lunes, 30 de junio de 2014

Mustias estadísticas de un fin de semana entreverado


Tras dos semanas de agria parada, una tímida borrasca animaba el espíritu. Salí con brío y asistí a varias citas, como en diario adjunto repaso:


-Viernes tarde (21h-24:30h -3,5 horas-) crepúsculo con mar perfecto, pero panorama ciertamente estropeado por la presencia de algas en suspensión.

3,5 horas de vareo intenso. En el primer spot, entre alga y alga, un robalo tomó el vinilo, pero se suelta...


2º Spot, mar de libro (para jubilarse con una buena visión) pero nada de robalos. Eso sí, actividad frenética durante unos 15 minutos, tiempo de capturar cuatro ejemplares entre 45-55 cm. Todos devueltos al agua; para que luego entren en las mallas de embalos y se enganchen en anzuelos de palangres…en fin…


-Sábado tarde (no madrugué) 20:00-22:45- 2,45 horas-: Solo un spot, hacia varios frentes. Lances sin tregua, pero no encuentro respuesta alguna.

-Domingo mañana (06.30 AM-09:30AM -3 horas-): madrugada con alba perfecta, pero siguen las algas. No me muevo a otro spot, pues confío en este punto. Ausencia de “contactos”

-Domingo tarde 20:30-22:30 (2 horas): más de lo mismo. El mar en decadencia clara. Pasan tres barcos de embalo, habrá noche de “tam tam”...

Parece haber pasado el “mal tiempo”de mar, aunque ya en lunes siguiente sopla mucho viento que alerta de nueva borrasca.

Ahora, a seguir en la brega. Moriré empuñando una vara.

Resumen del resumen: 4 salidas “cortas” :3,5+2,45+3+2=10.95 horas, incontables lances y pérdida de 1 shore line 170 , un Salt pro 150 y 6 vinilos.


Y cuerpo “machacado”...

Evidentemente, el mar ya no es un vergel. Pero había que intentarlo, en un tramo de costa que me está dando robalos con cuentagotas. Pero es lo que hay, mis responsabilidades impiden de momento aventuras lejanas, qué más quisiera...

sábado, 28 de junio de 2014

Buenos mares, pescador a la espera...



El pronosticado cambio se vislumbró ayer con perfecta cronología. A media tarde, un encapotado cielo atesoraba energía por momentos. Mutaba el semblante de la gente, que aleatoriamente inclinaba su mirada hacia los metálicos y amenazantes nubarrones.

Yo lo esperaba, con nerviosa inquietud; tantos días de “morturas” habían dejado mi  “cerebro pescador” en dique seco. Salvo un par de placenteras jornadas en que la curiosidad por testar la morethan pudo con mi desinterés, el resto del tiempo se sumió en un periodo insoportablemente largo de parada obligada.

“Ahora pinta bien”-me dije...sensación que apenas puedo describir, porque me embarga profundamente. Es una mezcla de control y excitación: saber que el mar aumenta, que los robalos pueden entrar en los spots que frecuento; disfrutar de ese estímulo más bien juvenil, para un veterano pescador de costa.

Viendo el parte meteorológico -que daba mucha lluvia para hoy, mañana sabatina- me incliné por visitar un par de posturas ya mismo.  Sabía bien que con esta altura de onda, estarían en óptimas condiciones.


Pero también era de pronosticar que  las nuevas condiciones levantarían algas, que es época de crecimiento de laminarias. Y así fue, por mal que me pese, ya que me costó realizar algún lance provechoso. Bajando la marea, una y otra vez se empeñaban en tapar mis señuelos. Aún y todo, los primeros metros de recuperación podían haber dado la sorpresa, pues el mar presentaba unas inmejorables condiciones. Me extrañó que no hubiera algún buen robalo en ese reducido espacio, pues conozco bien cómo funciona la postura.


2ª fase: bueno es contar con más opciones. Es el momento de la duda, cuando estás en un “tris” de retornar al calor doméstico. Con el fuego interior encendido, poco importa la humedad recibida tras dos horas peleando contra los elementos. Ni siquiera me cambio, a costa de mojar la tapicería del coche; he de llegar a tiempo de ver y hacer mis cábalas…


Mar perfecto, en un spot que lleva tiempo negándose a dar sus frutos otrora supremos. Pero si algo me caracteriza es seguir escrupulosamente los mandamientos del apasionado. Y uno de ellos reza así: “lo que fue bueno, es y será bueno…” aunque pasen largas temporadas de vacíos. Pero las lubinas gustan de ciertos  enclaves y acaban por acudir a ellos.

