domingo, 12 de junio de 2011

Novato a estribor...

En ocasiones  me declaro “infiel”, desleal al romance que mantengo, desde lustros, con estos parajes tan abruptos que la madre naturaleza ideó como marco decorativo de este proceloso litoral cantábrico. Me declaro fervoroso en sentimientos a la pesca desde playas y acantilados. La contemplación directa del hecho vital, la tonificante relación con el ecosistema tan próximo al mar, la multitud de técnicas y la dificultad  misma, entre muchos otros factores, hacen que me decante por la pesca a pie, en soledad y, porqué no decirlo, cierto recogimiento espiritual.

Pero a veces debo agradecer mi enrolamiento como grumete. Y suelo hacerlo con el beneplácito del patrón, mi inestimable amigo Amando. Bajo su mando y supervisión, ayudados de encomiable forma por Alberto, un compañero capaz de compartir con nosotros su ingente experiencia; y con la proximidad de  Pin, tan carismático como ingenioso... compartimos al unísono, algunas jornadas allá, en el gran azul.


Novato soy, pero novato enamorado, y curioso. Pues  la pesca a fondo en tan amplia superficie marina rebosa creatividad y conocimientos, saberes en que soy un principiante, seguro. El aprendizaje de marcas, itinerarios y spot específicos donde es posible hallar el deseado premio, marcan la diferencia entre pescadores. Un sinfín de procesos de búsqueda, la mayor de las veces con escasos resultados, para saborear las mieles que ofrecen nuestras más combativos teleósteos.

Así que qué os voy a decir, colegas blogueros que  tan filantrópicamente compartís vuestros mejores momentos ( Valle, Efrén, Uxio, Carqueixa, Juan poper, Manso, Atlántida…) de esta pesca en el mar Cantábrico que nos une.

Con jigs y vinilos,  se trata de lo mismo. Pero cuando los peces no están, o no comen, no hay nada que hacer, bien lo sabéis.

Este abadejo entró a un Magic eel provisto de una cabeza labrax de 40 gramos. ¡Caray, toda la mañana buscando  a este hermoso gádido y, por fín damos con ellos!  Probé con todo lo que merecía confianza: cabezas desde 40 hasta 75 gramos, shads conocidos…y repararon en el blanco con “una” 40 gramos que requiere paciencia, y con el barco fondeado… Y eché de menos cabezas de más de 100 gramos, que no llevábamos. Así, la espera mientras baja, hasta ratios entre los 40 y los 70 metros se hace larga. Y con la lancha a la deriva, hay que ajustar mucho  a la marca en el petón. Y Alberto sabe mucho de eso. Pero veo que a todos nos queda tanto por aprender…

Bueno, una mañana en que  volvimos a disfrutar del buen ambiente, del regocijo que dan algunas capturas de talla  con equipo ligero ( una Tournamnt sea bass Daiwa de 8´ + TP 5000SW + Power Pro 20 lb +Bajo seaguar 0.47mm) y dejar, aunque sólo sea por minutos, mi absoluta dedicación y compromiso con la reina, que esta vez se ha puesto muy celosa.

Pero la lubina volverá, cuando este mar engendro de preciadas criaturas así lo dictamine.





12 comentarios:

  1. Muitos parabéns Carlos!
    Ontem também tive a felicidade de pescar dois badejos bons - um de 6,5Kg e outro de 4,5Kg; infelizmente não foi com artificiais, mas com isco orgânico (sardinha) ao fundo.

    É muito agradável ler o teu blogue, independentemente do tema... Escreves muito bem e por vezes até de forma poética!
    É um regalo seguir as tuas aventuras, seja na pesca apeada onde és um catedrático, seja embarcado.

    Um grande abraço desde o Norte de Portugal!

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  2. Enhorabuena Carlos, precioso ejemplar.
    nada comparable esa pesca con la emoción de un gran robalo luchador, acercarlo a la orilla evitando los golpes de mar y las afiladas piedras, de eso tu sabes mucho, pero la grandeza de esta afición y lo que la naturaleza nos ofrece para disfrutarla es la gran variedad de estilos y escenarios que hacen que esta pasión esté para siempre con nosotros.
    Un abrazo.

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  3. Meu, si a eso le llamas novato a estribor .... lo mío es de cateto a babor ... pues por mucho que le insista, yo aún no he pegado ningún tablón en forma de abade. Ese vinilo es mortal con ellos y veo que en manos sabias los resultados acaban siempre apareciendo. Preciosa captura y a buen seguro que precioa jornada que os habéis marcado.
    ¿Verdad que el patrón es vital para este tipo de pesca?

