martes, 16 de diciembre de 2014

Otro intento...



Aunque parezca lo contrario, por mucha pasión que tengas puede no ser suficiente. Porque hace falta un tanto de obsesión y empeño, un fondo de irracional perseverancia, un afilado incisivo depredador. 



Por temporadas pierdo ese instinto (que te espolea a dar ese último lance, a sabiendas que ahí estará el robalo…), es como si realizara un cambio de piel. Me cuesta encontrarlas, aunque sé que también influye, y de forma determinante, la escasez, tanto de tiempo libre como de las propias lubinas, cada vez más esquivas e incontrolables.

Así que me dedico a  la pesa del sargo, de más fácil pronóstico y que me llena hasta el punto de cerrar los ojos y ver boyas danzando en la penumbra…

Hoy le di una alegría a la Power Master 130H, que tengo olvidada. Me ha encantado poner tan estupendo blank a prueba, para una caña que se convierte en un brazo al poco de uso, por su comodidad y no excesivo peso.



Estamos hablando de spinning pesado, combinando el uso de chivos y vinilos. Me entretuve, y obvio decir que ni por suerte divina obtuve respuesta por parte de las exasperantes roballizas.

La compacta nueva me permite hacer un vídeo en alta resolución y luego sobre el mismo hacer fotos, o sea, cortes en formato .jpg. Es una herramienta muy útil, una solución que no tenía en anteriores equipos. Y así realicé estas fotos en cascada, que he unido en el ordenador dando este vídeo, que espero os guste.

Corresponde a una modalidad de lance muy simple, que casi todos empleamos en el spinning. Porque con drops largos y sin condiciones adecuadas para un apoyo, el lance trasero o el lateral son los únicos viables. Tampoco precisamos de más dotes técnicas, dadas las distancias medias  objetivo.











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