domingo, 26 de abril de 2015

Salvar el bolo...

Apurando el tiempo disponible, al final libré el bolo. El tiempo no está con las debidas condiciones, pero  la suerte también cuenta. Ayer lo intenté, con un viaje  a zonas sureñas. No tuve ni un ataque a mis señuelos.



Probé el Gamblin 125 (APIA) un minnow  que profundiza bastante , dotando de una encomiable acción,  estable pero falto de vigor en el lance comparado con algún pata negra de la competencia.




Hoy comencé en un spot que bien conozco. El mar bullía en el repunte de marea, con un aire muy potente de  4º cuadrante. Estaba muy guapo y salió enseguida esta lubina, que engulló un Rough Trail 130 (DUO) sin contemplaciones. Insistí, pese a que el tiempo metía ola más discontinua que afeaba la puesta. Además, frentes de lluvia barrieron la costa, y me tocó adaptarme al agua vertical.




No hubo más encuentros, pero cómo no conformarse.Realmente, la afición se pierde antes por defecto que por exceso. Porque sí, disfrutamos del arie marino y de practicar la técnica; pero sin  la presencia de lubinas a las que poner nombre, la tristeza acaba corrompiendo el corazón del pescador más dotado de tesón. 

Pero hay que insistir, claro, como no  podía ser de otra manera.


lunes, 20 de abril de 2015

Paisajes sin lubinas

Los días se suman, y la vida pasa rápido. Este fin de semana dediqué mi tiempo libre pesqueril a la lubina. No obtuve resultados. El tiempo está de transición, como corresponde a la época. Cambios de dirección del viento y un mar de fondo con onda de largo periodo, sobre todo ayer. Al menos se disfruta de los paseos, del duro ejercicio, del lance de señuelos y de estos paisajes -que aquí os muestro- deliciosos. Un saludo y hasta muy pronto.











domingo, 12 de abril de 2015

Robalete a medio día

Hay que perseguirlas con saña, o al menos -para no emplear calificativo tan poco acertado- con la intensidad que requieren. Porque  no abundan, no es como antes...



He dado muchos lances, tantos como mi codo puede aguantar hasta que la epicondilitis  me lo agarrota. No me preocupa, solo requiere descanso, ja,ja...

Al final, la línea tensa, y un arrastre complicado para un robalete muy delgado, sin lomo. Los hay desovados, otras están cargando sus ovarios...no sé, encuentro de todo, no hay ciencia cierta esta temporada.




 
Siempre que saco a la luz un pez de estos, me renueva el espíritu. Quizá muchos no lo entiendan, porque al fin y a la postre, conlleva ( no practiqué CYS) un sacrificio. Pero a estas alturas de la vida ya he dicho todo lo que tenía que decir al respecto. Me quedo con la emoción de la captura, con incorporar otras imágenes a mi archivo mental robalero. Por cierto, me queda mucho espacio en el disco duro, je,je...


lunes, 6 de abril de 2015

SL Z 120 F SSR(Daiwa) Vs Lammtarra (Apia)


El movimiento de estos minnows podría servir como plantilla pedagógica para diferenciar tipos de acción. Nos ayuda a comprobar cómo el diseño afecta a la naturaleza y comportamiento.
Ambos realizan modos que marcan la tendencia actual: el "bamboleo" sinuoso en X mas o menos abierta , es el wobbling que más se ve en las creaciones actuales. Los plugs que hacen vibrar solo su extremo distal, casi están "demodé".
Pero nos sirve esta comparativa para dejar claro qué supone un rolling intenso de un artificial como el Shore Line SSR a otro que se comporta de forma más parsimoniosa, sin intensidad.
El Z 120 SSR es un prodigio, algo que hasta un mejorable  vídeo ejemplifica sin ningún género de duda. El movimiento es una hibridación W&R en la que claramente predomina el rolling, incluso a baja velocidad de recuperación.




El lammtarra (versión Badel) , a pesar de conseguir un wobbling muy interesante ( muy natural y de apertura media-baja), no puede, bajo mi punto de vista, competir con un proceder tan intensamente abigarrado.

He elegido esta versión del plug de Apia pues el lammtarra "normal" se queda demasiado lejos del "Z" en prestaciones. El "Badel" baja un poco más que el SSR y podemos considerarlo dentro de otra categoría. Pero es muy bueno en distancia de lance, estando a la altura del Z, algo que no me esperaba.

Son dos formas: la una, dominada por la suavidad; la otra, contundente, nerviosa y agitada. Y ambas se pueden complementar, ofreciendo diversidad a nuestras lubinas. 




Millas de pedrero

He vuelto con ganas a emprender el tortuoso camino en pos de las imprevisibles lubinas.Sigue siendo un proceso complicado, lleno de espinos y fangos. En la costa norte, el temporal de primer cuadrante, tan machacón como inoportuno, ha complicado, sino imposibilitado,  las cosas. He de pelear -al tiempo- con una epicondilitis que me está martirizando.

No he dado con robalos, que es mi objetivo natural; sí  engañé, a base de mucho insistir algunas robalizas menores ( con posterior CYS). Pobre "cosecha" que sí al menos palía mi congoja, sobre todo en cuanto se refiere al litoral asturiano. No recuerdo época tan endemoniada como la que vivimos, la verdad. Ni siquiera los aparejos profesionales las capturan, así que algo pasa, quién sabe qué. 

Os dejo algunas fotos que espero sirvan a mantener viva vuestra llama interna, porque este pez cada temporada se vuelve más complicado de encontrar. Demasiado mar para tan pocas lubinas...