    Apertas

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  4. Como se nos van metiendo los años e Carlos , ya estamos agusto sentados en un bote mecidos por el mar y agitando una goma en el fondo, se hace mas agaradecido que subir y bajar acantilado vareando a tope jeje.
    Yo ice lo mismo que tu este fin de semana, pase de robalizas y me fui al abadejo y la verdad lo pasamos bien , mucha actividad aunque la mayoria eran pequeños, lastima que no se puedan devolver.
    Ya iremos un dia que puedas, un saludo y felicidades por el badexo.

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  5. Enhorabuena, no es fácil hacer llegar al fondo un vinilo con tan poco peso para buscar a "los verdes", seguro que con el material adecuado las capturas habrían sido mas...
    Saludos.

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  6. Enhorabuena por la captura y por la experiencia, que nunca es tarde si la dicha es buena.

    Un saludo.

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  7. Gracias, José Pedro, por esas palabras.

    JOsé manso, un saludo. Vamos mejorando cada día, pues los compañeros, verdaderos artífices, por experiencia y medios, saben bien qué se hacen. Pero los jigs y vinilos hace poco que han llegado a la lancha. Y ya ves que pronto han dado resultados. Con varas potentes ya salieron. Ahora me dejé tentar por los colegas blogueros para usar cañas más ligeras. Y ¡vaya si cambia la cosa, que estos abadejos ya las ponen a prueba. Es muy bonito e intenso.

    Juan poper. MEu, oye, sí que hay que pelearlos , pues por las marcas habituales no aparecían y más en tierra los encontramos. Y Efrén, al que saludo, tiene mucha razón. El caso es que no usé cabezas más pesadas pues no las tenía. Con la de 75 tampoco tuve picadas y las derivas exigían algo más contundente. pero tener de todo cuando voy de forma esporádica es complicado. ¡A ver si se lían los compañeros con el tema,je,je!

    Gonzalo, hola meu. Cuánta razón tienes. COn el mar tendido este fin de semana fue perfecto para estos menesteres. No apetecía darle a la lubina, que además apenas hemos visto. Y con la caña ligera el abadejo ¡hala, a sacar trenzado!. No sé, pero si se clava una corvina o un gran dentón, me veo complicado levantarlos con este equipo, veremos, aunque creo que esta es la idea.

    Pescadicto, tienes más razón que un Santo. Voy con los colegas a veces a regañadientes, sobre todo cuando pescan al fondeo y el mar se agita algo con nordés. Pero a deriva y plomeando el fondo con estos engendros me entretengo mucho más, aunque parece que no es tan simple. Y hay que agradecer a patrones , pues tienen todo el mérito, de forma absoluta. Yo soy un cateto total, y sólo puedo aportar mi limitado conocimiento de señuelos y técnicas.

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  8. Di que si , Carlos, a veces el cambio de tercio con las especies , se agradece , y mucho, y si se disfruta aun encima con la compañia, pues dia "virao"...
    Siendo completamente novato en estas lides, esta superclaro, el patrón es el que manda , y el que te lo hace mucho mas facil...
    lo demas es pescar, y si, como dice Gonzalo , pasan los años, peor la ilusión sigue intatacta, y , como dijiste una vez,
    "que salga el sol por Antequera...

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  9. Aupa Carlos:

    Bonita captura. bonito ejemplar. no es uan lubina pero seguro que disfrutastes mucho de su captura.

    Los años van para adelante, y poco a poco se van apreciando más las comodidades...es ley de vida....

    Enhorabuena por la captura

    Un saludo

    ( Iñaki Muga )

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  10. Nunca esta de mas probar la disciplina del artificial en otros lares, quien sabe, en ocasiones crea total adiccion...aunque estoy de acuerdo con Manso, la adrenalina que aporta el spinning con la lubina, es incomparble.

    Felicitaciones por ese verdoso y un saludo.

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  11. Hola Valle. No me extraña que os metáis esas palizas. Es lo de siempre y me pasa lo mismo: caray, a ver si doy con ellos...porque merece la pena, la verdad. Eso que toca el fondo y la ilusión de que lo agarre un "machote", uf. Con una 10-30 y trenzado a mazo me gustaría clavar "algo" exagerado, al tiempo. Un abrazo, enhorabuena por esa estupenda jornada y gracias especiales por el comentario, tío.

    César, así es. NO dispongo de lancha, pero sí de amigos del alma, que, además, perdonan mi necedad, pues al fin y a la postre, me comporto igual en alta mar que entre cantiles: no paro.

    Hola Miren, cómo va eso. Sí, buena razón llevas. Aunque el barco también cansa los suyo, pero te permite no estar tan en forma, eso está claro.

    Saludos a todos, compañeros.

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  12. Saludos, bonitas palabras... por muchos años amigo!!!un abrazo desde laredo!

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