sábado, 26 de diciembre de 2015

Alguna partida sin la suficiente intensidad. Tanta escasez de lubinas plantea la necesidad de incrementar la dedicación o someterse al destino y la "suerte". De lo primero encuentro que no dispongo del suficiente tiempo; en la suerte, definitivamente no creo.

En los spots que he visitado sólo he tenido contacto con lubinas menores, salvo una un poco más crecida. De grandes róbalos, nada de nada, lo cual ya me preocupa. Como carezco de respuesta, pues nada, a seguir intentándolo, aunque tal vez tenga que cambiar la " fórmula " mágica, je,je.

El tiempo sigue mostrando un extraño comportamiento. Temperaturas altas para la época, vientos continuos de tercer cuadrante y mar de fondo de noroeste.

No anima a la roballiza, pero a cambio crea un ambiente agradable para la pesca y luces muy adecuadas para plasmar la belleza de nuestra costa. Alguna de esas imágenes, que inundan y alimentan mi imaginación, os dejó aquí.

















2 comentarios:

  1. Todavía puede caer un robalo antes que termine el año Carlos!!un saludo amigo

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  2. Si nun les pesques tu nadie las pesca je, je. No las hay, sobre todo robalos. Los palangres y el arrastre en áreas de desove de lubina lo está fastidiando todo. Es una vergüenza, y luego lo cuentan en los periódicos como una hazaña.
    Un saludo.

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