martes, 25 de agosto de 2015

Amanecida amenizada...

Bueno, alguna se deja ver. El temporal de NO de ayer las metió en la piedra. Unas cuentas sueltas y alguna ya más bonita sin llegar a róbalo.




                 


                                

domingo, 16 de agosto de 2015

Fotos y poca lubina...

Lamentablemente he de dar cuenta de un puñado de capotes , que he resuelto con filosofía de viejo pescador. Con ello constató la situación en la que nuestra afición queda, dada la literal ausencia de lubinas.

Salvando algunas capturas esporádicas de ejemplares menores, estos días no he sentido la más mínima presencia de róbalos, aquí en mi querido occidente asturiano.

Extraño, desalentador...lo que sea para calificar un hecho que me hace meditar. Posiblemente se hallen en aguas intermedias comiendo el abundante pasto que el mar ofrece.

 Sea lo que fuere, a distancia de lance no aparecen; y si están, pues no atacan los señuelos.

Bueno, os dejó fotos tomadas estas jornadas, que al menos pueden estimular nuestros ensueños de una costa maravillosa.











miércoles, 12 de agosto de 2015

Espera al teclado del smartphone...

Hice tres intentos, sin resultados. No parece que haya mejoría . Además sujeto a contratiempos: una caíd, afortunadamente sin consecuencias; rotura de la sakura shinjin, una puñeta;y casi me quedó  "varado" con el coche en una trocha cuyo acceso calculé mal....je,je, gajes del oficio...

Pruebo este vinilo de daiwa, que lleva tiempo en el mercado. Qué buenos colores. Pero las cabezas son muy malas. Todo cambia si les asocio una biga, qué mejoría.  







 Toca renovar el PE del aero AR-C4000XG. Ira bien con 270 metros del spider ultracast 8x del 0.17mm. No me ando con bromas, así que el leader a prueba de bombas, un HD Duel del 10,je,je.

Bueno, dejó el insidioso teclado del smartphone y ya os contaré.




miércoles, 5 de agosto de 2015

Robalo por necesidad



La retirada no es una opción que plantee, al menos por ahora; intuyo que al final, nunca lo dejaré. La verdadera enfermedad se ha adueñado tanto de mis entrañas, me dirige y ha tomado posesión de mi ser de tal manera, que toda la suerte de adversidades que puedan ocurrir parecen estar condenadas a fracasar en el perverso intento por socavar mi estado pasional.

Ni mis recurrentes lesiones articulares, que son un síntoma del natural envejecimiento que se ha de afrontar; ni las responsabilidades de la vida, que hurtan tanto tiempo al contacto con el mar; ni siquiera los periodos tan secos como ingratos del estío, que tanto limitan las expectativas…

Nada, nada tumbará esa efigie marmórea de pescador atrevido, resuelta a salvar esos bloques milenarios para acceder a esa postura pretendida. Aguas salvajes de bestia interna, aristas hirientes entre fecundos e ignotos parajes lubineros; ese es el ambiente, pongan ustedes la música...
 
Un mar tan apoltronado tenía que empezar a moverse, aunque fuera momentáneamente. ¡Menuda canícula del demonio! ¡Cómo esperaba el cambio de céfiro, la mar de fondo, el frío, el nervio ante esa resaca, esos bajíos rodeados de vivificante espuma!

Así me encuentro, en mi “salsa”, apurando la manufactura de un nudo FG entre un YGK G-soul Up Grade PE #1.5 y un Varivas shock leader fluorocarbon 30lb #8…datos que quedan para nosotros, amantes de horizonte y de la técnica más purista.

El previsible crecimiento del oleaje me impulsa a decidirme por una caña tal vez sobredimensionada para la época estival. Pero conozco bien las posturas  que pretendo explorar y hay un par de lances para cuya buena factura no sobran los 3,6 metros de la Palms Rera Kamuy RSTS 126 H+. Una espléndida caña para especialistas en heavy spinning desde zonas abruptas, grupo de “locos” entre cuya camada me siento como en casa.



Mirar con tiempo la mar, sin agobios, deseando que todo vaya lento y esperando, a la postre, una respuesta robalera. Así comienzo mi camino hacia ese promontorio, desde donde saldrán al viento mis primeros señuelos…
 
La costa presenta la característica “invasión” que las algas maduras realizan en la estación cálida. Este evento, no por previsible deja de constituir un claro agravante que dificulta (hasta en ocasiones imposibilitar) nuestra opciones de pesca.

Lancé y repetí, hasta la tumefacción de mi maltrecho hombro. Y obtuve respuesta al señuelo estrella de la temporada, cómo no el Biga 4,5 mackerel  (color tristemente agotado…) No he contabilizado los robalos que he prendido con este soft, pero creedme que muchos, muchos…





Y como sucede a lo largo de estos meses, pues no sucede nada más interesante, si salvamos la suerte de poder asistir nuevamente al espectáculo suministrado por los fotones solares, que dotan a los bajíos de esos tonos barrocos que me dejan estupefacto, y  eternamente enamorado de la costa…