jueves, 31 de julio de 2014

Ilusión





Gozaré de algo más de tiempo, que dedicaré en parte a complacer el lado más aventurero de mi ser. En estas fantasías, que acompañan a un hombre maduro tan ligado al mar, siempre está presente la gran lubina. Sé que daré con potentes y viejos roballos, a poco que la  suerte deje un paréntesis libre de eventos desagradables. 

Tras esos meses de parón casi olvidados y  ahora recuperado de manera suficiente (pero no totalmente) aprovecharé el asueto para visitar mis spots predilectos. Estarán allí, eso seguro, en esos santuarios de la geografía patria que tanto he profanado. 

Deseo contaros estas peripecias, como vengo haciendo desde años. Dsifruto con la pesca, la fotografía y con el hecho de compartir tales vivencias. No hay más interés, pues todo ello me reporta gran satisfacción ( si bien no exento de controversias y decepciones) que me llena de felicidad.

Estos días apenas fui, salvo cada uno de cada tres-cuatro días para hacer un "sondeo". Está complicado, ya que los robalos deben tener problemas para aceceder a la roca salvando tantos aparejosde pesca. Pero lubinas que hace poco que aprendieron a leer la vida sí que caen ante señuelos como el patchinko o el Black minnow, verdaderos referentes del spinning de hoy en día.



Nos vemos...

3 comentarios:

  1. Bueno, pues a disfrutar de estos días, y haber si conquistas una "quinceañera", je,je

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  2. Espero que estas lubinas de poco porte sigan en nuestras costas para este invierno, puede que la diversión este asegurada, pero los robalos siguen sin aparecer.

    Enhorabuena por las capturas y lo importante es no perder la ilusión por la pesca Carlos

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