viernes, 3 de marzo de 2017

Invierno tardío, de arriar velamen, de goleta de casco ajado; de mano sin meñique, que agarra esa jarra de tibio vino en vieja tasca de puerto; de lamentos de apagada y vetusta lámpara de calle antigua; de triste entierro en fosa triste, y salmo empapado, fugaz; de agua a trompicones, viento sibilante, de frío.


6 comentarios:

  1. Nubes de tormenta... la calma siempre llega. Da gusto leer tu prosa. Un abrazo

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    1. Estamos a caballo entre el hambre y la saciedad, el blanco y el negro, la ira y compasión...somos, en ocasiones, menos de lo que queremos, pero más de lo que nos corresponde con tan solo mirar al cielo estrellado. Me gusta que te guste. Mi alma es lúgubre, invernal, de sombras en pasadizo entre casas de piedra, y siempre escuchando, al fondo, el mar.

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    2. Creemos muchas veces, ser menos de lo que queremos... ser inconformista no ha de ser un adjetivo negativo...más bien creo en que sea un sinónimo de inteligencia..en busca de algo más hayá de lo que se salga de nuestro día a día...Eso sí.. La mar de fondo siempre será una terápia para los melancólicos... Un abrazo Carlos

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  2. Somos idealistas que persiguen lo que no se puede ver pero a ciencia cierta està, eso lo plasmamos en una actividad siempre distinta siempre igual, pero sabemos con seguridad que hay algo ahì que nos mira y nos sostiene, pues sonriamos y sigamos que la ruleta gira.Un abrazo a todos!!!

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  3. Sigo a la espera de ese ansiado libro tuyo ...

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    1. Tengo suficiente con este espacio que me brinda blogger. Más directo, simple y eficaz. Mendigar ante una editorial...No, gracias. Hace años envié varios trabajos y no obtuve respuesta. La pesca interesa poco...Un abrazo, Juan.

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