Lamentablemente no hubo manera ante la ausencia de lubinas de porte, aunque disfruté de un intervalo de actividad, pero que solo afectó a varios ejemplares menores (que como de costumbre fueron devueltas a su elemento)

Señores, este deporte-pasión se vuelve muy complicado, envuelto cada temporada un paso más en su degradación. Hemos de aunar afición a toda prueba y un alto sacrificio. Y tampoco este combinado nos dará frutos seguros. La unión de un carácter inconformista junto a una visión escéptica de la vida son normas fundamentales de la filosofía actual de todo aquél  que se adentre en la pesca de esta especie, sobre todo si nos referimos al spinning desde costa.

A una hora irregular para mis hábitos me retiro, tras dejar un shore line en la boca de un pez que me “limpió” el leader (suelen ser congrios grandes, que cabecean y en cuanto les metes un poco de presión te machacan el bajo de línea sin más)

Ya estoy pensando en volver, quizá a la marea de las doce o al crepúsculo. Tengo al lado mi tesoro, y lo he de aprovechar mientras viva. Sé que estas mareas también sonará el freno del carrete, porque al final soy un tipo con suerte y las lubinas me quieren con robalo-locura, je, je…

miércoles, 25 de junio de 2014

Tournament 8X Vs Power Masaru 8X: comparar lo incomparable...



En el esquema se aprecia el sistema que empleo. Con gusto le daré la razón a todo aquél que estime que se trata de un procedimiento engorroso…lo es, pero necesario para recabar un plausible resultado técnico, que pueda avalar una opinión. De eso se trata cuando aplicamos el método empírico, más allá de todo prejuicio.

Cuando se comparan unas líneas de pesca también es prudente hacerlo sobre la base de materiales que ofrezcan similares características. Por ello ya anticipo que este caso es una excepción. Y justificada, ya que lo que intento es ver cómo de importante es la desinformación a que nos someten las casas comerciales. ¡Engaño! aclamaría, si la prudencia no formara parte de la política editorial de esta “casa”.



Porque un 0,16mm no es igual a “otro” 0,16mm, definitivamente. El Power Masaru es –y mucho- más espeso que el Tournament. Pero aunque la vista engañe, el micrómetro lo deja claro. Ya he publicado resultados, pero los resumo:

Power Masaru 8X 0,16mm (Asari): no pasa con micrómetro a 0,16mm; pasa con esfuerzo a 0,20mm y de acuerdo con procedimiento establecido indica más bien un 0,22-0,23mm

Tournament 8X Dyneema 0,16mm (Daiwa): pasa con cierto esfuerzo el 0,16mm; el 0,20mm lo pasa casi problemas; entiendo que estará entorno a un 0,18mm bajo.

 Vamos con resistencia al nudo (esquema mencionado). Dos secciones de 80 cm: una de leader (en este caso un 0,45mm con resistencia por encima de 20lb); otra de braid. El nudo  de unión ha sido un Yucatán (de resistencia probada) con unas 11 vueltas del trenzado. Los nudos extremos son uni (5 vueltas el mono y 10 el trenzado). El extremo del leader va a un punto fijo; el extremo del braid va al dinamómetro (uso un dinamómetro Máx 11 kg analógico)



¿Engorroso? sí, como he anticipado. Pues he realizado la prueba 3 veces con cada trenzado. Es necesario, pues  así descartaremos un nudo mal hecho. No hago media, relaciono el máximo en las 3 pruebas.

Tournament 8X (declara 13,7 kilogramos +-30lb): 6,7 Kg 14,77 lb (USA)



Power Masaru 8X (declara 19,31 kilogramos +- 42lb): 6,8 Kg  14,99 lb (USA)





Algo más de  14 libras de resistencia. Un dato que está muy ajustado -incluso diría que muy bueno- para un 0,16mm Daiwa (pongamos que un 0,18mm) pero muy bajo para un Power Masaru bastante más grueso.

Pero en vano será que desde este humilde rincón se solicite encarecidamente que las pruebas y test se hagan bajo auspicio de la IGFA, pero de verdad y  que los datos sean bien visibles en etiqueta: resistencia al nudo (en lb y en equivalente a mono). Porque un braid siempre llevará un nudo. Y las resistencias que se declaran son a todas luces increíbles.  Y en el caso del Power Maseru, ¡imposibles! Aunque de verdad que me gustaría saber qué tipo de prueba se realiza, que si es a través de tensión sin nudo pueden ser científicas, pero no ajustadas a la realidad de la pesca.

