viernes, 7 de agosto de 2009

Algo -¡tan manido!-de qué opinar

Ser consciente del daño que nuestra acción -pescadores deportivos- infringe al medio ambiente y a las poblaciones de peces, es un acto reflexivo simple. "¿Cuánto?", me pregunto...seguro que resulta infinitesimal en comparanza con todas las actividades que día a día vemos por parte de la flota industrial. Pero este sector es, a su vez, un crisol de sensibilidades, de posicionamientos...y no creo que nadie -en su sano juicio- desee que el patrimonio natural se deteriore; sin embargo, los resultados están ahí, palpables de tez acartonada.

Me declaro pescador, y con un comportamiento contumaz e irredento. Y comprendo a los colegas que hacen causa de la protección en temas como el "Captura y Suelta", o los tallajes mínimos, o la limpieza de costa... sin duda es meritorio; y la "empresa", difícil. Y no hablo, a la sazón, de los que considero en llamar augures de la catástrofe; ni siquiera de aquellos que hacen proselitismo de forma descarada. Es simple auparse a un posicionamiento ideológico- ético que se entiende superior, proceso que puede llevar inmediatamente al trato desdeñoso a los demás...cabe de todo, mas yo me inclino por una visión global tolerante, comprensiva y encaminada a fomentar buenos hábitos.

Pero se precisa mucho, mucho tiempo. Y no me arredro, ya que en primera persona entono el mea culpa, aunque sin un sentimiento pecaminoso. Y me posiciono como defensor a ultranza de toda política que incremente ¡ya! las tallas mínimas; también de cualquier iniciativa encaminada a mejorar el aspecto de nuestras costas ( educación que evite tanta deposición y basuras...). En cuanto al "captura y suelta", pues lo practico, de forma personal, casi diría que íntima. Pero consumo lubinas , y sargos, y otras especies por mí pescadas...y no acabo de ver nada malo en ello, pese a que se me pueda acusar de vivir falto de coherencia.

EL C&S es una opción que más y más colegas tomáis. Desde mi punto de vista, corresponde a una mezcla que puede englobar cierto grado de esnobismo, a la verdadera conciencia ecológica, incluso a una visión romántica de la pesca deportiva... Todos, o alguno de estos motivos nos pueden convertir en pescadores que soltemos pescado, pero no necesariamente en mejores personas. En sí misma, es una acción buena, agradable al medio y a la conciencia, hecho que me parece imposible de discutir. Lo que sí quiero remarcar es que no me parece una posición que sea, éticamente, superior a cualquier otra.

Me imagino un futuro, muy, muy lejano. Un trecho de costa, entre cabos, con una veda todal hasta las dos millas. Un recinto sólo habilitado para la pesca recreativa. Captura y suelta obligada.

Yo me lo puedo imaginar, incluso pagar un alto canon por el privilegio de poder pescar ahí, róbalo tras róbalo. ¿Posible hoy en día en nuestro país? lo siento, pero creo que la sociedad no está preparada, aún.

5 comentarios:

  1. Como siempre, da gusto leer lo que escribes. Tengo entendido que quieren hacer algo así parecido a lo que tu dices en el Delta del Ebro. Un espacio cerrado a los profesionales, una especie de coto para la pesca deportiva. Con las cuotas que se pagarían por pescar en ese "paraiso" se compensaría a los profesionales para que no faenaran allí. Es algo que leí hace tiempo y hace poco volví a leer algo no se donde, pero parece que la idea sigue en marcha.
    Ojalá se haga realidad y acaben copiándolo en otros sitios.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Carlos estou totalmente de acordo consigo, muitos pescadores usam C&S como que ganhar superioridade.
    Somos pescadores não existe qualquer logica em soltar para depois ir comprar no supermercado peixe vindo sabe-se lá de onde, de pescas ilegais massivas por exemplo.

    ResponderEliminar
  3. Boas Carlos, tenho acompanhado o seu Blog com regularidade desde que o descobri, pois tenho aprendido muito consigo sobre a técnica do spinnig, já que a minha experiência passa pela pesca á bóia e ao fundo. Estou de acordo consigo quanto C&R, pois somos pescadores que conhecemos o peixe e sabemos o que comemos e sempre fresco.Na minha opinião e sendo eu um amante da natureza, quem pratica C&R, das duas uma, ou é fanático da moda BIO ou então não gosta de peixe. Mais, hoje em dia os vendedores de pescado também misturam o peixe de mar com o peixe da aquacultura, bem como em restaurantes, pelo que o melhor é comer os nossos sargos e os nossos robalos(lubinas)pois estes temos certeza de onde vêm. saludos

    ResponderEliminar
  4. Sí es un dilema interior; recuerdo un enorme sargo en el que se adivinaban unos enormes sacos de huevas... pero no lo solté. Y otros tantos pescadores como yo, , hacen lo mismo, o lo hicieron, o lo harán. Y después comentamos lo poco que queda un año tras otro.

