jueves, 2 de diciembre de 2010

Entre CERO y CIEN...



Entre cero y cien…


Durante largos años he vigilado (en la medida de mis posibilidades) aspectos relativos al comportamiento de la lubina. En esencia, queda definido un modo de proceder típico de un depredador. Por ello, el aprecio por variados “topos” incita a pronosticar un aura romántica. ¿Qué quiero decir? Pues me baso en el carácter alienable de este pez; y lo enfoco para demostrar que es esa inquietud que nos prende en las entrañas la que ensalza y da vigor a nuestra idea de “pez mítico”.

Acoso por el sector comercial, por todas partes, desde 0 a 100 metros. Y sigue viva, manteniendo una población. ¿Cómo puede ser? una vez más, me apoyo en la teoría de la migración entre zonas de reproducción y alimentación.

Bien son conocidos ciertas áreas que llamamos "desovaderos", allá donde tiende a concentrarse para la freza. También sabemos, a la sazón, de sus inquietudes nutricionales, localizando espacios donde suele formar bálamo para tomar su alimento. Todo esto es la hipótesis “de libro”, contrastada de forma testaruda por la veracidad de los hechos y la atenta observación durante generaciones de pescadores y científicos. Pero, al mismo tiempo, todo reza en torno a un galimatías espacio-temporal de inalcanzable pronóstico. Es decir, que sabemos dónde, más o menos, y cuándo, más o menos…pero todo se ve modificado, trastocado por parámetros tan absolutamente impredecibles –en áreas locales y a medio plazo- como la temperatura.


Y son los Celsius, su gradiente, la medida que más parece influir. El motivo, claro: fuentes de alimentación (cadena plancton-peces pasto) y convocatoria al desove. Y ahí nos encontramos, bastante perdidos.

El pescador recreativo dispone de un tiempo, horas mágicas para acertar…o no, evento más que probable. Estas últimas temporadas arrojan ejemplos clarividentes: otoños con retroceso, marcados por altas temperaturas del agua tras verano y lubinas alimentándose en zonas profundas, o en arenales. Hace bien pocos años, estaba acostumbrado a esa espera veraniega, con ansias de ver madurar las castañas. El objetivo: grandes lubinas por las zonas habituales desde costa. Pero es de esperar, desde siempre, una querencia por los espacios de arena, allá donde más calienta el agua y se acumula plancton tras el que se agolpan frenéticas hordas de ammodítidos…panorama habitual, por otra parte. Y tanto alimento en zonas de fondo (Patexo “Polybius henslowi”, clupeidos…) pues aleja a nuestra reina de esta orilla deseada. Pero ¿tanto como para desaparecer en otoño?

En lo personal, quizá me estoy haciendo mayor. El ritual que antaño practicaba me cuesta esfuerzo hoy en día. Buscar en zonas inaccesibles, como un sabueso; escrutar la costa, allá el dónde en el momento….demasiado esfuerzo que exige dedicación, potencia física, conocimiento y curiosidad. Sin todas estas virtudes, se minoran las posibilidades, más hoy en día.

Así que veremos cómo deambula de aquí para allá, entre 0 y 100 metros, no siempre a nuestro alcance, pero vivaz y programada.

3 comentarios:

  1. Hola Carlos,los años no perdonan a nadie.yo antes pescaba siempre a la cacea(me gusta el termino en español),y ahora con solo 38 años,ya me voy apalancando,pescando sobre todo a boya(con la Aquil que me recomendaste),a fondo,etc.a la cacea voy mas bien poco,pero siguiendo tu Blog,es casi como estar haí.solo falta el olor a sal,jajaja.un saludo Maestro,que segur que te sobran recursos para poner en aprietos a las robalizas,sino fisicos,sin duda tecnicos

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  2. Buenas.
    Ayer mismo le daba yo vueltas. Alla se me va noviembre sin un solo robalo, octubre no fue mucho mejor, y mi mujer que me vacila: "vas vello, xa non matas aqueles peixes".
    La temporada pasada salve el honor en la prorroga y tuve que esperar a febrero para conseguir mi trofeo. Algo de razon va a tener, pero me niego a poner la excusa facil del "no hay". Quiza efectivamente haya que cambiar de mes favorito. Mientras procurare estar preparado por si acaso.
    Saludos.

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  3. pues teneis razon ultimamente ni picada, yo saque alguna a tierra en septiembre y de desde entonces ya he probado en varios sitios y nada de nada no se donde se esconden, habra que seguir insistiendo, saludos

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