60 euros no es caro, más bien económico comparado el Tournament  con los 8X japoneses (recordemos que es una bobina de 300metros)
35 euros puede que no se justifiquen (aunque es un braided bastante suave) disponiendo de 8X de similar precio y mayor calidad.

La calidad hay que pagarla, sin dudas. Hemos de valorar si merece la pena.  Para diámetros finos no me cabe duda. Quisiera comprobar datos del Power Masaru en un 0,16-0,18mm real, para poner en valor la capacidad de un 8X tan bueno como el Tournament. Pero no me voy a gastar 35 euros, eso desde luego. 

Pero “para gustos, colores”...






lunes, 23 de junio de 2014

"Más" Morethan 121 M W






Un C.W. 10-50 permite cierta polivalencia: cabezas plomadas de hasta 30 gramos ( deberemos contabilizar el peso del vinilo); chivos, jigs, cucharas ondulantes…hasta unos 45 gramos; toda suerte de minnows, desde top water pesados hasta plugs contundentes de 35 gramos…una dilatada forma de entender este spinning M.


Lo que más me ha sorprendido es la naturalidad con que la Morethan 121M-W se comporta con señuelos  entre 10-20 gramos. Porque se puede esperar una fórmula que crece de forma progresiva hasta el máximo de potencia de la caña. Pero el blank es tan sensible y de respuesta tan perfecta que estos artificiales ligeros alcanzan performance muy elevada.


Realmente, si hacemos una curva peso distancia de lance entre (sirva como ejemplo) un patchinko 100 (10 gramos) y un 140 (24 gramos), las distancias encontradas no  son determinantes dado la diferencia de peso. En otras cañas que no están dotadas de tanta capacidad, pensaría en una orquilla 55-80 para un carrete tipo certate 3012 H. Pero el blank de la Daiwa permite poner este ligero top water en unos 60 de media, mientras que el 140 se queda siempre por debajo de 80 (bajo idénticas condiciones de viento).

En todo caso son distancias muy altas, pero que  hacen de la Morethan una caña de extrema capacidad con señuelos ligeros. Y lo bueno es que puede perfectamente con  metal lures y vinilos que estén por debajo de 45 gramos y plugs de 20-35 gramos. Lo dicho, no me esperaba tanto en una M, que parece una ML pero con capacidad en alta.


Estamos ante un modelo de más de 12 pies tremendamente ligero (195-197 gramos), donde mantiene un butt  resolutivo, un tramo intermedio que no cede fácilmente y una puntera obediente y de rápidos impulsos. Prevalece la naturaleza de un carbono SVF de altísimo módulo que toma y entrega energía con mucha velocidad. La flexibilidad y recuperación es de magnitud tal que nunca notaremos falta de entrega.


Me he adaptado al cómodo grip y he lanzado sin llegar aún al máximo de capacidad. De hecho, he comprobado que los lances a media potencia ya consiguen distancias notorias, por la propia concepción y calidad. No serán necesarios esfuerzos supremos (que además de agotadores, pueden desencadenar errores y roturas de línea…) sino más bien un Push & Pull acompasado, pues la precisión será alta ya que es un látigo, de 3,60 metros, pero un látigo.










viernes, 20 de junio de 2014

Morethan 121 M-W, y más asuntos.



Son efectivamente 12,1 (121) ft o pies, es decir, un poco más de 368cm, que es la medida real de la caña una vez montada y ajustados los spigots al máximo razonable.



Empezamos bien, con una medida casi perfecta. Vayamos con más asuntos:

Peso (3 piezas):
tip: 13-14 gramos
Intermedio: 49-50 gramos
Butt: 135 gramos





Total: 197-199 gramos. Salvando ligeras discrepancias con el peso declarado por Daiwa (195 gramos) podemos estar  de acuerdo con una correcta medición. En todo caso, ¿una caña de 12 pies clase M con menos de 200 gramos? algo que podemos considerar  un hecho revolucionario.


Fue por dos cuestiones: que la diferencia de precio era suficiente para disuadirme; que tampoco tenía demasiadas ilusiones en probarlas. Por eso me decanté por el modelo Morethan 121 M-W1. Dotado de anillas perfectas tipo TK en vez de las AGS (además diferenciada en detalles como un grip íntegro en foam, entre otros).

Lo que sí me interesaba era saber que el blank de ambos modelos era el mismo, un SVF de gran calidad.

Vemos en esquema el montaje y medidas:





Las anillas K son ligeras y extremadamente eficaces. Pero me decepciona que no hayan elegido las nuevas Torzite (saludos, Israel…), pues supongo que ya habían aparecido en el momento de montar estas cañas, no lo sé.

