lunes, 27 de marzo de 2017

Sufro porque el tiempo pasa, y no me espera. La cuenta atrás está echada: ¿cuantos años me quedan, en condiciones adecuadas, para seguir pescando en mis zonas preferidas? ¿7, 8 años? De ahí mis pertinaces lamentos.

Ayer, por la zona de punta nariga, un colega de nuestra afición tuvo una caída. Sin más consecuencias que una fractura ( para lo que puede ser un incidente en esos parajes) fue rescatado por los servicios oficiales, a los que felicito personalmente. También a Gonzalo Parafita, amigo personal del accidentado, que le prestó auxilio y compañía.


Se puede deducir que estas noticias obran de forma disuasoria sobre nosotros. Vana esperanza, por mucho que pueda disgustar a una familia preocupada. Esta pasión no admite gobierno alguno, es inasequible al desaliento y solo la pura decrepitud puede cercenarla.

Ayer estuve por una zona relativamente cercana. Me di una soberana paliza, de caminos de cabras, bajadas y remontes, en un sinfín de actos músculo esqueléticos que ahora mismo me dejan mella en todo el cuerpo. ¿ qué pasa por mi cabeza? Os lo digo, con naturalidad de colegial o de loco de atar: volver, si pudiera, ahora mismo.

Y adivino a pensar que este hombre, al que deseo pronta recuperación, está soñando con calzar las botas, montar la vara y caminar presto a su escenario favorito. Esto no hay quién lo remedie, os lo digo yo, compadres...


17 comentarios:

  1. El que tiene metido este veneno en el cuerpo, le hace pensar de esa manera. No tiene remedio.

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  2. Si te esperara el tiempo, seguro que no pasaría nunca y nos quedaríamos en pause. Ja,ja,ja.
    Curioso esto del tiempo. Cuando eramos unos mocosos, queríamos que el tiempo corriera más que Usain Bolt para hacernos mayores, fumar tranquilamente por la calle y entrar en el cine para ver las pelis de mayores. Ahora que somos mayorcitos, todo lo contrario: que el tiempo vaya más lento que un koala con mochila.
    Carlos, siempre habrá zonas para pescar que se adecuen al estado que tu crees que dentro de X tiempo te encontrarás físicamente.
    No te comas el coco demasiao, Carlos...
    Nací a menos de 100 metros del océano Atlántico. La primera bocanada de aire que entró en mis pulmones fue el de la brisa del mar. Desde el minuto 1, ese mar me inoculó el bendito hechizo y moriré con el.
    Dice el estribillo de una canción: “Que cuando salgo de Cai (Cádiz) me asfixio como un pescao...

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  3. "Non hay cura para esto", Pideme lo que quieras pero dejar de pescar.... sentir el murmullo del mar,olor de salitre, cansancio y desvelos...como dicen los Chungitos , metaforicamente claro, "Dame veneno que quiero morir dame venenoooo".
    Un abrazo Carlos

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  4. Ayer se lo decia yo a Juan cuando estabamos pescando con olas de 3 mts en la punta de una rompiente, " a veces creo que no estamos bien de la cabeza, pero en serio " y es que zumbaba duro y Juan no sabe nadar y yo si que nado bien, como una sardina, pero si te estampa un olon contra las peñas y caes al mar lo mismo dara...
    Pronta recuperacion para las heridas y animo a amigos y familia para ayudarle a recuperar pronto y bien al compañero de aficion lastimado.
    El deporte no es disculpa, todos los deportistas tenemos lesiones, vale que el escenario se torna peligroso y hay que afinar siempre contando con la condicion fisica y las posibilidades de cada uno pero aun siendo cabal y consciente, y con la mayor de las prudencias, siempre hay riesgos de caidas, golpes de mar y de argallos y corrimientos de tierra y rocas ( casi lo que mas miedo me da siempre que miro arriba y veo esa montaña en equilibrio imposible apuntando al mar ), pero ciertamente respeto mucho la mar, y apunto estuvo de acabar conmigo en muchas ocasiones y muchas lesiones me causo, algunas con secuelas que arrastrare para siempre ya, pero en serio te lo digo, que me da mas miedo coger el coche y la carretera, y mira que vivo de reparar coches y me encanta conducir, no sabemos donde la tenemos y que el miedo a tenerla cerca no nos quite nunca las ganas de disfrutar, aparte de eso, lo de tener a un amigo cerca en esas situaciones siempre se agradece y es de vital importancia, porque otras muchas vamos solos y lo mismo puede ser ese dia que otro, llevamos siempre un silbato colgando de algun sitio cuando bajamos del cantil al pedrero y eso es porque somos conscientes de que cualquier dia puede que haya que pitar con fuerza para que alguien nos socorra aunque ojala que nunca ocurra, lo de estar vivo es lo que tiene que te puedes hacer daño pero la otra opcion es muchisimo peor...un saludo Carlos

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  5. Suelo pensar en esto yo también, donde antes había tres pescadores o cuatro ahora me veo solo a veces... Yo era el "chaval" como me dicen aún cuando me ven; sus pasos cansados ya les llevan a las puestas fáciles, al abrigo del puerto y a la calma de la ría. Allí están entre los niños que aprenden de mirarles y de ver cómo hacen sus cosas de pescador viejo... Así fui yo un niño aprendiendo de aquellos que ya se marcharon mientras esos ancianos queveo ahora se internaban en un mundo de piedras azotadas de sal y algas... Allí adonde yo voy ahora... Y aunque pocos, algunos chiquillos entran tras nosotros hasta donde su atrevimiento les deja. Es nustra parte del ciclo... Siempre lo supimos... Disfrutemos sin temor al fin. Un abrazo a todos compañeros. Por la vida.

