lunes, 26 de enero de 2009

domingo, 25 de enero de 2009

Video K2F envejecimiento

EL Tackle House Second Generation K2F fue diseñado con mucha intención. Los aditamentos técnicos empleados por la empresa nipona no dejan lugar para la duda (ver artículo al respecto). Ahora se trató de comprobar in situ la capacidad del señuelo y aspectos tales como la durabilidad y resistencia.

Si dejamos a un lado la manifiesta disconformidad con el sistema habitual de presentación de la capa externa (aludiendo a la precariedad y desgaste, no a la calidad de los materiales, sí al sistema de imprimación), el K2F ofrece una seguridad ante el paso del tiempo.
Detalles tan importantes como los engarces de fijación de anillas, la provisión de anzuelos, la contumacia del cuerpo ABS, la integridad del babero...hacen de este producto una referencia en la categoría, al menos desde mi humilde punto de vista.






escenarios: cantil bajo

Otro panorama que encontraréis es aquel formado por un cantil recio y de moderada altura. Como quiera que se trata de mineral de difícil degradación, el conjunto resulta bastante estable, nada que ver con los acantilados de rasa cantábrica típicos. En este escenario predomina la visión de zona submareal que no se ve al descubierto ni en mareas vivas. No obstantae, sí que pueden emerger temporalmente algunos bajíos en la proximidad del cantil o verse algún espolón de peñascos habitualmente sumergidos.

La cuestión principal, como siempre, es conocer cómo asientan la irregularidades en el fondo. Así conoceremos los canales, las bases de estas formaciones, es decir, los mejores lugares para hacer una prospección a fondo. Ni que decir tiene que precisaremos un material acondicionado a estas particularidades. ¿Por qué motivo? pues porque las distancias pueden apremiar si esos bajíos se encuenran a 60 metros. Entonces, llegar con algunos señuelos será imposible y debemos acudir a artificiales pesados o a minnows estables y con gran capacidad de lance. Y en estos panoramas el uso de líneas de baja carga (que facilitarían unos metros suplementarios) supondrá un enorme riesgo de rotura, ante cortantes aristas y las ímprobas dificultades para librar una captura.

Advierto de las peculiaridades que presentan estos lechos, pues son porciones de litoral abierto, muy sometido al mar de fondo. Habida cuenta que las ondas asientan sobre agua (sin romper con anterioridad, en muchos casos), los cambios de altura pueden sorprendernos en cuaquier momento y son responsables de indeseados accidentes.
Así que el uso, con mares de fondo, de señuelos pesados y cañas largas nos permite una aproximación a cierta distancia, la única posibilidad de alcanzar los lugares elegidos con cierta economía y protección. Es terreno "chivo" que debemos conocer. Y con mares bonancibles de verano, sí que es posible acercarse más a la superficie, y estos lugares me han reportado capturas preciosas y difíciles, en un contexto bello y salvaje.






viernes, 23 de enero de 2009

jueves, 22 de enero de 2009

¡Y sigueeee....!

http://www.windguru.cz/es/index.php?sc=212




LOS SENTIDOS EN LA LUBINA

Línea lateral.

La evolución en un entorno natural impredecible sí que contribuyó a resolver un problema, mediante el desarrollo de la línea lateral: un sistema de interconexión, entre cerebro y medio acuático, mediante una superficie de recepción ampliada a toda la longitud del cuerpo que permite al pez disponer de una sensibilidad especial, de un sexto sentido. Se ve a simple vista, pareciendo querer comenzar en la parte alta del opérculo, tras los cual toma una curva amplia descendente que le lleva a perderse hacia la parte media del pedúnculo caudal.

Se trata, someramente, de una serie de poros abiertos al exterior entre las escamas. Estos agujeros comunican con unos canales que desembocan en un canal interior, el canal lateral. Este conducto se encuentra revestido por unas células, los neuromastos. Disponen éstas de una superficie ciliada cuya función se cree conectada con la recepción de las ondas de presión, alteraciones que se transmiten por el agua y penetran por los conductos. El líquido interior se ve afectado y esas ondulaciones causan un proceso físico - químico en los neuromastos, impulso que se transmite al nervio lateral que está, a su vez, conectado con el cerebro.

