domingo, 9 de abril de 2017

"Tocho" MH-H, para antes de la siesta...


Me resulta difícil ponerme a escribir para vosotros. Siento que no me queda mucho que contar y no quiero, bajo ningún concepto, faltaros al debido respeto. Mi modo de pesca está ya más que visto, relatado en tantos artículos de revistas y a través del blog. ¿Cómo buscar algo nuevo? no sé, a fe de ser sincero, cómo hacerlo. La edad se va imponiendo y cada temporada me cuesta más todo, en general. Las canas sí, algo tienen de bueno: te hacen buscar formas simplificadas de actuación. Ya no discurren tan procelosos sistemas de indagación; ahora voy al grano, y  cuento con la experiencia para ello. El tiempo no me sobra, así que hay que buscar una sistemática, a poder ser sobria y simple, que nos lleve al mejor puerto.

 Para centrar más el asunto, no dilapidaré tiempo exponiendo de forma rigurosa, como en tantas otras ocasiones he hecho, las particularidades de la técnica dentro de cada  modo de pesca. Me encanta pescar con paseantes o top wáter, igual que me gusta lanzar señuelos desde una vasta playa abierta el océano. Pero no me voy a engañar, porque la fórmula que más me gusta, practico, que me ha dado mejores resultados, satisfacciones y de las que sois testigos desde hace tanto tiempo, es el spinning MH-H desde zonas abruptas y con mar fuerte. Como sé que me vais a perdonar por tanta repetición,  quiero dejar por  escrito una especie de testamento,  a fin que podáis aprovecharlo en su justa medida.

 Venga compadres, concentraros en aprovechar los conocimientos que habéis adquirido, fruto de la experiencia y el estudio. A mí me han sido necesarios miles de horas, cientos de jornadas,  lesiones desde el tobillo a las cervicales, vigilias, un gasto inconfesable en materiales…para llegar a una conclusión que es obvia. Ello indica la escasa capacidad humana –al menos de éste que suscribe- para cotejar toda una serie de parámetros y establecer unas pautas para llevar a buen puerto una sistemática. Algo así como la secuencia y los ingredientes para hacer un buen plato cocinado (que así todo, a cada persona le sale diferente, dicho sea de paso), pues como en toda actividad humana, hay una cadencia de tipo técnico que va solapada con la parte espiritual.

Siguiendo con este símil metafórico, vamos con los ingredientes y luego la secuencia, je, je: Caña de pesca: 10-11 pies, C.W. 15-20//60-70, Potencia: MH-H mejor de acción  regular o progresiva pero siempre con un butt muy recio y un grip adecuado entre 43-50 cm de longitud. En la actualidad se encuentran buenos blanks de 40tn de carbono  entre resina nano, que suman la ligereza y flexibilidad con la resistencia. Dada la exacerbante promiscuidad del sector,  no me planteo recitar la ingente cantidad de modelos de múltiples marcas de los cinco continentes.  Recordemos que, en ocasiones, las siglas son simples siglas. Una MH declarada puede ser tan H como una H una M, porque he encontrado de todo.

No mezclemos el concepto “potencia” con la capacidad técnica de lance (Casting weight o intervalo de pesos más apropiados para la caña) porque el  C.W. está estudiado para la resistencia y capacidad de flexión y recuperación de un blank determinado. La composición del carbono, su grosor, la propia estructura determina que se adapte mejor a un estrato de pesos determinado. Sí, cómo no, existe relación, pues una verdadera H nunca vendrá con un C.W. 10-30 gramos, claro está; pero la potencia debemos entenderla como una característica que une la resistencia con su capacidad para  el sometimiento a estrés con pesos de lance altos. Aún y todo, vemos blanks  H, uno dotado de un butt  como un palo y otro más flexible. Y esto por la consonancia con la acción de la caña, que no nos limitaremos a especificar en el clásico “punta /semi/parabólica”, que esto es muy antiguo.

La sensación para una caña por ejemplo MH es tan diferente de unos modelos a otros que parecen completamente contrarias.  Una al lado de la otra, con un C.W. igual (pongamos un 20-60) y son tan diferentes, porque la de la izquierda parece más potente que la otra, que dobla hasta el talón, por su acción parabólica. Y puede ser que la de la izquierda disponga de un blank reforzado con un 4 o 6 axis de carbono, con boron, kevlar o una resina nano, o combinaciones de ambos; y la otra, un carbono  de 20tn simple y con un 15% de resina de vaya usted a saber de dónde… la que nos gusta vale 350 euros; la otra, 115. Pero bueno, las dos son MH y 20-60. Así que debéis seleccionar una caña potente, dotada de una buena distribución de acción en toda su longitud, que sea resistente al trato duro y muy ligera.

No me gustan las cañas fast para este tipo de pesca. Tampoco las parabólicas, claro está. Prefiero un blank dotado de carbono 40tn con refuerzo X en el butt y todo el tramo principal y que se vuelva más progresivo a partir de la primera anilla, terminando en un tip fino y sensible, pero no demasiado. Prefiero varas de spinning puro antes que los formatos de shore jigging, que son, por término medio, más vastas en el trato (más pesadas y con un grip más largo). Daros cuenta que también emplearemos señuelos tipo hard bait más ligeros (jerk minnows de 25-35 gramos), lo que requiere  contar con un  “toque” especial parar el jerking. Debe poder dominar la carrera de un gran ejemplar y debe poder arrastrarlo al menos en una pendiente de varado. Y debe entregar potencia para lanzar señuelos de 60-70 gramos una y otra vez. Recordemos, para hablar con propiedad, que la potencia, el C.W. y la acción son términos diferentes. Por consiguiente, cuando valoréis una caña por su C. W. es un error común hablar de "acción".

