domingo, 14 de junio de 2015

Tiempo de esperanza.

Aquellos que gozáis del privilegio de poder mirar el océano desde la costa noroeste, con seguridad os encontráis esta temporada disgustados por el mal tiempo que acaece. Son meteoros típicos de verano, que hacen neutralizar la onda de fondo atlántico y dejan un panorama aciago para la práctica de nuestra disciplina. 

Podemos intentar, y tener suerte en ello, la pesca en superficie; pero hay escasez de lubinas, una merma que es consustancial a la sobreexplotación que día y noche comprobamos en el litoral. Con todo, es posible disfrutar de otras maravillas que nos ofrece este apasionante deporte: una puesta de sol memorable desde una playa coruñesa, en la que una caminata nos ayuda a desengrasar; unos lances crepusculares, apurando  todos ellos, siempre con la ilusión puesta en ese ataque al paseante, que no llega y son las diez...en fin, recordar con cariño la última captura, que seguramenate no será la última, a poco que cambie el panorama atmosférico.  

Yo poco puedo hacer, como no sea volver a mostraros lo que unas simples instantáneas puedan trasmitir, porque la visión directa siempre es más emotiva, donde los fotones impactan directamente sobre la retina y esos aromas se cuelan haciendo cosquillas agradables en nuestras fosas nasales...












3 comentarios:

  1. Efectivamente,Carlos.Con pesca,o sin ella,los que tenemos la fortuna de vivir en estas bravías costas norteñas,desde Irún,hasta Fisterra,gozamos del inmenso privilegio de deleitarnos con estos paisajes irrepetibles,con estos ocasos y amaneceres ,por cuya sola contemplación,frecuentamente ya merece la pena acercarse a la vera de la mar .

    Saludos cordiales

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  2. Muy buenas Carlos, quizás es tiempo de hacerles una visita a los diplodus. La 5ª foto tiene unas piedras a las que no me importaría echarlas unas varadas, ya veo la boya mecerse por esa poca mar, en unos espumeros que se ciñen a sitios expuestos donde aprovechar estas mares para clavar sargos de órdago.
    Y mientras mi mente divaga en sueños yodados...
    ¡Se hunde!

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  3. Las bellas estampas también son calificadas de trofeos, para aquellos que nos acercamos hasta el mar, para intentar lidiar con sus moradores.

    Saludos

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