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  6. Queridos compañeros, el cerebro es incapaz de reconocer entre lo real y lo imaginado,asi que ,obligemosle a vernos jovenes,àgiles,fuertes y armoniosos en danza entre las peñas,como mecanismo bien engrasado, obligemosle a segregar las hormonas adecuadas para tal efecto porque la vida es sueño y los sueños sueños son...

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  7. Pronta recuperación para ese compañero, hace 3 semanas que me he caído, fue sin dudas la peor caída que he sufrido pescando, tengo una contusión costal, por la noche no puedo dormir del dolor, ni hablar si estornudo, o me tengo que reír, el dolor es tremendo.
    Me he caído por imbécil, por confiado, casi me animo a decir que me lo merezco, antes de salir de casa miré las botas con clavos que tengo y dije..."va...si con estos tenis voy bien" total, solo iba a estar 2 horas...una vez en el pedrero, termino de montar la caña y el primer paso que dí termine en el suelo, me quedé 2,3 minutos tirado, recreándome en la terrible leche que me había metido, y con un dolor de 3 pares, me dolía muchísimo, pero qué hice? le mandé un wathsap a mi mujer contándole la terrible caída (para que ese mensaje? para preocuparla?, para qué? no sufre suficiente ya, sabiendo los lugares que frecuento?) coincido con ricky, no estamos bien de la cabeza, y coincido con usted Carlos, estas cosas no nos disuaden, a pesar del terrible dolor, y desoyendo a mi mujer me quedé pescando, me pregunto si una fractura me hubiese detenido, dios...estoy enfermo. Estoy jodido porque me pierdo la media maratón que tenía este domingo la VigBay, llevo 6 años corriendo esa carrera, pero más jodido estoy por no poder ir a pescar, y eso que la vigo-bayona es una vez al año, pescar puedo ir cuando quiera, supongo que también tengo ese miedo-preocupación de que vaya pasando el tiempo y esto de la pesca se nos quede grande, reflexionando creo que es porque amamos esto, nos hace felices y no queremos que acabe.
    Un saludo compañeros y buena pesca!

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    1. Suerte en la recuperación. La despistes en cuanto nos confiamos. A mi, el último me costó casi 8 meses de baja. Saludos y ánimo.

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  8. Somos compañeros, de esta jodida afición. El hemisferio derecho debe tener que ver en ello; quizá la testosterona también marque nuestro carácter. En esta mezcla de pasión por la naturaleza y con la gran contradicción que supone el sacrificar -cada vez menos-peces. Ahí nos desenvolvemos, con mayor o menor soltura, pero siempre deseando que haya una nueva oportunidad. Saludos a todos.

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  9. Gran trofeo ese. Tuviste que sudar la gota gorda pa sacarlo ¿Cual es tu record que te acuerdes?

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    1. Hola José, no ha sido bendecido aún con el pez de " mi vida" . Está tardando en llegar y tal vez me quedé sin él. Esto, lejos de ser una tortura es más bien un acicate para seguir pisando el pedrero. No obstante lo que corresponde al imaginario , si que he tenido la suerte de pescar muchos robalos a spinning, especialmente en los últimos 15 años, pues durante las temporadas años 90 casi solo iba a sargo y a lubina con cebo. He pescado muchas de 3.5 a 5.5, un buen número de seisquileras y varias de más de 7 kilos. Una de 96 cm y unos 8.7 kilos es la mayor, y para de contar. No está mal, pero me gustaría retirarme con un Robalo de 105 y 12 kilos, ja,ja...Luego podría morir...

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    2. Ostia! Me has dejao pasmao. No se que decir...

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    3. Después de leer tu curriculum, te quedas que no sabes que decir pero si lo que siento: Tela de admiración.

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    4. José , no hay nada de admirable, de veras. Son sacrificios que sigo realizando en una búsqueda sin explicación, de algo que está dentro de mí y no consigo controlar. Tan es así que la pesca se ha convertido en una suerte de drogadicción de la que no puedo salir, y esto sin matices, porque le hurta tiempo a mi familia y me repercute económicamente de tanto vicio por cañas y señuelos. No es menos cierto que lo disfruto a partes iguales, pero condiciona sin paliativos otras opciones de recreo. Y es que la pesca no es un pasatiempo , pues yo me pasaría la vida en el mar, pescando y mirando al sol en su cénit. Saludos cordiales.

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  10. Carlos,yo tengo algun año más que tú,y aun bajo a los sitios a los que bajaba hace 20 años.Es cierto que el tiempo no pasa en balde,y que las condiciones físicas ,en buena lógica,van menguando con los años,pero no lo es menos que,adecuándose a las circunstancias,y manteniendo una cierta actividad,no hay porqué renunciar a pescar en casi ningun sitio.Si antes bajaba a una puesta,y luego subía en 20 minutos,pues ahora lo hago en 30 y en realidad...¿qué más da? Luego, siempre tenemos espejos en los que mirarnos,como el amigo Chano Castañón,por ejemplo: 63 tacos y ahí le tienes,fresco como una lechuga (un saludo,Chano,si llegas a leer ésto). Estoy convencido que en ésto también,como en tantas otras cosas en la vida,hace más el que quiere,que el que puede.

    Saludos cordiales

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    1. Sabías palabras. Pero estoy en fase de aceptación y es un momento complicado. Hay que adaptarse y no es fácil. Un abrazo, Justo.

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