viernes, 29 de agosto de 2014

Idas y venidas...

De ningún modo estoy a favor de seguir rigurosamente los senderos del ascetismo. No obstante, un cierto grado de espiritualidad sí que es necesario, más si cabe hoy en día cuando domina el pragmatismo y el interés partidario. En mis paseos por cantiles, playas y pedreros pienso en ello, y trato de enfocar mis acciones en el curso de una vida dominada por la incertidumbre  pero no carente de contrapartidas. La mar me da mucha alegría, de ese regocijo íntimo, difícil de explicar.  Por ese motivo repito, en una serie de actos encadenados de apego, como animal de espesura que busca su árbol preferido para rascarse. 




Estos días pasé de oriente a occidente, visitando spots que ha tiempo no hollaba. En esta época, toda la costa está muy tomada por aparejos. Demasiados intereses por parte del sector profesional, que sin duda hacen perder vigor nuestras espectativas. No osbtante, alguna lubina ha sido testigo de mi paso por esos lares, tan primorosos como salvajes. De robalos he pasado a tallas menores, pero me conformo, a sabiendas que el ciclo es perenne, y ya vendrán -quizá hoy mismo- los grandes peces, esos con los que nos gusta medirnos, cuya figura está esculpida en el tótem reverenciado.




Al descargar las fotos de mi cámara compacta, se inicia un proceso que mezcla la curiosidad con aspectos creativos. Me gusta ver las fotos, quizá me paso con el editor -he de reconocerlo- pero las dejo a mi gusto, que bien puede no ser el vuestro. Y en esta ocasión lo hago con más satisfacción, yae que puedo porque una persona con la debida educación cívica me la recogió, ya que me cayó. Cuando reparé en ello, corrí (y la salida no era fácil, pues estaba pescando) y ahí estaba. Mi gratitud infinita, sea quien fuere. 








Ahora estoy escribiendo, como siempre en breves párrafos que trato de llevar a vuestro corazón. Quizá esta tarde se inicie una nueva singladura, una "dosis" certera, un poema que espero inédito...porque estamos vivos.








domingo, 24 de agosto de 2014

USA WTD (Bomber Vs Heddon), reencuentro.

Son “puros” americanos, de Arkansas. Y reúnen en un concepto tradicional el “bueno-bonito-barato”. O lo que es lo mismo: cómo fabricar en calidad a bajo coste, algo que desde el otro lado del océano saben hacer mejor que nadie. Porque disponer de la posibilidad de adquirir un top por unos cinco euros, es algo que debemos poner en valor. Así, el Bomber está en una galaxia lejana, pues ofrece mucho a un increíble monto dinerario. No consigue ni el lance ni un desplazamiento tan refinado técnicamente como su adversario en estas cuitas de hoy, pero en conjunto no merecería reproches.

Tengo que volver a principios de este siglo para recordar las sensaciones manejando el popular Super Spook (Heddon) Y pasadas estas temporadas de casi olvido me quito el sombrero, ante su alucinante capacidad para moverse de una forma “sobrenatural” con un manejo simple Walking the dog.


Pero veamos algunas diferencias, que explican cómo uno es un súper serie:


La distancia de lance (Caña 11´ MH // Certate 3012H // PE Daiwa tournament 0,16mm//testigo: Patchinko 140), con una muy ligera brisa frontal y fronto lateral ( dos direcciones de lance) :


Bomber Walkie talkie High Pitch: 42-48
Heddon Super Spook :48-57
Patchinko 140: 65-74

El “Bomber” es parco en metros. Pese a lo que parece un diseño y volumen calcado, la configuración interna hace que el Super spook sea mucho más versátil en todos los lances.




Acción:

Bomber: reacción adecuada pero no perfecta. Hace un zig zag de X media, sin más entrega de sensaciones.

Super Spook: reacción inmediata, perfecta, sincrónica. Se desplaza de forma sugerente y hace un zig zag en X muy abierta ( de hecho casi consigue perpendiculares a la dirección del movimiento). Es digno de apreciar, cómo mejora mucho la naturalidad del Bomber.



Son parecidos, pero como vemos, el super spook merece la pena, pues se consigue a precios casi ridículos para la calidad incontestable que atesora. Viene con tres anzuelos que se pueden cambiar por modelo más potente ( el bomber lleva dos poteras de gran resistencia) y dispone de una gama de colores endemoniadamente apetecible.



