martes, 29 de abril de 2014

Crazy deep 30: pros y contras tras más lances.

He lanzado más veces, he visto mejor sus movimientos, he apreciado pros y contras...He aquí el resultado, siempre a expensas de modificaciones de criterio en función de la experiencia:

No es un slug, ni un shad, ni un híbrido como los sand eels más reputados (léase tipo Savage, ultraeel, nitroshad…). He probado intensamente el Crazy en formato Deep 30 + 150 (porque realmente la cabeza de 10 gramos shore no me vale para las zonas que frecuento) y he constatado sus virtudes, y sus claros defectos:

Virtudes:

Acción progresiva en cascada desde relación 1/1 (Stella 5000SW-A) ondulatoria y muy vibrátil en extremo caudal. A menos velocidad es inerte y debe manejarse con secuencias S&G y jerks. De esta forma funciona en modo preciso y el comportamiento es tremendamente natural.

Capacidad de lance: aun cuando desdibuja trayectoria (hay que tener en cuenta que en este combinado, en anzuelo la tija es muy corta) con viento a favor (ayer busqué zona apropiada) estos son los resultados. Lo comparé con un top en lance, el Shad de Caperlan que tan buen resultado me está dando, que le supera en más de 15 gramos:

Biga 4,5 +40 gramos: 81
Crazy 30 deep +150: 72

Hablando de un Stella 5000SW-A es mucha distancia en ambos casos. Les separa el peso, pero el Crazy, pese -repito- a que la cola desdibuja trayecto no se puede considerar mal lanzador, al contrario.

Expresividad: el plástico tan flexible y suave da vigor a movimientos realmente cautivadores, que lo serán con las lubinas a poco intento que se le dé.

Posibilidades, inmensas, sobre todo teniendo en cuenta que con este vinilo podremos ofrecer versiones de movimiento inusuales y complementar las jornadas con los Shad y slug típicos, tan vistos por la lubina


Defectos:

La cabeza deep cuenta con un anzuelo provisto de muy corta tija. Esto hace que la fijación del vinilo sea muy deficiente. Debería haberse diseñado con un arpón anclado para retenerlo. Los he pegado concienzudamente, pero en los primeros lances se ha vuelto a despegar. Lamentable, deja inutilizables todas las unidades. Tendré que ver cómo los pego de forma firme.

Anzuelos: al primer enroque y tirón la curva se abre. Malos augurios. Además, la punta se marchita ante los toques fuertes con el fondo. No me fío, un punto crítico en una cabeza que no es susceptible de cambio.


Sensación agridulce:

No es un vinilo que se exprese con facilidad, pero con el debido uso abre un camino a nuevas sensaciones. Mas el “pero” es muy grave, ya que problemas como la deficiente fijación del vinilo a la cabeza o los anzuelos de resistencia mejorable, son defectos que suponen problemas muy serios y de solución que no alcanzo.

Deseo ver en acción los Crazy de la talla 3 y deseo que los anzuelos gocen de mayor tenacidad. Y en la cabeza shore, dotada de tija más larga, también me gustaría creer que el vinilo se fijará con fuerza.

Puntos débiles importantes para mí, ya que preciso lanzamientos bruscos, hay muchos tropiezos con fondo y el crazy requiere un manejo impetuoso.

En fin, bajaré al trasero a ver cómo puedo fijar bien las cabezas. Seguiré buscando acomodo a este soft tan interesante.


lunes, 28 de abril de 2014

¿Mar o pesca...?¡mar y pesca, por favor...!


-¿Te gusta más el mar o la pesca, Carlos?
 "Sí Señor, buena pregunta -para mí interior pensé- ", a lo que respondí, tras meditación filosófica a fin de hallar cierta coherencia:
 -Me gusta más el mar, señor mío.
- ¡Caray, me sorprende usted, sargoloco! ¿podría aclarame esta reflexión que tanta extrañeza me causa?
- Pues es bien fácil en su deducción, cual básico silogismo :

"Sin el mar, la pesca no me interesa, o bien poco, la verdad; sin la pesca, el mar me seguirá cautivando, hasta que doblen las campanas..."

