domingo, 21 de diciembre de 2008

Estados

Factores

Se trata de una especie con marcada adaptación al medio. Esta virtud hace que responda dentro de un amplio gradiente de temperaturas y salinidades.

Decimos que es euritermo, ya que puede acomodarse a un hábitat que se vea sometido a variaciones importantes en la temperatura, desde los fríos 5 grados hasta aguas recalentadas a 34 grados Celsius. Esta es una de las bazas que intervienen en la extensión y colonización de la costa por el morónido, desde el norte de Gran Bretaña hasta la costa oeste del continente africano. Sin embargo, las condiciones que se han establecido como valores óptimos se hallan enclavados entre los 15 y los 25 grados, circunstancia que marca en parte la idoneidad de las costas que conforman la península ibérica.

Las variaciones locales marcan la vida tanto entre las diferentes estaciones como en paréntesis de pocos días, incluso de horas. Pero, a pesar que el pez prefiere una estabilidad -en cuanto a temperatura se refiere- lo cierto es que, al menos desde el punto de vista de la nutrición, no queda nada claro, pues se alimenta durante todo el año. Sí se puede sugerir que los rigores invernales detienen en cierta manera la actividad y esta eventualidad alienta a buscar en áreas de mayor fondo. Pero si hemos dicho que es euritermo, entonces algo falla. Pues no, no señores, este depredador buscará alimento donde éste se encuentre. Si un afloramiento de aguas cálidas tras el caluroso verano activa la reproducción y la entrada masiva de peces pasto (lanzones, chucletos...) y si el circuito de reclutamiento de millones de alevines de varias especies (jureles, mújoles, aligotes...) les lleva a adentrarse en la línea litoral, se convertirá, a la sazón, en fuente irrenunciable con que almacenar reservas antes de la temporada reproductiva.

Pero, por lo mismo, la lubina puede “desaparecer” si un norte improvisado hace bajar el termómetro y causa una huída (incluso una muerte súbita) de tales poblaciones. Buscará en aguas de fuera, donde quizá uno de los reservorios principales lo constituyan cangrejos como el patexo.


Resulta harto complicado predecir qué hará nuestra protagonista; pero, lo que sí tengo claro es que prácticamente todo el año será probable su presencia, en mayor o menor grado.
También muta con inusitada facilidad entre aguas de variada salinidad, factor que explica su omnipresencia en diversos paisajes.



5 comentarios:

  1. Fantásticos dos artículos sobre las consuetudes de estos peces. Muy buenos, ayudan a entender su idiosincrasia para buscar su presencia con mayor acierto. Gracias.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. BUeno Srk, so genralidades que no explican muchos asuntos que nos gustaría conocer. La leyenda de la lubina se mantiene gracias a ese comportamiento tan alienable. COmo depredador que es, la lógica impulsa a creer que el pescador que sepa dónde está el alimeno, pescará robalos...y he aquí el verdadero problema en un pez tan móvil desde aguas someras a fondos de 50 brazas...

    ResponderEliminar
  3. Perdona, Carlos-Surk-, las teclas me siguen comiendo letras...

    ResponderEliminar
  4. Por comer que no falte, sobre todo en estas fechas jeje -!Qué peligro los turrones¡-, aprovecho para desearte una Feliz navidad y prospero año robalero, felicitación que extiendo al resto de lectores.

    Son generalidades que sin embargo apuntan tendencias, y dan pistas de donde buscarlas con mayor éxito, según en que épocas. Como particularidad, comentar algo que tengo visto y comprobado en bastantes ocasiones, no solo las lubinas jovenes se adentran en estuarios rocosos a la busca de camarón y otros crustáceos, también lubinas entradas en kilos cazan en no mucho más de una cuarta de agua, y no despreciarán el pequeño sustento que les significa un camarón. Como anécdota, hace ya algunos años, recolectando camarones (esguila, quisquilla...) para la incipiente jornada, me sorprendí acompañado en mi tarea por un hermoso ejemplar de lubina que no se había percatado de mi presencia, y estaba chapoteando en un palmo de agua embebida en la persecución de un grupo de camarones a no más de un par de metros de mi persona. Personalmente creo que la época del inicio primaveral es el mejor periodo del año para buscarlas en estos parajes.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Muy interesantes estos ultimos articulos Carlos! Felices fiestas a todos y que os traigan muchos robalos los reyes. Un abrazo.

    ResponderEliminar