En la otra banda está el Patchinko , al que acudo para comparar si bien se trata de un pencil popper, no un Top ortodoxo como los anteriores. Cuando la distancia es obligada, no tiene competidor.  

jueves, 21 de agosto de 2014

Crack 175 SS (YKR): nada nuevo bajo el sol...



Cunado probé, ya en un lejano año 2008, mi primer SLS 17, ya supe que estaba ante un señuelo que marcaría una época. Disfruté mucho, pues me acercó robalos que hasta entonces estaban fuera de mi alcance. Tardé muchas lunas en ver un desperfecto, con lo que me demostró la calidad de resinas y componentes internos. De hecho hasta la fecha solo recuerdo haber roto un labio y una unidad por la mitad y un par de ellas con problemas en STM. Un bagaje increíble, habida cuenta de que fue -y es- un señuelo titular durante años, y no he reparado en gastos…

Todo lo que, en forma de copia low cost, viene saliendo al mercado, ha confirmado mis impresiones acerca de la calidad del slim de Daiwa. Pero he ido justificando el uso de estos “clones” (o para ser más exactos, en muchos casos inspirados en original) sobre la base de argumentos  tan contundentes como el bajo precio. Pero al final, tras haber probado casi todo lo que ha ido apareciendo, en mi macuto solo hay SLS 17 (sobre todo la versión S) originales, tal es la confianza en este artificial depositada.



Pese a la pereza inicial -y sobre todo el escepticismo- no me he sustraído a la curiosidad de probar el denominado Crack 175 SS (YKR). ¿Y si de verdad funciona, y es eficaz y resistente?


La esperanza es lo último que se pierde, y es un dicho que no admite dudas. Porque la fe en este minnow la he perdido enseguida. Bastaron dos lances con una accidentada recuperación sobre unos bajíos para ver cómo un golpe -en todo caso nada enérgico- hace estallar la resina. Una raja, que seguro es responsable del bloqueo del pistón principal (incorpora un STM con doble túnel, como el SLS 17)




Vídeo:







Como se ve en foto adjunta, el STM es típico de doble pistón cilíndrico que discurren sobre un eje o guía. La varilla es de alambre muy dócil, demasiado soft y aquí está el problema. Si comparamos con la robustez del material empleado en la varilla que monta un SLS encontramos parte de la explicación. 



De tres unidades compradas, una ya invalidada. Es para desistir definitivamente. Trece euros perdidos…

Y no me respondáis que es casualidad, no, que llevo mucho tiempo en este mundillo. Conozco bien la mala calidad de las resinas empleadas en las fábricas. Porque a fin de cuentas, el fabricante ajusta en precio. Si pretendemos un señuelo chino dotado de policarbonato del mayor módulo, de un STM elaborado a base de piezas de primer nivel, y un diseño técnicamente impecable, al final el precio se irá de madre. Y entonces es seguro que nos entrará la racional duda ante un señuelo oriental  que ya no es tan low cost (aunque de verdad sea muy bueno y efectivo), y vamos a preferir la marca japonesa de garantía (aunque fabrique en esas mismas empresas de Weihai, pero con estándares de calidad nipona), ¿a que sí? En fin, un tema ya muy trillado que no precisa más retórica.


Llegados aquí, este Crack ya me parece muy caro. Porque visto el resultado inicial, el dinero desembolsado me parece una exageración. Vuelvo a retomar aquellas viejas conversaciones como en el caso de modelos como el Satya 180, con el que tuve similar desencuentro, todo hay que decirlo.



El Crack 175 SS es pesado. En principio comprobamos cómo los pistones se mueven bien. El peso, junto a un apoyo trasero de aire consigue  llevar al slim a distancias muy elevadas. De hecho puede superar a top como el Flyer 175 y el SLS 17 F-G (7 gramos más ligeros). Está muy cerca o quizá supera al mommotti 190 y al SLS 17 S-G.

Pero esto es con ayuda, pues ante el viento lateral o frontal sale muy perjudicado (aunque este es un defecto que siempre tuvo el SLS 17 F-G, muy corregido en la versión S). Pero lo he comparado con el SLS Z 140 LD S y aquí no hay lugar para la duda. Estoy hablando de un minnow mucho más ligero, pero con un STM increíblemente bueno. En todos los lances, el Z frente a viento es infinitamente superior en trazado y estabilidad. EL Crack sale mal, desvirtuado en X y no alcanza esas prestaciones.