Pero bueno, no hay reparo alguno en las TKWSG (1)// TKLSG (3)// TKTSG (4) que lleva de serie. Bien montadas, a distancias proporcionales (aunque la medida entre labio de bobina del carrete y primera anilla es muy alta, de unos 93 centímetros).  Reseño que no me gusta la elección de la anilla tercera -TKLSG- del tramo intermedio, pues creo que debería ser de un número superior.


EL grip: me encanta, en una versión híbrida foam - corcho muy vistosa. No resulta espectacular pero sí funcional, con unas distancias técnicas adecuadas para el tipo de caña y objetivos perseguidos.







El reel seat, también Fuji con diseño oval. Sin comentarios.





Tras una primera –pero corta-  prueba de campo,  sensaciones positivas, aun cuando tengo un extraño prejuicio, pues creía que se haría aún más ligera. No sé en qué pensaba, pues tengo que mentalizarme que es una 12 pies, ¡caramba!

El blank promete acelerar el pulso, pues  la combinación de un carbono de muy alto módulo (además  superpuesto en X sobre los mandriles y cohesionado con el mínimo de resina), dará una respuesta rápida y enérgica. La reserva parece infinita, dada la longitud de la caña.

Aprovechando para testar también una línea Power Masaru (Asari) 0,16mm,  he contabilizado números muy elevados, del tipo 80 para el patchinko 140. Dado el ratio del carrete (repleto de línea hasta el labio de la bobina) hemos de contar al menos un metro real cada giro de manivela.  Esto lo he conseguido en los primeros lances de aproximación.

 
No es una caña difícil de dominar, pero tiene mucha reserva ( acordaros que dispone de un 99 % de carbono de alto módulo SVF), así que podemos deducir que bajo ciertas condiciones coadyuvantes, las distancias van a ser sorprendentemente elevadas. De hecho, utilizando un jerk tan lanzable como el Daiwa SL Z 140 S he contado 70-75 a favor y hasta 60—65 con ligera brisa (ayer soplaba de 4º cuadrante)

Además, el tipo es muy reactivo a los modos WTD y TW, de forma que obedece con energía y docilidad al mismo tiempo. Top water ligeros, como el Patchinko 100, salen disparados y en la recuperación no hay cortes en el movimiento natural que le damos.

Un combinado con el Aero 4000XG (ligero y rapidísimo) baja bien de los 500 gramos. Un sueño hecho realidad, para una caña de patente japonesa pero montada en Tailandia. Para ver el Made in Japan, creo que hay que subir de nivel, hasta las Morethan Brancino, hoy por hoy un paso por delante de esta serie más modesta.






Pero buscando un carrete que hiciera  perfecta sincronía me he decidido a embarcarme en la serie Certate, que no había aprobado. El exist queda afuera de mi presupuesto y otro que me gustaba –New caldia- se quedaba corto (ya dispongo de un Caldia 4000), lo que me incitó a ir un poco más arriba en la gama.

El certate 2013 3012 H es perfecto. Os entrego una serie de fotos, pues los datos técnicos están a disposición de cualquiera en  la información web. Suavidad, potencia, freno perfecto y protección mag sealed en eje y bajo rodillo  pick up. 









Lo he cargado con otro producto Daiwa, el conocido Tournament 8X. Una sección suave y unas medidas muy aproximadas. Pasa -con esfuerzo- por la medida 0,16mm del micrómetro. Midiendo con el sistema habitual, encuentro que es un 0,18mm.



El Power Masaru, pues aquí encontramos la falta de seriedad de siempre en marcas de segunda fila. Un “0,16mm” que no pasa por la medida 0,16 y le cuesta pasar por la 0,20mm. Diría que es un 0,22-0,23mm, a riesgo de equivocarme. Así cualquiera… pero al menos  demuestra cierta docilidad. Veremos valores técnicos.


viernes, 13 de junio de 2014

Saltiga 4000 H: ¿envejecimiento?



Cuando se mide el esfuerzo para contar con un carrete de este nivel, también se valora la calidad y el resultado a lo largo del tiempo y del uso. En este caso, las expectativas eran elevadas, si tenemos en cuenta que el Saltiga  está en la cúspide en cuanto calidad se refiere.

 Mas no habremos de hacernos ilusiones que rocen el desvarío; al fin y a la postre, se trata de un utensilio fabricado por el hombre, con lo que la perfección no es un estatus que se alcance en todas las ocasiones.

