sábado, 3 de diciembre de 2011

"El chivo sigue vivo..." 2

MATERIALES


Caña de carbono –alto módulo- de unos 4,2 metros y una potencia entre 80-150 gramos si pretendemos alcanzar esos bajíos a 100 metros con un “chivo” de 95 gramos; pero, los de 40-70 gramos se envían con garantías por una vara de shore jigging o blue runner de unos 3 a 3,9 metros, de acción slow-medium y con un C.W. desde los 30-50 hasta los 100-120 gramos.



La preferencia va por los modelos de dos tramos, dotadas de unos buenos enchufes, resistentes y reforzado. Presentan pocos puntos débiles, virtud que otorgará longevidad y que da una acción muy estable durante el tiempo; pero,  con el gravoso inconveniente que supone la alzada de las mismas, lo que las pone –bajo mi punto de vista- en cuestión, sobre todo si frecuentamos los acantilados y zonas “ásperas”.

Personalmente, compatibilizo las “dos tramos” con la gama de telescópicas, con todos sus inconvenientes, desde formatos de 3,60 metros para arriba, buscando pesos contenidos (por debajo de 450 gramos). No hay que olvidar que el panorama donde se vuelve insustituible el “chivo” no admite dubitaciones; y un metro de vara puede subvenir la necesidad, en caso de tener que levantar un róbalo de 3 kilogramos desde una postura cuya base está repleta de percebes y anfractuosidades hirientes.


Se puede acudir a un carrete de spinning que no supere los 400 gramos, como los modernos “tamaño 4000” de toda marca con garantías y en la gama media, pero no debemos esperar una respuesta generosa de los mismos si frecuentamos el pedrero y nos acostumbramos a lanzar “cohetes” de 85 gramos.

Hemos optado por la ligereza, pero esta preferencia puede pasarnos factura (desgaste del aparato, falta de capacidad de tracción...). El tamaño indicado nos puede llegar a limitar si dedicamos muchas horas a la pesca. Más duradero será un 6000, con mayor capacidad para hilo y en general con los mecanismos potenciados, estrato en el que os recomiendo –modestamente- seleccionar.



Para este doloso menester, y siempre que no tengamos que poner a prueba el estado de nuestra economía hasta el límite de precios abusivos, nos centraremos en la elección de la gama media-alta.

 Más allá de lo mejor, todavía disponemos de un surtido en clase VIP, como sucede con los conocidos Daiwa Sáltiga 4500, Shimano Stella 5000-6000 SW, entre otros. También podemos acudir a reputadas firmas como la Quantum, Pínnacle, Ryobi, FinNor, Sert, Abu García, Mitchel, Van Staal, Penn, Vega, Grauvell, etc, etc.

En realidad, la situación óptima sería contar con dos modelos: un 4000 para la época menos comprometida (compatibilizando uso de chivos con otros artificiales) y pesos hasta los 65 gramos; luego, un 6000-8000, que nos sacará de apuros en invierno (y en las puestas de acantilado y muy batidas, durante todo el año) con los chivos de 70-100 gramos.



Además, es imprescindible ajustar el tamaño y peso de carrete a la potencia y longitud de la caña.

Recordad que los tamaños formateados por las marcas no coinciden siempre. En general, se refieren al volumen del carrete y a la capacidad de la bobina; pero, ya vemos enseguida carretes como el Saltiga (Daiwa), que indica mayor capacidad que el Stella (shimano) para un mismo estrato comercial. Se trata, en definitiva, de una ordenación más o menos acertada de los catálogos fabriles.

No queda aquí zanjado el tema, pues es frecuente acudir a carretes más propios del surfcasting, aunque suelen disponer de un ratio más acortado, un peso elevado y una manivela algo incómoda para la continua repetición que impone la técnica de spinning; pero, puede ser la elección ideal si nos decantamos por los  señuelos más pesados, las largas distancias y la práctica en invierno.

A VUELTAS CON LOS HILOS


SUPERLÍNEAS: TRENZADOS / FUSIONADOS

Os invito desde el principio a llenar la bobina con un multifibra de categoría contrastada. Algunas reputadas marcas sacan al mercado braided: Ultracast (Spiderwire), Fireline braid (Berkley), Powerpro (Innovative textiles I.N.C.), Tuf XP (Western Filaments), 832 Gore ( Sufix)...