Anillas: fuji K de calidad. Verás muchas cañas con montaje alconite. El anillo de este material  es sólido, suficiente para uso común, pero las SIC son mucho mejores. El anillo torzite de fuji es el material más recientemente desarrollado. De momento los formatos vienen con bastidor de titanio, lo que las hace caras y suelen montarse en cañas de alto nivel. No son necesarias, pero a nadie le amarga un dulce. Alps, Kigan, Seymo, Pacbay, Daiwa (AGS)…son otras marcas, pero Fuji es  la preponderante.  El montaje para una vara de spinning de 10 pies suele ser de 7-8 anillas más anilla de puntera (tip top). Hoy en día veréis como montaje típico  1  KWSG + 1KLSG + 6 KTSG. Las KW se refiere a anillas de triple pata, muy resistentes. No se suele montar más que una o dos, aunque hay cañas  que vienen con todas de ese formato. Es la más compacta y resistente. Las L son más bien largas, de dos patas y una inserción y cada vez se montan menos. Las T (KTSG, versión sic) son ligeras, de puente muy bajo y  se montan ahora pues para el deslizamiento del braid van muy bien. Son ligeras y crean un “tubo” de salida de la línea muy ordenado y regular.

Carrete: un 3000-5000 dependiendo de la marca, pero siempre ligero (+- 300 gramos) y con capacidad para unos 200-250 metros  de PE #2. Recordemos que vamos a lanzar artificiales pesados a larga distancia. Un jig de 60 gramos, lanzado con un PE 1.5, puede llegar a los 120 metros. Imaginaos romper línea  y perder 100 metros. Para un certate 3012H, con una capacidad de 200 metros, nos quedaríamos sin línea. Por ello este tipo de carrete, en este tamaño, está indicado para líneas finas o para spinning  en verano con artificiales de menos rango. No obstante, utilizo carretes de este tipo, por su ligereza (un factor primordial para mí) pero hay que atenerse a las consecuencias. Mi penn Clash 4000 pesa unos 300 gramos y dispone de una capacidad muy alta, pues su bobina lleva más de 300 metros de un pe#2 y me da mucha seguridad.

El ratio debe ser alto, sí o sí. No me valen velocidades de 80cm/vuelta, porque preciso rapidez en la evacuación de un señuelo de zona peligrosa; otra ventaja, cual es poder estar en condiciones de hacer recuperaciones muy rápidas ante fallos en el lance y las consiguientes rectificaciones, así como el permitirnos esquivar o saltar por encima de obstáculos en el camino del señuelo, algo nada baladí teniendo en cuenta  la posibilidad de enroque fatal. Me ha pasado mil y una veces, así que solo uso carretes con ratio de más de 90-95 cm por vuelta de manivela, y eso como mínimo. En cada colección actual encontraréis modelos que cumplen este requisito, solo tenéis que fijaros en el ratio. A partir de 5.4, para un carrete de tamaño medio, suele ser suficiente. Un 6.2 de un carrete 5000 shimano recupera más de 100cm. He tenido carretes con un ratio 111cm. Se nota la diferencia, vaya que sí. Perdemos algo de potencia de arrastre, pues cambia la relación del piñón con la corona, (drive gear) pero ganamos en los aspectos antes reseñados, ganamos al fin y al cabo.

Esta Bobina, cargada con PE, siempre, del  #1.2 (0,18mm) a  #2 (0,23mm) de gran calidad. Un 8X actual o un 12 X, muy caro pero de grandes prestaciones. Opto por los 8x, pues hoy por hoy son económicos y disponen de más que suficiente capacidad. YGK, Daiwa, Shimano,Varivas, Duel… son marcas que cuentan con excelentes productos y ahora no es necesario gastarse más de 40 euros por una bobina de 300 metros. Los 12 X (hay hasta 16x como el strike pro) siguen siendo muy caros. En tamaño #2 un morethan o un saltiga aún son razonablemente económicos (más de 90 euros los 300 metros), pero secciones inferiores resultan muy onerosas, casi imposibles. No merece la pena, al menos de momento. Ya no uso PE mayor del 0,23mm, pues la pérdida de distancia es grande. Y no me gusta bajar de un #1.5 (0,21mm) aunque lo hago con frecuencia. Recordad que se incrementará la distancia de lance, pero la resistencia a la abrasión y al nudo baja significativamente.

Respeto a los colegas que siguen empleando línea de monofilamento. Aunque el mercado ha sacado algunos compuestos  de razonable calidad (con baja elasticidad y mucha resistencia a la abrasión) yo ni me planteo volver a su uso. Con las mejoras en algunos aspectos como la suavidad, la resistencia, y teniendo en cuenta sus virtudes (baja elasticidad, mayor resistencia a igual diámetro que el monofilamento, capacidad de lance…) cada temporada más palpables, la línea trenzada se ha impuesto por goleada. Entre un PE  #2 y un mono equivalente (un #4-#5) la distancia se mejora, la sensibilidad es netamente superior (menos influencia del viento) y la clavada es más rápida y eficaz.  No hay color, a la espera de nuevos compuestos  que no acaban de llegar.

Por todo ello, por la fragilidad del PE ante el corte en cizalla (aunque suelen ser bastante fuertes en zonas abrasivas y muy tenaces en los nudos) es indispensable montar un leader de altas prestaciones. Leader: en fluorocarbono de mucha calidad (YGK, Seaguar, Morris…) desde el #6 (0,40mm) al #10 (0,52mm). En este punto conviene no ahorrar acudiendo a marcas de dudosa reputación. Muchos robalos los salvaréis gracias a la tenacidad del bajo de línea. Aún con todo, sigue habiendo pescadores que usan línea PE directa, sin leader. Esto es factible o razonable para PE de  #2.5 o mayores, pero jamás para los más finos. Perseverar en el error es fruto de haber contado con mucha suerte en ocasiones, pero cualquier aficionado con muchas horas estará de acuerdo. Poniendo por delante el respeto a cada opción, hay verdades que desmienten el dicho “del Maestrillo y su librillo”.