    No sé hasta qué punto es lógico combinar la pasión de la pesca con el sentimiento de liberar el pez, como si no se le hubiera hecho nada. Y tampoco se puede ser demagogo con el c&r, diciendo a quienes lo practican que no lo hagan: "u os lo lleváis o dejadlo en paz".

    El caso es que nos damos cuenta de que hay que hacer algo puesto que ésto se acaba. Año tras año veo como grandes pescadores (ya mayores, e incluso no tanto) abandonan poco a poco la caña, acostumbrados a la abundancia de antaño...Soy de una de las nuevas generaciones,ahora en eclosión de conocimientos, y sin embargo lo que para mi es apasionante, el lanzar un aparejo y esperar un pez de tres cuartos como mucho, toda una tarde, a los maestros les parece una pérdida de tiempo. Cuando empezaba a tener uso de razón, los primeros recuerdos grabados en mi mente allá a mediados de los ochenta, eran de grandes mojarras con unos dientes del mismo tamaño de los míos, y fuertes y pesadas cañas de fibra de vidrio doblándose o incluso rompiéndose en el espigón, entre embites de espuma que escalaban los altos muros y saltaban a la zona interior... aún no sabía yo que seguiría el camino de aquellos callados hombres dos décadas después pero sí necesitaba estar allí...hasta que empecé a hacer mis pinitos con una pieza de fibra de vidrio maciza, de un metro de longitud, acosando a los chicharrillos en las escalas del puerto, hoy también desaparecido...

    Y veo con tristeza que me ha tocado crecer en la escasez, aunque como no he conocido otra cosa, estoy hecho a las largas esperas, recibiendo con temblor y emoción los embites brutales de alguna sargo de talla, alguna breca crecida o alguna sorpresa como un bálamo de mojarras de medio kilo que aparecen de improviso y contra todo pronóstico,
    prestándose a pelear su vida...

    La verdad es que me he ido un poco entre los recuerdos, pero todo ha venido a raíz de hablar del c&r, y la necesidad que le sabemos... sin saber si la suelta da sus frutos, el alcance de nuestra acción y muchas otras cosas. Yo también entono el mea culpa, y recordando ese sargo y alguna lubina kilera, sé que no es suficiente el pensar que ésto ya me lo he encontrado estropeado y que no es mi culpa, y que tengo derecho a llevarme algún pez a casa... pero aparte de mi propio bienestar, la acción en sí es ridícula por inútil. Nunca llevaré a casa hembras preñadas, ni por supuesto animales que no dan la talla, ni nada de aquello que es intocable,pero mi c&r termina ahí.

    Me siento triste al ver las redes metidas en la misma playa, y voy a ser un poco valiente y decir que a mi sí me gusta llevar mis capturas, la plasmación de mi objetivo, y mi reconocimiento (siempre, reitero, dentro de la legalidad), y si hubiera soltado mi última pescata de sargos, uno detrás de otro, no hubiera conseguido nada. No voy a decir que fuera estúpido, por respeto a quienes valoran el gesto, pero es un esfuerzo inane.

    Tengo recuerdos de aquellas noches de julio ya algo lejanas en el tiempo, con el puerto lleno de cañas en busca del engañadizo jibión, quizá, más de setenta u ochenta...al otro lado del alto muro, enormes luces que invadían la bahía, como una ciudad flotante, de los más de cien barcos pasando sus redes en busca de la ansiada parrocha que subiría a bordo el bonito... me maravillaban aquellas luces... pero traían el fin. Hoy apenas siete barcos entran en esas aguas a continuar aquella labor. Yo creo amigos, que quizá podamos sentirnos bien por soltar las balas plateadas que soñamos en arrancarle a la mar, pero no soy culpable de nada, lo digo en serio. Y no soluciona nada, lamentablemente. Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. estoy totalmente deacuerdo con tu articulo, pero yo creo que todo este problema del captura y suelta viene arrastrado un poco de la pesca en el rio donde si que esta posion es cad vez mas fuerte, bueno no me quiero estender mucho mas por que este tema tiene mucho que ananlizar y muy poco arreglo para llegar a un acuredo de ambas opiniones, yo las unicsa cosas que diria para terminar seria una que la ley de pesca en el mar tendria que ser mas rigurosa en cuestion de de control de tallas,numero o peso de capturas ect,, y que las respetemos todos ;y dsegunda y ultima cosa que me gustaria decir es que los afines a captura y suelta tanto en mar como en rio sea un poco mas comprensivos con los que nos llevamos las capturas a y no nos pongan ni nos hagan sentir como los malos de la pelicula . un saludo a todos y buena peska.

    ResponderEliminar