Y así, cabilando, arrastraba mi atribulada figura pesquil por los acantilados de Mera, buscando el dónde y el cómo, pues el porqué lo tengo claro.

 Ayer estaba muy desagradable, con este viento de 4º cuadrante que sopla a chorro y encrespa mucho el mar. Así las cosas, tomé rumbo a una zona de cierto cobijo, pero que no suele ser tan sarguera como las áreas frontales. Me divertí un buen rato, ya con la marea en claro reflujo. No eran piezas de porte, pero siendo sargos todo es energía. 

A ver si llegamos a un ciclo de estabilidad en el barómetro y menos mar, que tengo muchos spots pendientes de "cobro"...

sábado, 26 de abril de 2014

Crazy sand eel deep 30 + 150



En las condiciones habituales que busco quizá me vaya a servir mejor la talla 3. La cabeza Shore con la cola de 220mm pienso que será ideal. Ahora me conformo con gastar dinero (puede más la curiosidad que la prudencia…) en los tres formatos comercializados, todos en la talla 2.

Me encanta que haya quien busca nuevas vías. Porque no todo está inventado y alguien debe innovar. No se si el caso de Fiiish llega a tanto, pero en este modelo – tan publicitado como esperado- sí que hay aspectos que  reseñar.


He lanzado el combinado Deep 30 + cola sand eel 150. Y lo hice porque con las condiciones de hoy era la única posibilidad de  hacer funcionar un “Crazy”.



Pero vayamos por partes.

El tacto del plástico, suave flexible y que da sensación de calidad y de gran reactividad.

Lo fácil sería acudir a la consabida pala posterior. Hacer funcionar con Wobbling a un vinilo es simple si lo dotamos de una pala adecuada. Pero en esta ocasión  el diseño es más sutil. Una quilla liviana y arriba una extensión  que hace la función de pala invertida. Parece poca cosa, pero he comprobado  con agrado que a velocidades 1r/1s (Stella 5000SW-A), que podemos considerar como una velocidad media-alta, consigue una vibración longitudinal y una agitación distal de alta frecuencia.



 No es el movimiento amplio que provoca una pala ancha, pero sí es evidente y hace que el fiiish  muestre una actividad muy interesante. Además, se comporta con un grado de rolling más que aceptable. Digamos que a velocidades bajas (que tanto me gustan a mí particularmente) la presión del agua sobre la cola no es suficiente para generar movimientos apreciables. En este caso solo cabe una coordinación  de rápidos TW para lograr la debida acción. Los contorneos ante este tipo de manejo son muy naturales, por la calidad del plástico sin duda. ME han encantado.




No sé, a la postre, cómo se comportará el modelo 220 + cabeza shore 30 gramos, que es el que deseo probar. Pero  si consigue un lance medio (como con esta cabeza deep 30) me conformaré, pues creo que podré sacarle un enorme partido a este artificial.


Lamentable que haya que pegar cuerpo y cabeza. Podrían haber interpuesto en la tija del anzuelo algún arpón para retener el vinilo. Lo digo porque  se desmonta ante un lance o en recuperación.

En fondos medios, tanto las cabezas shore como las deep prometen mucho para pescar lubinas desde embarcación (ago nada extraño dada la afición de los pescadores galos por esta disciplina) . Y las deep de  240 y la offshore de 160 montadas con el cuerpo de 30 cm pueden ser muy peligrosas para los abadejos en fondos  de 80metros, ¡ufff!






lunes, 21 de abril de 2014

Entre bambalinas...

Excesivamente tranquilo, pasmado mar de primavera, que no alentaba mucho. Pero como siempre en la casa de la esperanza, unas horas pintaba muy bien. Un ligero cambio de componente me dio la idea del spot seguro.

Era tarde, cuando pude emprender la marcha. Esta postura no es muy frecuentada, pese a su visibilidad. Un acceso más bien precario la “protege”. Pero en esta ocasión había un pescador, cuya identidad desconozco.