Los vinilos tipo shad y lanzón se imponen, por su efectividad y facilidad de uso. Las dos características que tenemos que buscar preferentemente en un shad son: acción vibrátil intensa a muy baja velocidad (rolling y coleteo intenso) y estabilidad en fondos muy movidos. Con el paso de los años la experiencia me ha llevado a moderar mucho la velocidad de recuperación, pues las lubinas, especialmente las mayores, son ciertamente perezosas, salvo momentos de exaltación. El paso rápido de un señuelo puede no provocarlas, pero si ese mismo señuelo se mueve intensamente a velocidad parsimoniosa animado con toques y S&G, cambia la cosa. Pues estamos pasando el señuelo por una zona con una disposición del fondo en canales, pozas, un terreno nada plano.  Uso pesos elevados, pues mejoramos la distancia, tan necesaria en la mayoría de spots y porque consiguen más aplomo en el fondo, un recorrido más regular que evita desplazamientos indeseables ejercidos por vientos y corrientes.

El movimiento rolling es muy sugerente, y las cabezas plomadas que lo generan son las mejores. Cuanta mayor intensidad, mejor. Luego está la otra fuente de actividad, que es la suministrada por la pala trasera. De diferentes formas y diseños, suelen ofrecer una posición vertical o inclinada en ángulo que crean movimientos sensiblemente diferentes. El diseño más simple es la cola con remo en vertical sobre la línea longitudinal del soft. Hay tantos modelos de decenas de productores, y cada uno de nosotros tomamos partido por unos u otros en función de los resultados. Yo valoro las cualidades que antes expuse, más allá de la belleza formal o el prestigio  de la casa.  Estos años tuve temporadas excelentes con el Black minnow de Fiiish, tras otras donde el savage sand eel (savage gear) y el ultraeel (Storm) dieron la nota. Luego me vino la fijación por un soft muy económico que me dio unos resultados impresionantes, el biga 4,5 de Caperlan (en color mackerel) y hoy por hoy la mayoría de lubinas las pesco con una imitación prodigiosa de lanzón sacada por Westin en el 2016, el Sandy Andy, quizás el mejor soft de esta naturaleza hasta la fecha, aunque hay opiniones para todo.

Desde estas posiciones emplearemos hard baits tipo minnow o jerkbait. Pero han de estar, por los propios condicionantes, dotados de gran aplomo. Mejor  hundidos y con un labio capaz de coger profundidad y darle mucha estabilidad. Estaremos en posiciones elevadas e, incluso bajando la puntera  de la caña, necesitaremos que el pez artificial mantenga su natación hasta la misma orilla. Minnows del tipo del rough trail 130 (DUO), del aile magnet 145 (Duel) del ZBL 150 HD (Zip baits), del Daiwa Z LH 150 hd…de esta tipología. Los recuperamos, con modo regular cranking, paradas S&G y jerking. De todo un poco, pero mejor a velocidad contenida de 1,5 segundos por vuelta de manivela de un carrete de ratio 90cm, algo así.

Aunque este artículo es muy específico para el spinning  preferentemente con vinilos pesados,  no debemos olvidar el empleo del chivo. Solo en la consecución de grandes distancias mejoran la versatilidad de los vinilos H. Hablar de este tradicional señuelo podríamos estar una larga tarde de bar. Cuando la zona requiere esos 90 metros, los metal lures encuentran su ecosistema. El pelo blanco mejor en cambios de luz; el rojo y anaranjado, en aguas blancas y pleno día; los tonos pardo, oscuro , claro y rojizo en condiciones variables...El modo de recuperación, muy lento, todo lo despacio que permitan las condiciones. Podemos jugar con el S&G y recuperaciones espaciadas. Gramajes y formas variados, adaptados al momento.
   
Vestimenta y complementos: el peto de neopreno calzando botas de vadeo con fieltro y clavos de tungsteno. Eso para jornadas no muy calurosas y cuando no vamos a patear mucho, pues en este caso el neopreno te destroza, literalmente. Así que uso también el vadeador transpirable con botas independientes. Un chaleco dotado de flotabilidad es aconsejable, aunque a mí me molestan mucho por el delicado estado de mi hombro. Un atrapa peces o fish grip, interesante sobre todo cuando empleemos minnows, pues los vinilos no son tan peligrosos a la hora de clavarse anzuelos.  Una visera para el verano y una toca de lana para invierno. Y no descartéis, cuando es rompiente con cantil sometido a desprendimientos, un casco, como los utilizados en descenso de barrancos, muy adecuados, pero molestos para la pesca.

No me preguntéis por el lugar, buscad vosotros mismos. Es un ejercicio básico, si te quieres convertir en un pescador de verdad. Hay que patear, sufrir el rigor del tiempo y las frustraciones correspondientes a la continua equivocación. Como forma de orientaros, y definitivamente: llegad a un cabo de la geografía, mirad a ambos lados y ved cómo se alinean las sierras y rocas emergentes o sumergidas. No hay escenario de esta naturaleza que no albergue el paso de lubinas y esos son mis parajes por antonomasia.  Mar de fondo mejor de periodo corto, con ondas de 1,5 a 2,5 metros. Panorama típico del invierno y primavera norteños. Con menos mar, difícil, buscando las zonas más expuestas; con más de 3-4 metros, retirada a áreas protegidas. Pero ya no estamos hablando de la técnica en sí, ortodoxa.

