De vez en cuando me voy al trastero con ánimo de ordenar tanta entropía. Al instante sufro cierto desánimo, producido por la hastía de comprobar tamaño desorden como por cierto grado de arrepentimiento al ver tantos señuelos. Así me resulta complicado hacer balance, ante la mezcla de frustración y pasión por esta disciplina.
Al poco de estar sentado, mirando a un infinito imaginario que traspasa el cercano blanco de la fría pared desconchada, me pongo manos a la obra. Limpio concienzudamente los artificiales, en un tedioso proceso con el producto eliminador de óxido seguido del montaje de nuevos anzuelos, si es preciso. Hago un inventario mental, que no es suficiente para recuperar del olvido cantidad de modelos.
Una vez impolutos, pese a las cicatrices de"guerra", pasan a las cajas, donde les aguarda una larga estancia, salvo aquellos que tienen la suerte de ser elegidos para cazar lubinas en las partidas próximas.
Ahí aparece sobresaliendo la cabeza de un María la segunda, con los triples oxidados pidiendo renovación; al lado de un shad de vinilo cuyo nombre no recuerdo, un common sence ou ou, de Lucky craft, del que me quedan tres unidades...
Hoy estoy muy contento, porque mi amigo Pepe me regaló un SLS 17 S color láser akakin, casi nada. ¡Compañero, cómo sabes mi pasión por este color!...y también veo un par de gokou de bels, tan eficaces en aguas someras; muy cerca, un super Finder jerk, ese mostrenco de 19 centímetros...
El trabajo prospera. Y ya veo la mesa menos atestada. Con tan poco espacio, quizá sea el trastero de los hermanos Marx pescadores. Ja, ja...
Leñe, ahora veo estos dos hirames de esa colección denominada " ocean". ¡ qué suerte,joer!
Y así, imaginando esos escenarios para los días más tranquilos tanto como para esos momentos de locura, pasa la vida...y pasa a toda velocidad...