domingo, 8 de febrero de 2015

Sargos tras la gripe y un frío que no te menees...

¡Anda que no he mamado de la teta marina! me agarro con fuerza y no suelto, sorbiendo su salado calostro con fruición, con ánimo de lactante. Me ha acogido en su seno, regalándome innumerables jornadas. He buscando entender sus principios y a veces me ha castigado. Se ha vuelto mar furioso, me ha tirado, enfriado, desconcertado. Y lo que es más importante, me ha tomado, secuestrado al punto de  dominar mi vida y, por ende, la de mis allegados. 

Es el sacrificio que me ha hecho pagar, el contrato firmado en exclusividad, el "venderse al diablo" con tal de conseguir descifrar, siquiera mínimamente, secretos tan escondidos. Lo he aceptado, inmerso en una suerte de nihilismo que me atenaza, pero del que no seré ya capaz de desprenderme.




Aún con el moco colgando, ya me encontré mejor, tras días en que la gripe dio paso al resfriado y malestar. Escaso tiempo y mal ambiente, con tanto frío y temporal. Pero ayer no llovía, aunque sí hacía frío de carajo. El estado físico me dio ánimos, así que partí por la tarde ( no estoy para madrugones, y la lubina tendrá que esperar) a mis acantilados favoritos.

En el primer spot, que visualicé desde alto, no me pareció que hubiera un aceptable mar. Realmente, con el concurso de un aire de este tan frío que "mata" la ola de fondo, las aguas no suelen ser apropiadas para pescar sargos. No obstante hay posturas que está casi "virgenes", así que me encaminé buscando un spot de invierno, donde hoy podía ser clave al bajar mucho la potencia y altura de ola.

Me pensé varias veces en bajar, pues  la verdad es que la grieta para descolgarse tíene un aspecto desagradable, que no invita al valor. Fui y vine como alma en pena, hasta que me decidí, pues sabía que no disponía de muchas más opciones. Luego resulto un proceso simple, sin mayores problemas.

Al principio los sargos comieron bien en la base del altillo donde me parapeté. Pero en un momento fallaron. Entonces estuve a punto de retirarme y buscar otro spot. En ocasiones hay que porfiar y poner atención en  otros aspectos. A unos treinta metros, un peñasco inclinado me dictamina dónde debo hacer un intento. Creí que no iba a llegar, por causa de viento tan limitante. Me costaba poner el cebo en su lugar, pero en cada ocasión que  lo metía en la echada correcta, ¡zas, sargo muy bueno!


No en pocas ocasiones debemos ampliar la mirada, porque la pesca con boya no solo tiene resultados en el mismo escenario donde macizamos. Hay que probar todo, es el secreto.










10 comentarios:

  1. Sarna con gusto no pica. Lo malo es pasar frío y que no diesen la cara jaja. Saludos

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    1. Sí,Marcos, al menos te mantienes caliente entre tanto ir y venir,je,je. Saludos. Ahora que las lulus deben andar por ahí, porque vi una cojonuda entre algún muil. Una muy clara que debía tener 4 kilos. Pero de la gamba na de na,je,je, qué poco les gusta.

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  2. !Buen frio carallo!, Carlos pusiste boya alargada? lastrada o lastraste abajo, me pareció raro con tan poco mar. Ahí tenían que ser todos gordos eeee jaja que rabia. Un abrazo.

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    1. Pesqué bastantes algo lejos y llegaba a duras penas con la boya larga. EN esta postura hay un canal entre peñascos y pesco arrimao a los cantos donde no sale la corriente. AHí la boya trabaja cerca de la piedra y arriman bien. SI te dejas abrir, ya sabes, ni toque. Hay buen sargo, como todos los inviernos. Y que siga así, que la lubina está pendiente de tratos, je,je...empezaré a madrugar los finde cuando las tempreraturas dejen, que el cuerpo ya no es joven , neno. Un abrazo.

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  3. Preciosos sargos maestro. Espero empezar la temporada pronto, con este frío y estas ciclo génesis casi no voy a pescar.

    Un saludo.

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    1. El tiempo achanta, a mí el primero: pero también puedes dar con buenos peces arrimaos a la piedra. Suerte y valor. UN saludo cordial, Pedro,

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  4. Qué guapos esos sargos Carlos!! Es una maravilla verte pescar a boya, haces que parezca fácil lo díficil.
    Yo tengo mucho que aprender. Estoy valorando la compra de una nueva vara para meterme más en serio con esta modalidad.
    Gracias por compartir ese vídeo

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    1. Y yo también tengo mucho que parender. Esto nunca se domina del todo, ni viviendo 1000 años. Lo importante es que eldía que no pescas o no das con ellos preguntarse porqué y meditar. Y luego, lo que está ma´s al alnace de los jovenes como tu: entrega y "piernas", que no sea por esfuerzo. Un saludo.

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  5. Mucho frío estos días pero son los mejores meses para pescar y tendremos que sacrificarlos si queremos buenos resultados,cada vez cuesta mas madrugar no se, sera la edad? Que ya pesa,pero esta claro que en cama no se pesca,un saludo maestro por esas buenas capturas,de momento la lubina no da la cara pero vendrá....., un abrazo Carlos

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  6. Y eres bien joven, que a mí sí que me pasa factura. Pero bueno, si entraran bien los robalos ya costaba menos, meu. Un abrazo, Rober y a seguir con esta penitencia, que ya nada nos cambia.

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