Llego al cabo, a eso de las cuatro y media en un día de febrero. Le daré duro un par de horas, a ver qué pasa…en una caja de plástico llevo la mochila, la cazadora y el vader. Me calzo el transpirable, las botas con fieltro y clavos y me pongo un cinturón (uso lo diseñados para submarinismo). La caña, una Sportex BA30003, una 10 pies potente y de mucha resistencia, que me está resultando ideal esta temporada. Monto el carrete, un Penn clash 40 cargado con braid 8x (un kairiki de shimano del #2) El último día rompí el bajo de línea, así que monto uno con un YGK Nitlon #7 (0,44 mm) mediante un nudo FG.

Longitud del bajo de línea: para una caña de tres metros, podemos alargar el leader hasta los 2-2,5 metros sin problema. Equivale a unos 4-5/6 de la longitud. Os puede parecer mucho, pero  no tendréis problema, salvo que contéis con escaso espacio en vuestra retaguardia. Cuanto más resistente y “duro” sea el butt, permitirá más bajo de línea que un blank blando que doble mucho. Tenedlo en cuenta, pero también que un leader de 1 a 2 metros es suficiente. Además, el nudo FG pasa bien por las anillas, pero no es necesario pues entre 2-2,5 metros se lanza bien. Cuanto más largo, menos robalos perdidos...

Uso secciones de 0,40 mm a 0,52 mm, pero la más común es la de  0,47 mm, un #8, pues reúne las condiciones de resistencia y no es demasiado gruesa.  Asegurar  la resistencia es capital, ya que en la mayoría de ocasiones tendremos roces con todos los obstáculos, y precisamos una carga alta en el nudo cuando varemos el pez. En un spot donde predomina la espuma, la visibilidad del monofilamento es muy limitada, más si se trata de fluorocarbono. El movimiento del vinilo no se ve mermado en grado tal que vuelva imprescindible usar un leader mucho más fino y quebrantable.  El índice -en kilogramos- de rotura de un leader 0,47mm unido a un PE #2 de calidad 8X es alto, de unos 7-8 kilogramos (varía, claro está, con la calidad de los componentes), más que suficiente para nuestra pesca habitual.  

Al final, una grapa con una resistencia de 40 lb mediante un nudo palomar. Podemos gastarnos un puñado de euros en unas egg snap o unas round de Decoy, en unas wide snap de evergreen, unas silent snap de owner, o las round de kahara...O nos ahorramos dinero con unas grapas de segura fabricación oriental que puedes adquirir en la red a precios de risa. En todo caso no uso menos de una 30-40lb, pues el duro trato a que se las somete con el lance de vinilos las destroza. El formato round es ideal, pues la amplia curva facilita mucho la evolución del señuelo. Las tipo egg cuentan con mayor resistencia por medio de un seguro cierre. Las silent llevan un manguito de plástico que, en teoría, evita sonidos de rozamiento, tal vez una fruslería si tenemos en cuenta los factores propios que condicionan esta técnica.

Hace fresco, así que me pongo la toca de lana de mi madre, (que ya tiene unos 10 años, je, je). Paso al lado de la preciosa instalación del faro, llego al borde del acantilado, desde donde puedo comprobar el estado del mar. Hoy hay suerte, un mar de fondo rápido pero de onda no muy alta, que bate con fuerza. Recordemos que  el parámetro que nos marca el estado del mar es el periodo, antes que la altura de ola. Caso que el periodo sea corto, de menos de 6-8 segundos, seleccionaremos jornadas con onda de menos de 2 metros, pues el mar se encontrará batido en todo momento y con esa altura posiblemente tengamos condiciones muy adecuadas. Esto pasa con temporales de noroeste pero de fuerza 3-4 máximo, con viento ligero y con dirección de onda paralela a viento. Lo más común es mar de fondo de  noroeste con viento de tercer cuadrante. En este caso, requeriremos más altura porque las ondas vendrán más espaciadas. Por el mismo motivo, deberemos extremar las precauciones vigilando previamente el periodo para no situarnos en un lugar peligroso cuando llega el próximo tren de ondas.

Las aguas, perfectas, con ese color tapado azul espuma, maravilloso. Buen augurio. La bajada no es larga en esta ocasión, pues el cantil no es por Finisterre, y menos por Ortegal.  Pero hay que tomar esos descenso con seguridad, despacito y mirando dónde se colocan los pies.  A una distancia prudencial me paro, siempre lo hago (¡siempre!) a examinar con el debido tiempo cómo se comporta la onda. En ocasiones estoy hasta quince minutos observando. La marea esta en reflujo, por más de una hora, con mareas de oscuro, vivas, de pleamar de tres y cuarto de la tarde. Así que el mar baja a ojos vista, pero siempre con interrogación, pues en estas zonas que hacen de fachada a los cabos entra con potencia y es muy, muy cabrón.

 La plataforma donde pretendo colocarme ya no parece tener peligro. Se ve bañada de tanto en cuando por un golpe de mar, pero hay suficiente refugio detrás para correr en caso  necesario. Bajo y me sitúo en la zona menos expuesta, y permanezco siempre mirando al mar. De la riñonera porta señuelos saco un vinilo, directamente, para probar en el canto de una sierra que aún está sumergida, salvo en las resacas más grandes. Sé que bajo ese obstáculo hay un buen cazadero para los robalos, pues ya he pescado muchos  ahí. Bueno, me explayo un poco más: el fondo cercano a la costa es muy variable, pero sometido a ciertas constantes. Las sierras que han quedado del proceso erosivo tras la glaciación se introducen decenas de metros hacia el fondo. Son lugares óptimos para que los peces busquen un lugar de reposo y de emboscada para sus presas. Hay pozas, excavadas por la acción del mar en roca más blanda, donde las lubinas encuentran una piscina maravillosa para mantenerse sin excesivo gasto de energía. En toda la costa el proceso es similar y solo hay que identificar las mejores dianas para nuestros señuelos. Bien, seguimos con la aventura.