Para rematar, la acción es débil, sin carácter a baja velocidad. A velocidades altas (una F-1,5 del Certate 4000) mejora, con un W&R ortodoxo, pero nada  comparable al enérgico y “mágico” del SLS 17.


Así que ya lo tengo catalogado, para uso eminentemente sobre base de arena sin obstáculos, preferentemente con vientos de ayuda y sometido a jerking (si lo pretendemos mover a baja velocidad)

Demasiados requisitos, al menos para mi forma de pescar. Me recuerda demasiado al Satya y similares. Creo que voy a descansar una temporada en lo relativo a los anállisis técnicos de estos formtatos. Ya no me aportan nada nuevo, ni en sensaciones ni estímulo.


miércoles, 20 de agosto de 2014

La guinda del pastel.



Sea en arenal urbano o en ignoto pedrero, sea en marzo o en noviembre, sea en alba o medio día, sea entre nubarrones o en pleno cenit solar…la lubina no habita entre nubes de algodón ni en campos de maíz maduro: está ahí,  donde la tierra acaba, circulando en sus rutas marinas, en su reino de mil millones de metros cúbicos de agua salada.

El insondable mar, su espíritu vital y el tiempo cambiante de nuestra costa la hacen perdurar, aunque muy mermada. Ha de esquivar aparejos, ha de combatir polución…pero ahí sigue, a lance de caña del pescador deportivo.

Estuve sedimentando unos días. Dedicado a mi familia, pasé varias jornadas sin contacto con playas y cantiles. Casi tenía en un lejano recuerdo las lubinas de la pasada semana. Ayer decidí hacer un esfuerzo para combatir esta inactividad tan perniciosa.  Con la connivencia de mi querida pareja, pude partir temprano y sin apuros. Visité a Gonzalo (Gonzalo Parafita, gerente de Atlántida pesca deportiva, en Carballo- A Coruña) pues en ese local siempre se habla de pesca y además quería adquirir algún material. 

 
Una buena compañía ayuda a combatir la misantropía que padezco. Y este hombre, dotado de una experiencia sobresaliente amén de un jovial carácter, me ayudó a encontrar paz y a llevar con alegría una tarde que no prometía.



Mucho nordeste, muy bronco, pero buen tiempo para pasear pedrero, actividad que venía empeñado en realizar. Con aire escéptico nos movimos, cuando Gonzalo prendía de un top water una lubina escolar que pronto devolvió a su medio.



Lance aquí y allá, con intención y perseverancia, que al final tuvo su guinda, ofrecida por el mar, para aderezar tan agradable tarde. 





domingo, 17 de agosto de 2014

Un mundo sin algas...



Solo hace falta algo de memoria y una mínima formación. Es seguro que los investigadores recopilan datos y estadísticas, que seguro no servirán para nada. Nosotros, humildes paseantes del pedrero en pos de lubinas y sargos, lo confirmamos como un hecho incontestable.

En mis rutinas durante las bajamares vivas que hemos tenido la pasada semana, he tenido tiempo para cavilar, una vez más.  No he sido prolijo en fotos ni he realizado revisión alguna, pues las especies de algas de la costa asturiana se dan por centenares. He puesto atención en unas pocas, por su popularidad y presencia, antaño feraz.


Mediados de agosto, sicigias: todas las rodofíceas y feofíceas deberían estar en su esplendor. De las primeras, cómo no siempre acudiré especies tan endémicas como el “Polydes rotundus”. La tengo grabada en la memoria pues hace décadas se extraía sin tino (yo participé en los veranos de adolescente, como forma de obtener unos “extras” para las fiestas…), pero aún así, se recuperaba con gran rapidez temporada a temporada. Ahora miren cómo están esos campos, “sufran” algo conmigo: un estado deplorable, tono blanquecino, como si prendieran pero no pudieran desarrollarse. Por zonas se ven grupos en buen estado de salud pero  que no alcanzan los tamaños, densidad y desarrollo de la especie.


 

Están apareciendo algunas laminarias tan comunes antes como la “Saccorizha polyschides”, pero en los pozos de intermareal baja, allá donde más se daban no hay una población abundante. Son más bien testimoniales y también menos desarrolladas de lo “normal”.

Pasa con todas, independientemente de su adscripción. Los  Fucus (“serratus” “vesiculosus”…) tampoco los encuentro, ni las Pelvetias ni las Bifurcarias (“Bifurcaria bifurcata”), como mucho aparecen dispersas.