Estuve un rato viendo cómo evolucionaba, pues era ya tarde para buscar otra posición con posibilidades. En un momento me hice viejo, y soñaba que esa figura era la mía, en un pasado remoto. Una visión romántica antes que irracional ira por no haber llegado antes. Porque estaba -la mar- preciosa para entregar un robalo, como así fue.

Lo clavó bien, lo metió a la piedra bien y lo forzó con contundencia. Muy buenas artes las del pescador (si por remota casualidad lee estas palabras, me alegro de todo corazón). Así que, como bien reza el proverbio: “estaba para él, no para mí” y así, deportivamente, hay que encajar el hecho de la pesca, de la incertidumbre y de la propia levedad de uno mismo.

"Él" podía ser yo, como tantas veces,  pero tocó ver el espectáculo entre bambalinas. Mañana seré yo, quizá, quién sabe… Por lo demás, escasas lubinas, aunque alguna se dejó llevar por los señuelos de sargoloco. Y algunas fotos más que brindan espectáculos escondidos en micro-pozos labrados en resquicios del cantil. La vida se agarra con fuerza, como este gobio o este cangrejo moruno… ¡qué belleza!


Mirada de soslayo, mitad de inquietud y desconfianza; aún no sabía que iba a seguir cautiva de su mar, pero libre al fin y al cabo... y con futuro.


El Biga 4,5" + 40 (Caperlan) no le envidia nada a otros vinilos. Lances por encima de media, W&R entusiasta y mucha resistencia a golpes y anzuelos fuertes. Combinación de éxito para un nombre de grandes almacenes...


El cangrejo moruno se embosca en pequeñas grietas. Y espera lo que haga falta a que vuelva la marea.

Gobio agazapado en un mínimo espacio.  Le molesté un segundo para hacaer la foto. Luego seguirá con su ajetreada  vida en la rompiente.



 El Feed Popper 100 es un seguro cuando el tiempo deja, así que no hace falta presentarlo.
Abajo vemos el Gun Fish 135. Una acción irreprochable, muy fácil de manejar aunque con el viento en contra no alcanza performance de pencils como el nº1, el Patchinko 140. Quizá el punto de equilibrio no esté conseguido, algo que podría establecerse con la bola de inercia situada un poco más atrás. Pero bueno, cualquiera le enmienda la plana a todo un Lucky Craft...

 

 


domingo, 13 de abril de 2014

Desde hace ya años -y me parecen "demasiados"- solo utilizo bajos en fluorocarbono. Y de todos los compuestos probados me quedo sin dudas con el Grand Max FX (Seaguar). Este producto es increíblemente resistente a tensión y abrasión. Desde el #1.2 hasta como máximo el #2.5  no voy al sargo sin su compañía. El FXR también es de gran calidad, y compré estos días una bobina del 0,205mm. 


Es alucinante lo que resisten estos fluorocaronos. Pero no hay panacea pues  aunque conseguirás más picadas y de mejores sargos, es un hilo tremendamente fino en esta sección. Inevitablemnte, algún sargo viejo lo romperá sin miramientos; en ocasiones, si subes a un 0,23mm - y no digamos a un 0,26mm- no conseguirás vencer la desconfianza de peces resabiados en exceso ( y quizá te vayas a casa pensando que  "vaya, no hay sargos hoy"...). Por este motivo resulta recomendable calar con un bajo algo grueso e ir bajando en función de resultados. Sin duda, las secciones que más uso son el 0,21mm y el 0,23mm, pues aúnan todas las virtudes.

Cuando se trata de especímenes entre los 600 y los 850 gramos a 1,2 kilogramos, suele resistir bien, por lo que -dado que la talla normal del sargo de hoy en día se encuentra en estos intervalos- puedes hacer pescas muy buenas extremando la delgadez del bajo. Pero nunca metería leaders inferiores al 0,20mm, pues un 0,18mm es muy peligroso, casi demasiado blando para la pesca desde acantilados.