Fijo a la grapa un westin Sandy Andy, un modelo tipo lanzón que estas temporadas me está dando especiales resultados. También cuento con savage sand eel, Storm ultra eel y el black minnow 140 de fisssh, porque estos vinilos no fallan. Opto por el modelo de 62 gramos, pues aún hay mucha agua y corriente y además me facilita conseguir esos cinco metros que preciso para llegar al punto caliente. Recordemos que el diseño de los vinilos (y sobre todo de las cabezas plomadas) ha mejorado sustancialmente estos años. Con un soft de esta naturaleza alcanzo los 70 metros sin problema. Ayudado por el viento y un braid más fino (un #1.2 -0,18mm por ejemplo) los 90 metros no son descartables. Esta virtud ha hecho de los nuevos vinilos elementos absolutamente imprescindibles para la pesca a spinning de hoy en día, amén de su actividad a baja velocidad y su gran estabilidad en fondos movidos.

Son ya las 17:30 horas, momento de la verdad, cuando lleva una hora y media bajando y el día se va yendo, en pleno invierno  de este año. Antes de lanzar, última mirada al horizonte, buscando inspiración, pensando en el futuro, cavilando acerca de la vida…pero siempre con la emoción, tanta como el primer día que pesqué una trucha  cautiva en el río Esva, en mi querida Asturias, hace tanto… Con un ojo medio tuerto de mirar de soslayo, pues en el spot lanzo más bien al norte o nordeste, para caer en la esquina de la sierra, y el mar viene de noroeste (¡mucho ojito con estas cuestiones, compañeros!) El vinilo cae perfectamente, lo dejo bajar hasta que tope, pues sé que en ese punto no suele atorarse en el fondo. Un tirón, como un jerking con la puntera en alto, vamos, al modo de spinning con vinilos, ni más ni menos. A mí me gusta traer despacio el señuelo, haciendo S&G y dando un leve tirón inmediato para luego recuperar un par de metros lento y volver al repetir. Pesco más y más grande así, en vez de dar tirones muy intensos,  modo que no me resulta efectivo de ninguna forma.

Un primer pase, sin toque, nada fuera de lo normal hoy en día, con la lubina en franca retirada. Aquí cabe otro apunte, cual es resaltar la triste situación de las poblaciones de lubina, sobre todo cerca de la costa. La cosa ha cambiado brutalmente en los últimos 25 años. Creo que ahora pescamos porque empleamos materiales de gran calidad; de otra forma, sería casi imposible. Al menos es mi impresión, claro está. Hoy por hoy, conseguir engañar un buen  robalo no está al orden del día y solo los pescadores más experimentados y que, cómo no, pueden salir de pesca cuando quieren, están en condiciones de conseguir. Y se lo debemos a tanta presión de la pesca, mal que lo sienta. A cada uno su responsabilidad y las Administraciones no han sabido o no han querido controlar los cercos de toneladas en época de desove. ¡Y que no nos echen culpa alguna a los deportivos, por favor! que bastante tenemos con gastar en material de pesca para no obtener respuesta alguna a nuestros caros señuelos. Vale, no me quería quedar con las ganas de  decir lo que a veces pienso cuando estoy lanzando, arriesgando mi vida, en pos de un pez que no aparece salvo en ocasiones.

Mejor concentrarse, en seguir de reojo el mar que viene, que una caída aquí es mortal de necesidad, pues solo el golpe que te dará la ola contra la roca…Marcan las seis de la tarde y a poco comenzará la penumbra, anunciada por un crepúsculo maravilloso adornado de tonos  cálidos y que se abre paso en un contorno de nubes de borrasca que arriba a la costa. No sé qué hacer, un gran dilema tras varios lances infructuosos acá y acullá. En estos parapetos y con un mar algo falso, mejor no arriesgar en la noche, como regla básica. Así que me queda un rato, tiempo preciso para intentar salvar el “bolo”… ¿me muevo, permanezco en la misma postura…? Es una cuestión complicada. Ahí viene otro tema que puede caber aquí y ahora. Aplicados en esta modalidad, hay dos opciones,  que puede ser una solo una si no se dan las connotaciones oportunas:

 La primera, y que considero cuando dispongo de poco tiempo y el mar no aconseja otra cosa: permanecer en el mismo punto, lanzando a dos o tres posiciones con regularidad hasta que “marquen” un robalo. Es una estrategia certera en spots que conocemos muy bien, para la marea, ciclo lunar y tipo de mar y viento. Aquí la experiencia es fundamental porque nos da la confianza para mantenernos, pese a la ausencia relativa de actividad. Y lo haremos porque sabemos que en un instante todo puede cambiar. A mí, este sistema me ha entregado muchísimos peces, y muy buenos. Es algo tedioso, pues te obliga a centrar tu actividad en un lugar determinado y eso con lo que me gusta caminar por los roquedos y buscar spots diferentes.

Y esta segunda es otra opción a considerar, que consiste en tomar peregrinaje por rutas sobre el cantil y echar varios lances en otros spots, que también debes conocer a la perfección.  Me gusta sobre todo en áreas de costa más baja con pedreros abiertos y bravos, donde buscas muchos puntos desde donde lanzar. Disponiendo de tiempo, incluso se puede barajar la posibilidad de abandonar la zona y buscar otro destino geográfico. A mí me ha tocado de todo, por suerte o desgracia. Pero es una forma de aprender, de conocer  áreas de pesca gracias a la curiosidad y una virtud rayana en la locura, como es la tozudez.

