miércoles, 12 de marzo de 2014




Muy poco que contar, dicho sea en términos lubineros. No he contactado con"ellas" pese a varios intentos. El fin de semana pasado pude pisar el terruño patrio, del que estuve alejado más de dos largos meses. Demasiado tiempo sin la caricia de su aire astur, ni el efluvio suave y tierno de su mar. Con Pin y Pelayo pasé dos jornadas, en las cuales no tuvimos una sola persecución. Y no fue por no ponerle ganas: al contrario, ya que tiramos de imaginación y recursos para bajar a spots muy querenciosos, uno de ellos un top 8 de 10. Pero ni con esas... Agradable compañía, que me hacía falta. Además, en mi Barcia de los amores pude asistir a una cena en la que no dejamos de reparar en el tristemente desaparecido Miguel... Bueno, ni fotos quise hacer, dejando estas instantánaes tan bien tiradas por Pelayo para vuestro disfrute. Junto a Pepe me siento uno más de la camada...

6 comentarios:

  1. Bienvenido a la tierrina Carlos!!!
    Por aquí ya ves, esperando a que haga aparición la escama.
    Bonitas fotos. Entrada entrañable.

    Un saludo.

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  2. No yes tu solu Carlos, yo no me acuerdo como son.
    Pero esto ye asi, la moral a algunos no nos la quiten ni dando capote tras capote.
    Salud.

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  3. Otro día daremos con ellas, pero lo pasamos bien

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  4. Es lo que hay que hacer Carlos de cena con los mejores colegas charlar de pesca y lo mejor pegar unos lances con ellos y si la reina se apunta pues mejor,un abrazo amigo que lo disfrutes.

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  5. Andan desaparecidas en combate.Pero seguro que siguen por ahí.Cuando menos lo esperemos,asomarán la nariz y el secreto del éxito será estar esperándolas caña en ristre.

    Sl2

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