Otras feofíceas parecen resistir carros y carretas y se hacen más presentes, como las Cystoseiras ( “Cystoseira baccata”), que son algas muy correosas.




Incluso las verdes, tipo “Ulva lactuca”, “Codium tomentosum” resulta difícil verlas…

Existe algún factor en el agua marina que está degradando todo el ecosistema. El impacto es a todas luces más grave de  lo que las Autoridades creen o quieren ver. No se le está prestando la debida atención.  Hay quien apuanta a la presencia de sosa caústica con acusaciones directas y en cierta forma valientes. Puede ser, algo que es perfectamente verificable si se pone el mínimo interés. ¿Cómo encontrar fuentes de información fiables? y ¿de verdad hay interés en denunciar esta hecatombe?
 
Me causa gran pesadumbre, pues creo que nos hemos habituado a este panorama, por otro lado desolador. 

 Perjudicados: pesca profesional (las algas ofrecen protección y alimento a muchas especies) y aprovechamiento racional industrial de algas, además de toda la población en su conjunto al perderse biodiversidad y un "tesoro de todos" que debería protegerse a toda costa.




 

sábado, 16 de agosto de 2014

XXXRap 12

El XXX Rap 12 defrauda inmediatamente. Y lo hace en aquello que está más presente en la publicidad de Rapala: la distancia de lance. Un minnow tan compacto y dotado de una alta relación peso/longitud no es capaz, por puras razones aerodinámicas y la ausencia de un STM, de conseguir lances efectivamente largos.

Es algo que suele pasar con plugs dotados de peso fijo, pero que en esta versión del "Rap" se nota especialmente.

Los lances son erráticos, con evidente desdibujado de trayectoria y falta de aplomo. Los 36 gramos no son suficientes y en todas las mediciones se queda a demasiada distancia de slim tan reconocidos como el SLS 17 S-G (que siempre uso como ejemplo en las comparativas, por obvias razones). Teniendo en cuenta el ratio del carrete ( Saltiga 4000H) 8-10 vueltas de diferencia es mucha distancia, demasiada diría.




Son conceptos dispares, pero incluso un plug contundente,como el Rough trgail (DUO) 130 ( más ligero) alcanzan performances similares al Rap.

Diremos entonces que es capaz en el rango medio a medio -alto, con alcances de unas 52-54 vueltas mientras que el SLS 17 S-G llega a las 62-64 sin mayores problemas*

*Condiciones de brisa ligera fronto-lateral que penaliza, usando el carrete mencionado cargado con PE 0,26mm (Tournament Daiwa) y una caña 11¨ XH



Deberemos conformarnos si luego apreciamos sus virtudes, que son de gran calado:


-Acción W&R muy intensa que es frenética (vibrátil) si sometemos el plug a jerking intenso e incluso a un ripping posterior a un S&G de corto espacio.

-Estabilidad bajo el agua: a prueba de marejadas, pues un alto peso consolida una capacidad para sumergirse con rapidez y obrar en un rango de acción alrededor del metro de profundidad, quizá más abajo.

-Reacio a salir del agua, nos permite emplearlo desde cierta altura y con mar de fondo.




Limitado por una capacidad de lance mejorable, su extraordinaria acción y simple manejo lo hacen muy adecuado para posturas desde altura en spot intermareales de cierta profundidad,donde se puede manejar con S&G, dejarlo bajar y luego jugar al modo que más nos apetezca.

martes, 12 de agosto de 2014

Estímulo e ilusión

Por aciaga que sea, no acabo una jornada de pesca sin un inmediato deseo de retorno. Este sentimiento, casi de colegial curioso, siempre se ve incrementado cuando disponemos de los suficientes estímulos. Fue una semana de tiempo inadecuado: un mar muy parado y la escasez ( fenómeno perenne en nuestra devastada costa) de lubinas marcan los pobres resultados, al menos enjuagados por algunas sorpresas en superficie.








Pero conviene estar atento a la situación, pues siempre hay cambios. Un temporal tibio de suroeste ha acabado dejando cierto mar de fondo. No es invierno, pero sí parecen mares y cielos de octubre, en agosto...Así las cosas, no creyendo en más suerte que la que puede generar una inquebrantable voluntad, al final, a base de cientos de lances en el spot apropiado, sale esta lubina, que atesora tanta belleza como incapacidad tiene el hombre para comprender su alienable carácter.