En sí mismo no hay regla fija, pero os reconozco que la primera opción me ha dado mucho más resultado, sobre todo en invierno, cuando dispongo de escaso tiempo y hay que “ir al grano”. Con la penumbra cayendo a toda prisa, decido, al fin, permanecer fijo es esta postura. Lanzo y lanzo a tres puntos que sucesivamente a lo largo de muchas temporadas se han verificado como apropiados.  Casi llega el momento de ajustar la linterna frontal. Es un elemento indispensable, pero a mí no me gusta abusar. La luz, y tan intensa como la que emiten las potentes lámparas de hoy en día, son nefastas si enfocamos al agua. Pero la necesitamos para algunas operaciones fundamentales como la realización de un buen nudo o el momento de cobrar una pieza. En las noches de luna llena, con el cielo despejado (amén de escasamente productivas) estoy tan acostumbrado que prácticamente no la utilizo; de hecho, suelo tomar los caminos, por difíciles que sean  si su ayuda, y encima me gusta, me da una sensación agradable de contacto con la naturaleza. No obstante, para caminar entre rocas o pasos complicados, nunca la olvidéis en el coche, por favor.

Estoy pensado en la retirada, son las 18:30 horas, de invierno, con el mar en aumento y una situación más bien compleja…”último lance”- me digo, que nunca es el último, claro está…Misma dinámica: lance largo, al pie del bajo que ya se deja ver, entre la espuma del rompiente. Un toque a la puntera, un par de vueltas de manivela, una parada. Al dar otro tirón el vinilo queda clavado, pero sé bien de lo que se trata, porque la forma de embocar estos señuelos es muy característica, a saber: puede quedar fijo, de lo cual se colige que la lubina lo toma en el fondo y no se mueve; puedes notar un par de toques y luego la embocada, situación muy típica en que el pez le da con la boca y luego lo introduce; embocada manifiesta, de robalo grande. En cualquier caso, notaras la picada, vaya que sí.

Le doy un cachete fuerte levantando bien la puntera de la caña. No hay nada peor que bajar la caña y que el pez tome ventaja, pues acabará rompiendo el trenzado en cualquier roca. Lo mejor es tener el freno en un ajuste más bien duro (+-un 70 %), para limitar las posibilidades de movimiento del robalo, pero permitir que el freno pueda hacer su trabajo. Y siempre levantar la puntera y hacer que todo el blank trabaje en consonancia. La primera carrera de un robalo de 5 kilogramos no admite duras. Saca línea sí o sí y hay que pararlo si vemos que llega a una zona con resquicios donde puede romper el braid. Es capital pararlo si llega el caso, cerrando freno y usando todo el poder de la vara. Raramente un robalo realiza más de dos carreras. Luego se trata – y no es nada fácil- de ir acercándolo a nuestra posición, o bien movernos para meterlo en algún buen lugar para vararlo.

Os aseguro que conviene pasarse a quedarse corto. Es decir: debéis confiar en la potencia y resistencia de vuestros materiales y no ceder más de la cuenta. La pesca del robalo con estos equipos ligeros y desde zonas tan complicadas, amén de ser el aliciente que nos vuelve locos, es un asunto verdaderamente complicado. Forzar significa que cuando tenéis cerca la pieza hay que moverla cueste lo que cueste, para que no acabe entre unas rocas próximas y parta el trenzado, como si nada. Es tan delicado el tema que os lo presento como el momento de mayor trascendencia y en el que la mayoría hemos perdido más robalos. Forzar es en literal, hasta el punto de conseguir que la pieza entre en la zona que deseamos. Luego viene el proceso de varado, porque es necesario dejar el robalo en una posición en la que pueda ser  recuperado.

Mirad, el uso de salabres desplegables, tan de moda en Japón, o de ganchos telescópicos está muy bien, hacia la galería. Pero luego, veréis que todo se trasforma en prescindible, porque no hay forma humana de utilizarlos con éxito. Acercarse  teniendo en la mano la caña y al otro lado el robalo; desplegar un salabre y luego atinar a meter un pez de 6 kilos coleteando y con las olas que vienen y la resaca que no para es…simplemente una quimera en muchas ocasiones. Con el uso del gancho pasa algo parecido, pues no solo se precisa una coordinación de circo, sino que luego hay que acertar, algo complicado incluso si el pez ya está varado en una laxeira inclinada. No puedes dejar la acción para ir a buscar el utensilio, así que has de portarlo contigo, lo cual es otro engorro suplementario. Así que yo acabé dejando toda esta parafernalia y lo que hago es  meter la pieza en el resbalón, remontarla usando la caña hasta donde pueda (no hablo de levantarla a pulso, algo  de ficción para ejemplares de más de 3.5 kilogramos, aunque los fabricantes os hablen de la potencia  de levantamiento de este o ese modelo de súper caña) y luego bajar en un pispas  (cada año más renqueante…) a recogerlo.

Aquí sí que viene bien un elemento como el fish grip, pero que solo uso cuando  en la boca de la lubina viene un minnow montado con anzuelos triples, pues para los vinilos y chivos siempre los recojo a mano, metiendo los dedos en agalla  y saliendo a toda prisa. Vacilar no es una opción, os lo digo por anticipado. Así que tendréis una oportunidad y con  mucho cuidado pues esta fase es muy peligrosa y ya se ha llevado pescadores. Muchísimo ojo, compañeros. Un buen fish grip ( estaboga, IMA...) En aluminio o en acero de calidad es caro. Mi bogagrip 15lb me acompañó 8 temporadas y ni un punto de óxido, increíble. Por algo más de 100 euros, es uno de los artilugios que mejor me ha resultado. Perdido en un lance extraño, ahora uso un grip económico de plástico, que no me entusiasma.