Tened en cuenta que las especificaciones comerciales varían de un formato a otro. Valga de ejemplo que el WiplashPro (hoy en día en franco desuso), en sección de 0,17mm (resistencia a la tracción de 21 kilogramos), equivale, en la práctica, a un 0,25mm o hasta un 0,28mm Ultracast (resistencia a la tracción de 30.6 kilogramos), indicando que el spiderwire mantiene una calibración más acorde con la realidad. Esa comprobación se hace empírica rellenando una bobina de carga conocida (para el ejemplo uso la de mi Stella 6000FA) y determinando el hilo que queda fuera. No existe otra forma, pues la medida con calibradores no me parece acertada ya que según sea la sección más redonda o más plana variará, eventualidad que ha marcado la valoración hecha por el fabricante. En ambos casos, disponemos de un formato proporcionado y que nos dará parejos resultados, si bien el ultracast (por seguir con esta comparativa parcial) acaba por convencerme, al menos, por su mayor ductilidad ya que casi es imposible hacerle una “peluca”.

Me he acostumbrado a aprovechar las virtudes de los “braided”: resistencia a la abrasión, factor que nos dará confianza en el manejo sobre terrenos irregulares; ausencia de elasticidad, propiedad que evitará la pérdida de control sobre el señuelo y garantizará una clavada rápida y segura (y a permitir “romper” en caso de enroque, sin las complicaciones del “mono” elástico en posiciones difíciles, al tener que dar marcha atrás); mayor resistencia a tracción a igual diámetro –que el nailon-, lo que permite utilizar secciones bajas con excelentes resultados; una durabilidad acrecentada, si bien deberemos evitar en lo posible la formación de pelucas....



La predilección por un fusionado (En la actualidad sólo se encuentran, y casi duera de mercado,  los de Berkley: Fireline, Fireline XDS y Fireline Cristal line), se alcanza cuando nos acostumbramos a la ductilidad y buena salida por las anillas de la caña; pero, sin duda, la disposición del polímero en haces paralelos resta aguante ante la abrasión continua a la que someteremos el producto. No obstante, lo utilizo, siempre con un mínimo en el 0,20-0,25mm. El fireline goza de un precio aceptable y es fácil de manejar, pero resulta más dúctil y resistente el XDS. El “cristal” presenta una tonalidad blanquecina y está –en teoría- probado para ofrecer dentro del agua un índice de refracción que lo hace poco visible. Lo tuve hace tiempo en mis carretes, con satisfacción, al menos con su plasticidad, resistencia a la abrasión, al nudo y con la mínima tendencia a formar pelucas.



El citado XDs ya no se usa mucho. Se incorporan actualmente los compuestos de 8 trencillas. De sección más redonda, ofrecen ductilidad y trato agradable, aunque no han superado definitivamente a los 6X en otros apartados tan importantes como la resistencia a la abrasión, incluso la distancia de lance, al menos si tenemos en cuenta su precio de adquisición más alto.

Productos recomendables a día de hoy (teniendo en cuenta relación calidad precio): Power Pro, Tuf XP, Sufix Gore…pues los 8X japoneses siguen contando con un precio exagerado ( Varivas Sea Bass, YGK WX8…)

 En determinados escenarios y ocasiones (fuerte marejada y lance desde alturas) el fusionado se nos quedará algo corto; entonces llegaremos al 0,25mm-0,28mm, como máximo. Hago hincapié en que se trata sólo de ejemplos, pues la selección dependerá, una vez más, de las características (resistencia a tracción, abrasión, ductilidad...) del producto escogido.

Suelen comercializarse en bobinas de 130 y 270 metros (150 y 300 yardas, respectivamente). ¿Cuánto trenzado enrollaremos? dependerá del gusto personal y de la capacidad. Con 150 metros será suficiente. Seguro que iremos perdiendo secciones, a poco que nos adentremos en la técnica, y el remanente irá a menos.



Para cubrir bien la bobina, dado que la capacidad del carrete será mayor (en modelos de carrete de tamaño elevado, en bobinas tipo 6000 o 10000), es indicado comenzar el relleno con monofilamento (puede ser viejo) cuidando de dejar espacio para el trenzado.

Otra fórmula es rellenar desde la base de la bobina directamente con trenzado. Primero es necesario conocer la cabida, factor cambiante según el modelo de carrete. En caso de contar con un modelo de surfcasting, puede interesarnos emplear una bobina de baja capacidad.

Mi opción es acoplar el formato de 270 metros (incluso se venden con 500 y 1000 metros) y dar manivela hasta completar el proceso, dejando un par de milímetros hasta el borde (prevendrá la salida a borbotones, con la consiguiente “peluca”). Esta es mi clara recomendación que nos asegura contar con reserva de línea en todo momento y situación. Tras una temporada de uso, conviene darle la  vuelta a la línea.

