivo conocer el relieve del fondo, acto que puede ser llevado a cabo en bajamares vivas, como todos ya sabéis. Los canales de paso, la disposición, tamaño y distancia de la barra arenosa, el tipo de corriente que se origina, son evidencias que se transforman en factores de los cuales va a depender el éxito en el lance a surfcasting. Los arenales quizá sean los espacios con mayor dificultad para la acción de pesca, hecho que da a esta técnica una dimensión muy especial y sugerente.


Sigue...

1 comentario:

  1. Precioso artículo. Me encanta. Eskerrik asko Lagun! Agradezco q inviertas tiempo y esfuerzo en este tipo de entradas. Lo seguiré.

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