Somos pescadores responsables, y tenemos la oportunidad de soltar al pez en su medio.  No la obligación, porque también tenemos el derecho a comer del cáliz benefactor que hemos pescado de forma deportiva. No hago proselitismo y si os he de ser sincero, no me llevo bien con aquellos snob que van de apóstoles del C&R. La suelta es una opción respetable, que conviene alentar, pero que por sí misma no lleva directamente a mejorar la bonhomía de nadie.  En general, son acciones que responden a la naturaleza humana del pescador. Pero de ello a convertir este acto en un dogma de indispensable observancia va un trecho.  Sí considero que debe efectuarse con especímenes jóvenes, porque habremos dejado al menos una oportunidad de freza. Así que no me llevo a casa lubinas de menos de 45-50 cm nunca, y esto desde hace años. Recordemos que en el norte la taña mínima es de 36 cm, para una lubina en primer desove con unos 4-5 años.

Es una talla absolutamente ilógica, sin sentido alguno, demasiado pequeña para las posibilidades de crecimiento y el periodo vital de este pez.  Esto quiere decir que un barco de cerco puede pescar (porque no se les ha impuesto cupo de pesca para esta especie…)  10 toneladas en  un par de lances y venderlas legalmente. Pongamos una media de 500 gramos por ejemplar, nos sale la cuenta de 20.000 lubinas… ¡Brutal atentado de pesca! Pero es lo que tenemos, hoy por hoy. Pero nosotros, pescadores deportivos, daremos ejemplo liberando a estos ejemplares diminutos, porque de verdad lo que deseamos es enfrentarnos a un robalo de quince años que se las sabe todas...así que recordad esta ecuación: barcos de cerco-no cupo- época desove y encontraréis explicación a la drástica disminución de la población de lubinas en nuestro litoral. Y no se trata del cambio climático, no…

Una cosa es querer y otra poder, ya que en estos parajes, con las condiciones que hemos elegido, soltar una lubina es complicado, sino imposible. Acercarse tanto a la orilla como para posar de manera grácil al pez en el agua (y darle una caricia, para la foto) está absolutamente contraindicado, si quieres permanecer con vida unos años más.  La única forma es trasladarlo a una zona más tranquila o a un pozo grande que vaya a cubrir la mar. Eso o lanzarlo al agua desde lo alto, algo que yo hago sistemáticamente, procedimiento que no es muy bien visto por aquellos que no reparan en las circunstancias concomitantes. Se dan un golpe, pero todas salen vivas y coleando.

 Estimados colegas del salitre, venados correligionarios  de la espuma, anacoretas de la peña batida por el mar, locos apasionados por este hermoso y fantasmagórico pez, sufridores de mis lamentos y maestrillos con su librillo...a todos, con ese cansancio de veterano cuerpo tras un millón de jornada de lances en tan bellos parajes, os dejo estas líneas que son un tributo a la lubina, a la madre naturaleza que la parió y a todos vosotros, que espero sepáis ver en este artículo un minúsculo legado que orientará a los más noveles y, eso espero, reafirme la afición de los más curtidos.

Ya sabéis, en cuestión de teoría, tanto o más que yo. Ahora, a muchos os queda, por la propia bisoñez, aplicaros en la experiencia. La ruta no es simple, más bien farragosa. Aunque en un primer lance consigáis un robalo de ensueño, la tónica general será enfrentarse a un muro inexpugnable, que la propia vida cruza en nuestro camino. La travesía es larga, y solo virtudes como la perseverancia, el arrojo y la humildad os llevarán a cotas elevadas. La solidaridad con vuestros compañeros, la educación con los desconocidos, marcarán vuestro carácter ante vosotros y ante los demás. La fama barata que se cosecha en las redes sociales no debería ser vuestro objetivo; la consecución de logros económicos, que es respetable, tampoco. La pasión pura no la entiendo si no nos hace absolutamente libres.

Llevaban pasando, en apretado tropel, por más de 10.000 años. En poco más de diez lustros, se les ha esquilmado. Son nuestro “alter ego”,  de cómo un pez puede desencadenar tantas emociones, para un hombre racional que, en determinados momentos, deja correr su imaginación…


“De cómo un rayo de sol calienta las manos, un alba de febrero; de cómo refresca el agua prístina de manantial, esos días agostinos; de cómo no bendecir esa lluvia que la borrasca de abril trae, dorada primavera; de cómo es de arrogante el mar, que toma en noviembre posesión del cantil; de cómo la galerna dilata las pupilas de un niño, aferrado a la mano de su padre; de cómo, solo por vivir un día, merece la pena vivir”


Carlos Redruello, desde el mar, creciente de abril, norte flojo y mar tendido....


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39 comentarios:

  1. La Biblia del pescador del spinning cantabrico-atlantico, y todo muy cierto, doy alguna buena fe de ello, ahora salud y horas para ponerlo en practica, y suerte para no dejarse algun hueso o peor en cualquier piedra, volver al coche despues de una jornada pedreril sano y salvo es la mejor de las recompensas, el matar peces, muchas veces, las mas, es lo menos importante del asunto, y si se puede compartir jornada en buena compañia el deporte es aun muchisimo mejor, a veces cuesta bastante sentarse a escribir algo en el blog para compartir con el resto, tampoco es facil decidir que compartir que reservarse para cada cual, otros formatos sociales han acabado, primero con foros, y despues con estos espacios blogueros de los cuales soy lector y parte, los hay de muchos colores y tambien muchos intereses, grandes espacios otrora han pasado al olvido, pero siempre queda esa referencia en el buscador encontrada tras escribir indagando por algun señuelo, carrete o caña, sobre las autoridades y el mal reparto y uso de la conservacion y de la explotacion pesquera " pasopalabra ", sobre el resto, seguire al pie del cantil y practicando este deporte ( que en principio me atrajo, muchos años atras, porque mezclaba mis 2 pasiones, el mar y la montaña ) y mientras en el formato blog seguire sacando horas para escribir y buscare esa utilidad que considero imprescindible para un espacio de calidad, de todos ellos, el tuyo Carlos, siempre fue, es y sera referente y guia, a dia de hoy, uno de los pocos sitios serios, personales y originalmente utiles que quedan, y por ello, mi mas sentida enhorabuena.