En la actualidad, y para el uso heavy, cargo una bobina del 6000 con un 0,23mm de Power Pro 8 Slick (o un Sufix 932 Gore, o un fireline braid…); otra irá  con un 0,28mm del Power Pro, para las situaciones y el equipo más “duros”. Incorporo bajo de línea al menos de 25 lb.



En condiciones de uso mixto con plugs y equipo M o MH, un 15 lb será suficiente, pero en este caso manejo leaders largos, y de unas 20-25 lb.


MONOFILAMENTOS Y OTROS...

Si la preferencia es por el tradicional nailon, no cabrá arrepentirse ante la existencia de hilos de modernas poliamidas muy buenos El factor de selección debería ir encaminado a monofilamentos dotados de baja elasticidad, gran resistencia a la abrasión y poca memoria.

¡No menos del 0,35mm de sección, por favor! por debajo de estas capacidades todo se torna difícil en un mundo de rocas y bajíos y con un necesario mar encrespado, que arrimará el artificial a las aristas cortantes.

MONTAJE FINAL


Montaje fácil y simple al hilo directamente, pero mejor con una grapa o mosquetón ( Decoy, Sert, Bluefox, Hiro, Cultiva, flashmer...), pequeño, liviano y de elevada tenacidad; o bien confeccionar un terminal de una longitud variable (entre 80cm -3 o más metros) de  un hilo de superior resistencia – prevendrá los frecuentes rozamientos-, al menos a partir del 0,35mm para verano y arenales hasta el 0,52mm para cantiles en la temporada alta, el crudo  invierno.

 He optado por el bajo en fluorocarbono, un 0,40mm para zonas poco comprometidas, pero un irrenunciable 0,47-0,52mm en las mejores zonas, donde róbalos adultos pueden dar a traste con cualquier hilo endeble. Seaguar, Toray, P-Line, Protako, Assari, Golden Fish...ofrecen productos dotados de buenas propiedades.


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6 comentarios:

  1. Una muy buena tesis de como afrontar esta pesca con Chivo...Carlos,todo un detalle de compartir tu inestimable esperiencia con este artilugio que sin ninguna duda le sacas todo el partido que ofrece en situaciones donde otros señuelos no tienen nada que hacer,ardua tarea esta de chivear y a la vez fructifera en vista de los resultados,enhorabuena y gracias por indicarnos el camino a seguir.Un Saudo

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  2. Antes..era muy asiduo deesta pesca pero eran largas sesiones y acababa muy mazado pero me acuerdo que daba muy buenos resultados.La logica se impuso y utilizo equipos muy ligeros con respecto aquello.Para mí,perfecto texto de como hacer bien las cosas para conseguir nuestro objetivo.Saludos desde tierras gallegas.

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  3. Al 6000 stella no llego pero tengo un 6000 twin power fb con 275 mts de power 0.23 superslick que va de cine,he tenido en las manos el twin 6000 sw nuevo y tambien es una pasada,pesa algo menos(298 euros)por 290 del 4000 sw.Hilo Seaguar fxr 0.47 de 32 euros 50 mts para bajos sin duda,lo uso mucho para casting en playa y no falla.Lo acojonante es que el Stella 5000 SW,muy solicitado halla subido en 6 meses de 595 euros a 660,(en otra vida sera).Los chivos mas usados aqui los Alfonso delta de 60 o de 75 gramos,vuelan a dolor.Ahora solo faltan el mareton para usarlos y los robalos bien gordos que los tragen hasta las agallas.Saludos y buena pesca y en los acantilados planos un buen perro con 30 mts de cuerda y un compañero de aventuras,si no pescas te haces unas risas y si la pieza es gorda seguro ayuda,o no?

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  4. A modo de postdata,ya han salido los maxrap nuevos y aqui hay 2 de ellos en especial que afeitan,los naranjas,y 1 verde,(el alevin de dorado) al que no le veo mucho sentido,pero quien sabe,espero a que se quede un poco la mar por las galicias y que me cuentes si has disfrutado por alli algo de ellos masacrando robalos.

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  5. HOla colegas, es un artículo muy genérico, como veis, y escrito hace tiempo. Pero la ausencia de peces, nuevas rsponsabilidades y , para rematar,una gripe que me tiene parado me hizo rebuscar. Lo adapté algo a la actualidad, que corre mucho.

    Ricky, estos nuevos colores están dpm. He pillado tres (FANC,FSS , FMU) y quiero conseguir el doradito FGD y el verdecillo FOG., je,je

    Si es que nos tienen tomada la medida...

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  6. Ésta es una disciplina que encuetro muy complicada para mí, los continuos enganchones y la pérdida de aparejos me hicieron desisttir en el pasado, pero no cabe duda que la recompensa merece la pena, este año igual lo vuelvo a intentar.
    Saludos

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