Ese spot que has frecuentado, del que conoces
todas-¿todas…?- sus vicisitudes. Pues la noche que contempla esas maravillosas
veladas a spinning, puede dar tantas alegrías como monumentales sustos.
Apreciar la variabilidad del mar, y contar siempre con la
posibilidad de una sorpresa desagradable ayudan a dotarse de ese respeto y
prudencia tan necesarios. Valores en alza, porque cuando han pasado quince
minutos de espera y ya damos por hecho que la ola no va a bañar esa zona…¡zas!
dos monumentales ondas que apenas dejan tiempo para escapar, en un entorno
lúgubre y lleno de obstáculos.
Al mismo tiempo, tan incierto devenir convive con momentos
intensos cuando al otro lado se encuentra un poderoso robalo. Y siempre son
instantes sugestivos, por pequeña que sea la lubina.
Debajo del agua, esta lubina se prestó a una iniciativa
que no había tenido hasta ahora: grabar un vídeo de noche, apoyado por la luz
exterior de mi lámpara frontal. Pez que, por supuesto, fue devuelto a su medio
natural, como no podía ser de otra manera, como leal pago a su labor de actor
principal.
La oscuridad es lo que tiene, no recomendable para todos los
públicos.
Que guapo el video Carlos. Que toque fantasmal y salvaje le da la oscuridad. Nuestras amigas son si cabe mas bonitas en estas condiciones. Parece estar cazando en su medio.
ResponderEliminarUn saludo
Bonito video Carlos...
ResponderEliminarLa oscuridad tiene algo especial que hace que todo se magnifique...así mismo los hace la visión de esa "loba"
Gracias por compartirlo.
Saludos
Fantásticas imágenes Carlos.Tengo un pensamiento demasiado idealizado sobre la lubina,creo bastante en su oportunismo y mas durante la noche en su búsqueda de alimento.Pero cazar en plena noche en rompiente es rizar el rizo,la capacidad de deteccion es mayor de lo que asimilo.
ResponderEliminarUn saludo
Como dices, peligrosidad nocturna pero agudizando los sentidos. Tengo que probarlo...
ResponderEliminar