Pese al mar de fondo, la intensidad no era suficiente para dejar un buen aspecto en este tramo de costa. No estoy acertando con robalos grandes. A lo más, adolescentes escolares que, como en el video, retornan presurosas a su medio natural.
Una segunda quincena de enero muy buena en grandes trofeos; una primera quincena de febrero con destellos de actividad. Y ahora estoy a la espera de toparme con una secuencia larga de momentos de estrés, tan deseados.
Como entiendo que es una manifestación general me uno al duelo por los tristes acontecimientos sucedidos en japón. Seguro que, en breve plazo, el tesón de estas gentes mostrará la eficiencia en salir de la crisis.
Muy guapas las fotos se ve que estan curradas , ya veras como dentro poco tas aferrao con un tablon de esos ,tanto esfuerzo acaba dando sus frutos .
ResponderEliminarUn saludo.
Bonitas fotos y buena suelta! Saludos!
ResponderEliminarBonitas fotos y bonito e
ResponderEliminaremplazamiento...
Los robalos, es cuestión de tiempo que aparezcan...
Saludos
Aupa Carlos:
ResponderEliminarBonitas fotos
Lo contenta que se ha ido....
Un saludo
( Iñaki Muga )
Me uno a tí en el pésame por los acontecimientos de Japón.
ResponderEliminarEs increible la fuerza del mar.
Sentidiño amigo Carlos.
Terrible; cuando saqué las cajas de los luckys y marias hace un par de días me he sentido raro; esa gente estaba en la cresta de lo que conocemos como civilización, y derepente muchos de ellos no tiene nada, incluso amenazados por las nubes venenosas, como si no fuera bastante la destrucción; me hace pensar que damos muchas cosas por seguras y no sé... es seguro que saldrán adelante, pero el golpe ha sido muy duro; este mismo mes leía en feder pesca el artículo del fotografo español que vive allí y hablaba de las "suzukis", de la alta especialización de la que gustaba esta gente en sus equipos, de su manera de disfrutar, y ahora es como si un enorme castigo y un enorme reto les fuera impuesto, es como al niño al que le dicen deja eso y dedicate a lo que te tienes que dedicar. Haiti fue sobrecogedor pero ver así japon, del todo a la nada, hace darte cuenta de nuestra fragilidad. Y asusta.
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