miércoles, 25 de noviembre de 2015

Sigo sin encontrar respuesta. El aire viró a cuarto cuadrante, intenso, fresco y contumaz. Pero el mar dejaba pescar. Los lances contra el noroeste, complicados.

Aquí se ve el talón de aquiles de muchos señuelos. El volumen y superficie de fricción y una relación alta entre peso total y peso del cilindro que conforma el HGS, son impedimentos.

No me esperaba demasiado. No podemos comparar un heavy Z LH 150  con un slim como el 175 flyer ( tan bueno en contra del viento) Son dos "mundos" diferentes.

El vuelo se ve muy frenado. Pero cuando el aire le da de perfil vuelve a convertirse en un buen lanzador.

Todo no se puede tener...


domingo, 22 de noviembre de 2015

Qué mejor momento para escribir (aunque sea desde el insidioso teclado del smartphone). Un frescachón aire de norte, por otra parte bienvenido, atenaza el cuerpo. Dentro del coche se está bien, escuchando la radio y dando vida a esta entrada en el blog.




Ayer por la tarde busqué una zona de cierto resguardo. Mi intención era someter a las correspondientes pruebas al nuevo "lunker hunter" de Daiwa.

Mi gusto por estos heavy plugs viene de lejos. Desde los casi olvidados Maria, pasando por las series ZBL 150 de zip baits o las blue océan de tackle house, el shore line LH 15 me dio óptimos resultados.

Para el mercado exterior el fabricante japonés creó una versión con igual plantilla ( el archiconocido Salt pro minnow) que ha sido un éxito total. En vez del cilindro sobre guía, se conforma con un stm a base de esferas de acero. Pero funciona tan bien como su hermano oriental.

Y cómo no, debía haber una versión Z de tan eficaz señuelo, que se ha dado en llamar " shore line shiner Z LH (lunker hunter) 150 F (floating) - HD (heavy duty).



Como creo que va a dar mucho juego durante esta temporada, iremos viendo paso a paso sus virtudes y defectos.

En principio y con los ensayos previos no puedo sacar conclusiones acerca de su capacidad de lance. Los test realizados por el staff dan 61.2 metros de media (no he podido saber el equipo empleado)

No estoy en condiciones de dar unos fiables  datos, pues el día era ventoso e hice lances a favor. Con esta ayuda, un sistema de transferencia eficaz y un alto peso, llegué a recuperaciones de 65 giros de manivela de un carrete tan rápido como el aero 4000 XG (shimano) , cargado con múlti spiderwire ultracast 8x de 0.17 mm, y una caña tan potente como adecuada a este señuelo como la Apia R&S 110 H.



Son más de 65 metros en todos los lances. Pero marcados por viento a favor. Necesito un día de calma para conformar unos test realistas.

Buenas sensaciones aparte, interesa el comportamiento dentro del agua. Y he realizado un vídeo ( enlace al final) que no nos dejará indiferentes. Porque daiwa consigue que un Z tan corpulento presente unas líneas de acción verdaderamente óptimas


Desde baja velocidad, ya consigue un tambaleo interesante. Y a medida que imprimimos energía, el W&R se vuelve más y más activo. Quizá sobresale un patente rolling, algo que es de agradecer. Si observamos el conjunto del movimiento, no vemos nada novedoso, es cierto. Pero sí que podemos dar cuenta de una maravillosa acción que hace más "pequeño" al Z LH y más capaz de ser asumido por cualquier róbalo de la costa.



Se sumerge rápido, a la menor orden. Y es muy estable, incluso con el mar tan revuelto ( que hubiera sacado del agua a su hermano menor Z 140). Incluso lo he manejado levantando la puntera de la Apia y se mantiene estable, sin pausas en acción.

Un heavy plug manejable, capaz y de acción intensa, que quién sabe si nos hará olvidar anteriores LH. El tiempo lo dirá. Y también indicará si advierte síntomas de desgaste en el sistema HGS, como en algunas unidades del Z 140.


https://youtu.be/2pecYTFSjF4





sábado, 21 de noviembre de 2015

shore line z lh 150 f hd

Nortada potente, que por fin da naturaleza a un tiempo irracionalmente extraño. ¡Vengan los temporales, de donde quieran!
Enfriará la superficie, los balamos partirán y la lubina se acercará a la costa, que tenemos necesidad.

Como veis, es bonito. Más corpulento que el LH 15 antiguo. Es un "Z", así que monta el sistema HGS.
Olvidaros de tocar nada. Triples ST 56 #1, esqueleto de alambre de 1.2mm. Y un aspecto demoledor.

A ver cuando puedo hacer pruebas comparativas. De momento, unas fotos con sesión en faro de Mera. El seixo al fondo, cómo no...






lunes, 16 de noviembre de 2015

"Rachas..."

Me puse a escribir a toda prisa, con tal que no se me escabullera la idea. Porque uno ya no mantiene esa capacidad que quizá nunca tuvo pero le hacía ilusión poseer. El caso es que se trata de hablar por hablar, de esas inquietudes que ya a nadie importan, ni siquiera a uno mismo.