Ayer, otro día de fuerte NE. Pero en algunos spots de refugio ( que tampoco son demasido buenos para la pesca) había muchos aficionados. Jugué a seguro, pero con problemas para conseguir hacer una puesta adecuada. Al final siempre están en los mismos lugares, allá donde más rompe el mar y más percebes y mejillones hay, es lo normal. Y picaron bien en la vaciante. Como muestra, un vídeo  acompañante.






sábado, 12 de abril de 2014

Con Nordeste bruto



El viento, salvo en contadas ocasiones en que se convierte en un aliado, es un enemigo constante de la caña de pesca. Más que por naturaleza, que también, lo es por su gradiente e intensidad.

Las combinaciones son  infinitas. Debemos estar atentos y enfrentar una jornada de pesca con el debido estudio preliminar. No es hoy ocasión de ser prolijo, pues no viene al caso, por eso valen unos simples ejemplos:

En 1º cuadrante tenemos lío. Mirad las fotos de ayer, con NE muy intenso. No hay nada que hacer, salvo si tenemos tiempo para buscar algunos spots adecuados, que los hay. El resto, complicadísimo, aunque siempre hay algún agujero donde meter la puntera de la vara. El NE, si  sopla durante un largo periodo, es bueno el primer día y luego va empeorando a medida que deja su impronta. En intensidad es peor, aunque a veces genera mar grueso de NE que deja algunas posturas con buenas condiciones. Y si es del típico que mantiene mar de fondo de NO de la borrasca pretérita, pues  no es malo, pero siempre hay que buscar abrigo, pues sujetar la vara -hablo de vara de sargo, principalmente, aunque para spinning poco cambia- se hace misión imposible salvo si accedemos a puestas a ras de agua (de estas conozco unas cuantas y son prodigiosas en sargos con estos tiempos).



De 2º cuadrante mejor no hablar porque no hay viento bueno, pues desnaturaliza todo dejando el mar tristemente bajo de energía y las aguas como un espejo: tiempo de bogas...


Tiempo de 3º cuadrante. Ya sabéis, de S a OS. Pero claro, un SO de baja intensidad con un mar tendido no ayuda; y sin embargo, un SO fuerza 7-8 con mar de fondo de noroeste de 4 metros…pues a mí me da la idea para unos cuantos spots buenísimos.

¿Y el NO (ya en 4º cuadrante)? Pues con intensidad “siempre” es malo, pues levanta tanto mar como incómodo –imposible muchas veces- es para la caña; pero con intensidad moderada o mejor baja, puede habilitar espacios con el mar adecuado, y es muy gustoso para los peces.

Los nortes puros bajan temperatura y barómetro y no me gustan en general. Ahora que claro, coincidiendo con debidas mareas y en ciertos escenarios son rompedores, que esto también me ha pasado. En estos casos,  importa la abundancia de sargos del lugar, más que otra cuestión. Si es muy intenso, genera esa onda de bajo periodo y de fea factura, que incomoda y no da buen pálpito; caso de estabilizarse con baja intensidad durante un par de días, puede que la mar se quede “plato de invierno”, de lo peor para nuestra afición (aunque puede ser muy adecuada para pescar a cebo vivo…)



Pero bueno, algún “diplodocus” sigue dándome alegrías, aunque reconozco que escasean estas dos semanas.


martes, 8 de abril de 2014

Una equivocación y una sorpresa.
Porque el mar, sin verlo, no me gustaba. Esa lluvia fina y ese aire que parecía de norte…malos augurios. ¡Qué poco sé! pues desde mi otero en el cabo lo que se veía era una onda espectacular.

Tenía preparada la mochila para ir a los sargos, que es lo que hago esta temporada. El golpe era fuerte para los mejores spots y decidí cambiar de artes.

