jueves, 26 de enero de 2017

Llego ahora, tras una " escapada". Clavé un buen robalo, y tropecé durante el envite. No, no es la primera vez. Rotura de línea, pérdida del pez, y un golpe menor en la pantorrilla. El certate, jodido; la dragon seabass, ilesa. Suerte al fin y al cabo. No hay foto de lubina, pero sí otra batallita...Precaución, amigo pescador, je,je...

7 comentarios:

  1. Eso es, precaución ante todo! me alegro de que haya quedado solamente en un susto... a veces, nos vienen bien para no confiarnos tanto. un abrazo Carlos

    ResponderEliminar
  2. Sin duda,una putada lo del robalo y lo del carrete,aunque,como bien dices,también una suerte el haber librado con tan solo un golpe leve.En el pedrero,hay que tener todos los sentidos alerta.Y,con frecuencia,todos aun son insuficientes.

    Saludos,Carlos

    ResponderEliminar
  3. Mucho ojo durante la contienda, que luego pueden llegar los lamentos.
    Lo mejor es que salga ileso el cuerpo de uno mismo.
    Suerte para la próxima.

    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Ni será la última, aunque se espera que sí.
    Eso, eso: precaución y mucha.
    Saludos, Carlos.

    ResponderEliminar
  5. Llueve a mares por Coruña. A ver si la próxima hay más suerte. nunca fue fácil y libré muchas caidas desde la rotura del hombro. Tuve suerte, ya la veía venir y también libré de mayores consecuencias. El certate mírare arreglarlo. La caña Smith va de miedo, y se libró también. Ni con todos los sentidos ni millones de horas estás libre de un hostion. Es lo que hay...

    ResponderEliminar
  6. Gajes del oficiu Carlos. Estes coses nos pasen a todos. Ya tengo ganes de volver a coger la vara, aunque con esti frío y esti tiempu...puffff.
    Un cordial saludo

    ResponderEliminar
  7. Lo del certate es lo de menos. El material viene y va. Dale "cariño" a esa pantorrilla.
    Un saludo

    ResponderEliminar