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    1. Ricardo, esto tiene que prestar, está claro. Como no hay pasta por medio, a lo mejor algunos no sentimos pagados con el reconocimiento, que no es poco. Es tiempo, que no se dedica a asuntos más terrenales, pero tiempo agradable en algo que gusta, mejor apasiona.de un tiempo a esta parte me he centrado en mantener el espíritu del blog y dejar los debates estériles. El que lea este artículo lo hará por gusto, no por los "me gusta" de la red social. En Facebook una simple foto con un roballo atrae más visitas que cualquier contenido de un blog, por serio y objetivo que sea. Esa no es mi lucha, desde luego, y me la suda mucho. Un fuerte abrazo y a seguir tu camino, en el que demuestras gran dedicación, impagable para muchos aficionados.

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  2. Caray lin, de nuevo vuelves a transportar mi mente, que vuela cual charran con costera a la vista. Tan cierto todo... me encandilan y atrapan esos párrafos, parece que fuese yo el protagonista, tantas veces... Que bueno ver tus ganas incombustibles, de dura piedra negra estas hecho!
    Un abrazo Carlos.

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    1. Hola j.msnuel, sigues ahí y eso para mí es maravilloso. Sientes el mar, los acantilados, el poniente...Y lo disfrutas. Gracias, amigo.

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  3. Chapeau.Todo un compendio de sabiduría,condensado en unas decenas de líneas.Difícilmente se podría pedir más. Gracias,Carlos,por compartir con todos nosotros,tus lectores,toda tu experiencia y conocimientos.

    Un abrazo

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    1. Gracias, Justo, es un resumen un poco rollete, pero el tema da para mucho. Solo el nudo FG requieres unas horas para dominarlo. Afortunadamente vamos aprendiendo de trago en trago, ja,ja. Un abrazo.

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  4. Impresionante. Sensaciones que aún no he tenido oportunidad de vivir. Pero cuando tenga un robalo prendido al otro lado de la línea, sin duda me acordaré de estas mágicas palabras.
    Ya lo he leído un par de veces, y no me canso.¿Hasta dónde llegará mi "locura"? jejejeje
    Gracias, compañero

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    1. Gracias, Francisco. Dudé ponerlo en partes pero me dije: ¡hala, todo pallá...! Robalos por la costa están contados, pero no te preocupes que darás con tu bestia en cualquier momento. Saludos.

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  5. Te faltò por añadir miles de dias observando el medio, miles de metros de desnivel acumulado en las piernas, miles de lances cargados a espalda y brazos,miles de artazgos al llegar a casa despues de miles de ceros patateros -estos sòlo duran unas horas...-;en fìn ,la experiencia no tiene atajos para nadie,pero tus palabras seràn el oràculo que disipe dudas a fieles seguidores como yo; gracias Carlos.

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    1. Si J.J.horas y horas, y sigo sin seguridad, tal es la pesca de la robaliza hoy en día. De los bolos, no hablo, que es mejor dejarlos atrás. Lo importante es el deseo de volver, si se acaba estamos listos. Un saludo.

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  6. Siempre sorprendiendo gratamente, Carlos. Ya te lo he dicho en otra ocasión: Tenemos un tesoro contigo.
    En esta ocasión nos regalas un imponderable manual para el principiante y para mejorar como pescador, como excelente pescador.
    Y yo que estaba buscando lectura para engullir... Ya tengo lectura MH-H, pa to el verano Carlos. Ja.
    Muchas gracias.
    En agradecimiento, te mandaría un poco de levante que está soplando tela marinera por aquí, para que se moviera algo lo vuestro.
    Saludos

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    1. Gracias, José Manuel. Ya dije que es un tocho. Me apetecía someteros a un pequeño suplicio,ja,ja. Un abrazo, y sí, me hace falta algo de mar ( bueno, hoy ese ha puesto bonito, veremos)

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    2. P.D. Somos tantos los que te seguimos (por algo será...) que si te presentaras a una elecciones, sacarías mayoría absoluta.
      Piénsalo: “ PRUE” Partido Robalista(por favor, esta palabra que se entienda bien) Unido Español.
      Se promete, que los bichos que se cojan de 3 kilos parriba, irán acompañados de una guía básica del arte culinario pa chuparse los dedos.

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    3. Ja,ja, no tengo alma de político, como no me oyeran las cabras de ortegal...Porque mi infancia mundo está al aire libre, lejos de lo mundano. Y solo por necesidad y responsabilidad mantengo con la sociedad una relación. Si yo estuviera solo en el mundo, buscaría la cueva encima del mar, seguro.

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    4. ¡Ah! se me olvidaba. Ya he imprimio el "tocho," bendito tocho. Hay que, leerlo...? más bien degustarlo, muy, pero que muy bien, poquito a poco, como el que saborea el mejor Jabugo... Y siempre te quedas con ganas.

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  7. Cada dia que pasa estamos mas agradecidos por tanta sabiduria que despliegas en cada entrada, en cada comentario sobre este deporte que compartimos ,pero aun mas del conocimiento que atesoras y que pones al alcance de todos los aficionados a la pesca. Pero hoy nos has dado una leccion magistral , un compendio de todo lo que uno debe saber para disfrutar de nuestro deporte. Dices "TOCHO", error ,ameno diria yo ademas de instructivo. GRACIAS CARLOS
    Un abrazo Maestro

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    1. Gracias a ti, Pepe. Se cogen todas las miles de horas y se comprimen en unas líneas. Tengo la certeza de que el sistema me funciona. Luego cada uno busca sus propias formas, que es de ley. