domingo, 3 de abril de 2016

Deshojar la margarita, ante un temporal de agua para comprobar, una vez más, cómo es más fácil recoger una instantánea de ocaso invernal que engañar un róbalo. Quizá por este motivo soy pescador y no fotógrafo...




2 comentarios:

  1. Quien pudiese sumergirse en ese bajio espumoso Carlos, hace 50 años, con las aguas arriba, tapando sus tesoros... ¡Cuantos sargos y lubinas habrán visto esas piedras! Un saludo.

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  2. Modestia a un lao, Carlos; que me ha dicho un pajarito que has presentado un reportaje para el Pulitzer.

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