No podía estar mejor, de robalo sí o sí. Una temprana y tenue picada a un biga 4,5¨//40 g. Enseguida se comprueba que tienes un buen pez, por el peso y cómo se agarran a las sierras y pozos cuando hay poco agua encima. Lo atisbé enseguida, forzando algo, y semejaba un ejemplar de esos de 3,5-4 kilos. 

Al aproximarlo al veril me sorprendió al ver que podía ser un poquito mejor. Me costó dos intentos, pues el mar no me ayudó en absoluto, necio en meter el pez en una furna. Le eché paciencia hasta tenerlo varado. Luego un poco de bogagrip y ver que era un buen ejemplar, que marcó 84 cm de longitud total.






No tuve otro ataque, para qué…ya vendrán más… 

Hembra desovada, pero potente y gruesa
Contenido: dos ejemplares creo que de jurel
5,8 kg/12,7lb//84cm/33in




Bueno, eso, pesó menos de 13 lb,je,je.
Llámese YKR Makina o llámese “X”, es un plug que aúna, como todo material de pesca, pros y contras: 

En el haber: una acción intensa W&R suficientemente estable en aguas agitadas y una sorprendente capacidad de lance, gracias a un STM funcional. A esta virtudes se une un precio contenido, muy en sintonía con los LC más conocidos. 

En el debe: la mala calidad de componentes (eso sí, unas excelentes poteras en el YKR), elaborado en resina de baja estofa. Solo así se explica que el labio rompa con tanta facilidad. 

Ya he efectuado esta reflexión con anterioridad. No me hace falta ir a la hemeroteca robalospin para acordarme. Compré bastantes unidades del Satya 180. El babero –y ¡el cuerpo!- partía ante choques incluso leves. 

¡No escarmiento! 

Con este minnow pasa lo mismo. Compré en China diez unidades. De ellas me rompieron 3; luego adquirí 7 YKR y ya van dos. Ayer mismo estrené dos unidades con sendas roturas al pasar por encima de unas sierras. Mirad las fotos cómo de limpio es el corte, y a la primera de cambio. 

Una estadística incontrovertible, que no se puede maquillar, al menos según mi nefasta experiencia. Ello establece una definitiva diferencia entre calidades, cosa con la que ya contábamos, ¿no?

El cálculo es el mismo que entonces, y no me duelen prendas informar al respecto, pese a quien pese: un Salt Pro 150 vale -funcionalmente hablando- más que dos YKR y cuesta parecido (tiendas españolas), solo por poner algún ejemplo...¡qué pena, con lo bien que va!

Para reflexionar. 




En fin, al menos volví a comprobar en mis manos cómo rasca el paladar de los robalos…

jueves, 3 de abril de 2014

Andaba buscando dónde meter el flotador, pues con este viento de 3º y 4º cuadrante, intenso y muy malo para pescar, el panorama no era alentador. Pero la "fiebre" por el sargo es así: te invade y te ves con un "mono" que te da fuerzas para todo. Me fío más de mi hombro, y cada vez tomo empresas más complicadas. Espero no equivocarme, pues la salud e integridad es lo primero.

Al final vi un spot que, al menos, podía estar medianamente bien. En la cara mala, pues que desconocía las condiciones actuales de acceso. Tras dos años sin bajar,  era una incógnita. Pero bueno, el sendero dio a la trocha y  ¡estaba abierta! ( hace unos diez años, me costó sudor pasar por el campo de tojos). Me asomé para comprobar cómo el descenso en el que echaba la cuerda ya no está practicable. Pero hete aquí que  alguien se preocupó de abrir más al oeste unos pasos que permiten llegar.



Complicadísimo pescar, con este insidioso viento. Una vez aquí, después del estrés  de bajadas y subidas en precario, había que intentarlo. Y como casi siempre, en estos escenarios hay sargos. Pesqué alguno muy bueno,  en los cortos intervalos que la nefasta combinación viento-mar me dejaba. 

Ejercicio a tutiplén, eso sí. Y me costó, que ya no tengo treinta años y mi lesión se deja notar en apoyos intensos. Pero bueno: ¡prueba superada!