domingo, 27 de diciembre de 2015

Puedo atestiguar que he vivido épocas muy buenas en la pesca de la lubina. De un tiempo a esta parte estamos en horas bajas. Y me temo que el futuro es incierto, pero más bien con enfoque pesimista.

Las aguas presentan gradientes de temperatura inusuales para la estación del año. Pensar que esto no va a afectar al comportamiento de las especies marinas es de incrédulos.








Así todo, me vale con el paseo que, siempre que estoy en mi querida tierra de Barcia, forma parte irrenunciable del guión. Portizuelo, de día como de noche, lloviendo o de secano...es una playa maravillosa.



El mar está bien, muy adecuado. Y no escatimé en lances a las mejores aguas. Usé una gama amplia de plugs. Pero sin comensales, da igual caviar que patatas pobres.







2 comentarios:

  1. Parece que hoy sufrimos la misma jornada Carlos, ni rastro, y eso que hace pocos días por aquí hubo actividad. La mar bien hoy, pero ellas lejos de la caña. Te deseo felices fiestas y un año 2016 con salud y disfrutando de las jornadas en la costa, con pesca mejor. Un abrazo.

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  2. Yo hoy fui a los sargos (son ya demasiadas las jornadas sin respuesta de las lubinas),pero el resultado fue el mismo que el tuyo : cero patatero.En cualquier caso,el madrugón mereció la pena,uno por disfrutar de una buena compañía (Ricky y Juan)y otro,por haber tenido la oportunidad de ser testigos de excepción,a muy pocos metros de ellos,de la faena de un grupo de esforzados e intrépidos percebeiros.Solamente por ésto,ya doy por buena la mañana.

    Saludos cordiales

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