En el cráneo, el sistema continúa con dos conductos: uno superior que discurre por encima del ojo y otro inferior. Como se deduce, éste órgano facilita al pez una capacidad de control, un radar acerca de los movimientos de posibles presas y de las perturbaciones en el medio circundante.


Olfato

En una foto ampliada de la cabeza vemos dos orificios en la parte anterior del ojo. Se trata de las narinas, que conforman la parte externa del aparato olfativo. Existen cuatro, dos en cada lado. El mecanismo físico se explica como sigue: el agua, portadora de partículas químicas, penetra por el orificio primero; entre éste y el distal se habilita una conexión mediante un conducto en forma de U, de forma que existe una continua entrada y salida de líquido. En la porción basal, una serie de células olfatorias captan las moléculas; el resultado de su procesamiento es trasladado a la base, localización donde se encuentran las dendritas de las células nerviosas que dan comienzo al nervio olfativo que luego discurre hasta el cerebro.

Este sentido se encuentra altamente desarrollado en la lubina, como no podía ser menos en un pez de marcado espectro depredador.

Oído-equilibrio: aparato vestibular

Así se viene en denominar un conjunto de estructuras de vital importancia en las funciones de equilibrio y de recepción acústica.

Se compone de los llamados canales semicirculares y de unas cavidades en su base (continentes de los otolitos: utrículo (lapilo), sáculo (sagita), lagena (asterisco)).

Los canales intervienen en el control de la posición (determinan la posición de cabeza) y del equilibrio general. Están repletos de un líquido, la endolinfa; también se hallan recubiertos de una membrana de células dotadas de cilios, que captan las variaciones en el medio, sensación que transmiten al cerebro.

Los otolitos (lápilo, sagita y asterisco) son formaciones de naturaleza calcárea. Se encuentran en sus receptáculos y se cree con seguridad que funcionan como órgano del oído (en los peces no hay pabellones auditivos externos, no hace falta ya que el sonido se conduce unas cinco veces más rápido en el medio acuoso que en el aire).



Ojo

Como suele acontecer con todos los peces, no es el ojo el sentido que alcanza más desarrollo. No cabe duda que un medio muy refractario, la evolución de un sistema de captación de imágenes visuales se encuentra con muchos problemas (turbiedad, visión a larga distancia...). No obstante, los peces sí disponen de conos y bastones, de manera que pueden adaptar su campo de visión tanto de día como en la penumbra (apoyado por línea lateral....). Es interesante destacar que precisan de un periodo de tiempo (de hasta horas) para adaptar la funcionalidad de las dos tipos de células; ocaso y alba se convierten, a la sazón, en los momentos en que la lubina “baja la guardia”.

Por lo demás, la configuración del aparato ocular es similar a otros peces: una córnea, un cristalino esférico (no puede adaptar su forma como el de los vertebrados superiores) que logra un precario enfoque mediante unos músculos retractores. Luego la esclerótica (capa blanca que vemos desde el exterior) y la retina interna. Un nervio óptico conecta las células sensoriales con el cerebro, que interpreta las imágenes recibidas.

Gusto

Otro sentido de que goza la lubina es el gusto. Se establece gracias a la existencia de células sensoriales en boca, labios y algunas situadas en la cavidad bucal y faringe.


ÓRGANO/SENTIDO

· LÍNEA LATERAL
· Recepción ondas y vibraciones de exterior.
· OJO
· Vista
· APARATO VESTIBULAR
· Control posición y oído
· NARINAS
· Olfato
· CÉLULAS SENSORIALES GUSTATIVAS
· Gusto


Es de suponer que la lubina activa la línea lateral en condiciones de baja visibilidad (turbiedad, oscuridad, periodos de alternancia en la luz...) cuando el ojo (de limitada capacidad en todo caso) no se desenvuelve a placer (como sería en un entorno de aguas claras).






miércoles, 21 de enero de 2009

Mar muy gruesa con alguna ola arbolada. Por la zona de Arteixo- A Coruña-España