 Las rachas vienen y van, es un dicho comprobado más que un refrán de carácter hipotético.  Y nos pasa a todos, queramos o no. Como en todas las facetas de la vida, la pesca no se escapa a esta ley inmutable. Sea por un motivo u otro, siempre estamos expuestos a estas vicisitudes del destino.

Cuando se trata de una mala racha de pesca, podemos argumentar de formas variopintas: que coincide con una temporada en que falta el tiempo necesario ( cada vez mayor, por fuerza de la escasez de lubinas), hecho que enseguida se puede achacar al trabajo, las responsabilidades familiares, y -dios no quiera- a la enfermedad o lesión; de otro lado, pero también acumulable, la falta de motivación, que  puede venir directamente derivada de la propia mala racha, o de quién sabe cuántos problemas de índole personal, como mencionaba más arriba.

La ilusión del pescador siempre debe estar, por cuanto sin este factor pasional ni qué decir tiene que nos encontraríamos ante el más devastador de los males. Así las cosas, mantengamos ese estado y que sean imperativos de otra índole los que nos alejen – eso sí, temporalmente- de ese estado de excitación que tanto nos afanamos  en buscar. Y cómo  no, entre los factores reseñables que hacen de un periodo una mala racha está la falta del “sustrato”.

Porque sí, seamos sinceros: nos mueve el amor por el deporte, y la evocadora visión del alba otoñal, y ese roción de espuma y salitre; pero, sin el pez que haga de guinda de pastel, de esa pelea en terreno neutral, de esa epidermis plateada brillante y húmeda…pues no somos nada, o al menos dejamos de sentirnos pescadores.

Así que racha va, racha viene, siempre con la esperanza de una nueva y fértil racha. Lo que más nos atenaza es pensar que puede ser la última, y que esa lubina con la que posamos para una foto, es la postal que cierra, a modo de corolario, nuestro fugaz paso por este mundo. Así que nos aferramos a esos ciclos, con nuestros cuerpos cargados de nuevas energías, llenos de esperanza y preparados para poner rumbo a esa postura robalera. Somos así, humanos, y pescadores de lubinas.

Lamentablemente, tal parece ser nuestro destino: un simple deambular por pedreros, escalar acantilados, recorrer millas de arenales…destrozar cuerpo y desordenar mente.  Los robalos, diezmados por miles de aparejos, sustraídos de su medio para puntual beneficio; las instantáneas de la última y azarosa captura, casi olvidadas salvo una foto “vintage”; los amigos, perdidos  en la batalla; la vida, pasando  de forma irremediable.

Una visión pesimista de un pescador romántico, que lanza el señuelo intentando imaginar en su conciencia un mar limpio, repleto de vida y anhelo;  la conciencia azuza, y despierta, y  clava sus púas que hieren, que dan fe de la masacre habitualmente consentida por los que gobiernan y codiciosamente pretendida por los que pueden. Y qué puedo hacer…imaginar, soñar…vivir...



sábado, 7 de noviembre de 2015








Apoyado en la barra de este familiar restaurante de carretera. Un espera tranquila, cuyo anticipo ya advierte ese olor a cenizas.

Me resulta imprescindible mantener, de tanto en cuando, esas "excursiones". Con los días menguantes, la carretera y el cantil prematuramente oscuros me regalan sensaciones de sosiego y emoción por partes iguales.

Las lubinas, desaparecidas. Estoy engañando pequeños ejemplares, pero no sé de grandes róbalos desde hace semanas.

Forma parte de la esencia del pescador. Conviene aceptarlo, sufrirlo y saber que estos altibajos siempre estarán presentes en la vida, es lo natural...





martes, 3 de noviembre de 2015

Yo no veo diferencias. Quizá haga falta un análisis cuyos aditamento técnicos no estoy en condiciones de reproducir.

Parecen iguales, y esa es la sensación al probarlos comparativamente.


El tremendo y conocido W&R de baja apertura .Una gran estabilidad y distancia son otras de sus credenciales, como ya sabemos.

https://youtu.be/QyMCDpM0QEc


https://youtu.be/JkbOCrAngaM

domingo, 1 de noviembre de 2015

Whisper 127 Sy

El whisper 127 Sy engaña. Da sensación de minnow de corto alcance. Pero, equipado con el sistema mag drive, consigue buenos registros en distancia.

De cuerpo estrecho y dimensiones bien estudiadas, es una imitación muy convincente de pez pasto.

La acción es un w&R determinante. Funciona a la perfección. Es hundido y lento, así que nos deja jugar largos lapsos de tiempo.

Un minnow que busca ser fiel reflejo de lo que la lubina busca. Colores muy atractivos, que superan en naturalidad todo lo que se ve en las colecciones actuales.

Me ha gustado, porque el rango en distancia y aplomo en acción superan con creces lo que me esperaba. Así que contaré con este plug en el futuro inmediato, creo que el esfuerzo del staff de zip baits merece este reconocimiento.