domingo, 26 de febrero de 2017

De un tiempo a esta parte, medito más de la cuenta. ¿ Qué carallo hago que aún no bajé? Que no os engañen: nada bueno hay en envejecer. Prefería, con sus problemas, la juventud. Ahora estaría mirando cómo varar un roballo y no escribiendo una tontería en un blog. Con este mar, ni lo dudaba...




Y aquí estoy, sacando hilo del carrete. Asuntos mundanos, como suele pasar. Cuando te gastas 30 euros en un trenzado, y al tercer lance te coge una vuelta y hace el típico ovillo. 



Ahora ya sale, vigoroso, el astro rey. Hago una foto y paso a recoger a Pepe. A lo mejor , al final echamos una varada...Y si no, un bocadillo de tortilla francesa con chorizo, quizá en Novellana.




4 comentarios:

  1. ¡Que no Carlos, no te engañes, que no! Lo que envejece es la ropa.
    Antes de empezar la jornada y no al revés, te comes esa receta maravillosa que nos regalas, merecedora de los más altos honores de Michelín: “Bocadillo de tortilla francesa con chorizo”, y ya verás como subes y bajas eso de la fotografía, haciendo el pino con una mano y sin respirar, las veces que haga falta.
    Gastarse 30 euros para tener una peluca como la de Jimmy Hendrix...¡Vaya tela! ¡Un buen Nylón y calvo pa siempre! No digo marcas hasta que no me obsequien con algo o me paguen. Ja.

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  2. Pues si, envejecer tiene sus ventajas, se pasa de la obsesión por el pez a disfrutar de la pesca, con todo lo que conlleva, incluyendo el bocadillo de tortilla de patata..sls

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  3. A mis 38 (aún no son muchos) empieza a pasar a un plano secundario la emoción de la pelea y sólo el estar ahí suele calmar el ansia, la sola tranquilidad llena ya.... La calma. Un abrazo amigos.

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  4. Cumplir años tiene una cosa extraordinaria: estar aquì y ahora...y si es con un robalako puesto en seco a los pies y una tortilla choricera de esas en la boca y mirando la mar, con la satisfaciòn de las cosas bien hechas...ni te cuento!!!

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