Una superación tanto en los elementos exteriores como en la mecánica interna, a base de materiales de alta estofa.  Pero no vamos ahora a ver todo al detalle, por cuanto ya hubo, como correspondía con el estreno, un estudio preliminar.
 
Ahora toca evaluar, siquiera sucintamente, las consecuencias tras el desgaste sufrido durante duras jornadas de pesca. Y os aseguro que no he medido tiempos, ni he sido pacato en la manipulación; he forzado la máquina, tanto en lances, como en librar enroques, como peleando con robalos...
 
Su imagen externa, pese a las ralladuras inherentes al paso diario por un medio muy adverso, mantiene una imagen de juventud que solo hace justicia a los elevados estándares de calidad que atesora.

No hay holgura alguna en manivela, el rotor está perfectamente asentado, sin vibraciones, aun cuando no lo he desmontado nunca (eso significa, cuando menos, que el tornillo de fijación al eje está muy bien ajustado)

Pero en ocasiones, y pese a que conozco la nobleza de piñón principal, eje y rodamientos,  surge de repente el típico ruido que trunca el habitual  susurro de extrema precisión. Una preocupación inesperada, pero que no parece afectar el normal  funcionamiento mecánico, tan conseguido.
 
El rodillo del pick up está como el primer día, sin desgastes (recordemos los problemas del Stella SW 2010, sin ir más lejos) Sin embargo, tengo sensaciones negativas con respecto al muelle: pese a que he cuidado convenientemente el aparato, durante los primeros lances el pick up no cierra adecuadamente (recordemos que es manual, pero al cerrar debe posicionarse con un “clack” potente) A medida que pasa la jornada parece que el muelle vuelve a funcionar con eficacia. No entiendo muy bien el origen de problema, pero me inquieta y lo miraré en la tienda de pesca.

La eficacia del Mag sealed es una incógnita. Entiendo que debe aislar de forma adecuada, pero no puedo asegurarlo por mucho que en ello ponga empeño la marca. A mis oídos han llegado noticias de fallos, si bien acotadas a modelos de gama media-alta, como el Certate.


Bueno, poco más que añadir a las virtudes generales de un carrete de altísima potencia, seguro, fiable y rocoso, pero con algunos matices “extraños” que el tiempo me aclarará.

De momento, os dejo unas fotos que expresan cómo está la “chapa”. Por dentro es una incertidumbre, pues no tengo intención de practicar un desmontaje del mismo. No hay que tentar a los demonios…







Como se ve, las "heridas" son manifiestas. Las rocas no perdonan...



La carcasa de protección trasera mantiene su integridad y no se ha aflojado ni un milímetro.



El rodillo guía hilos es  inmune al desgastet, al menos por ahora.


El asa de guía es ancha y recia

Ajustes perfectos. No se ha aflojado ningún tornillo externo.




miércoles, 11 de junio de 2014

SIMMS Freestone boots: envejecimiento...

Han hecho justicia al prestigio de la marca, sobre cuya calidad yo no tenía juicio ( pues nunca he usado material SIMMS) ni tampoco prejuicio. Cuatro meses de intensivo uso enseñan a las claras las entrañas de un material realizado a conciencia. Como muestra de ello, la altísmia resistencia mostrada en todos los capítulos: pasadores que aguantan lo indecible ( los ganchos metálicos no se oxidan, pese al nulo cuidado);   cuerpo en cuero que no raja, ni  se desconcha, que ni incluso envejece notoriamente; suela a prueba de bombas ( solo el fieltro se ha desgastado y debo renovarlo)...

A esto, añado una comodidad  de uso que te permite portarlas en la pesca habitual  por cantiles de granito abrasivo, por prados de hierba y fango, y por pedreros repletos de áreas muy resbaladizas. El fieltro se pega muy bien, y los clavos SIMMS aseguran la marcha y te protegen de caídas.

 Los clavos sufren. Es la segunda tanda que fijo a la suela. Pero agarran de forma encomiable a todo tipo de terrenos




 Roces, golpes, abrasiones, inmersión en agua salada y las costuras siguen ahí. Los pasadores y ganchos aguantan toda suerte de maltratos. Como se aprecia -linea de color naranja- queda poco margen de fieltro. Hay que renovarlo en breve plazo.


 La plantilla interior es muy cómoda y también ofrecen durabilidad.


Unas  botas maravillosas, que me han decidido a buscar lugar en el club de usuarios de Simms, sin duda. Y no me hablen del precio, pues he comprado botas de 100 euros cuya calidad palidece al lado de éstas.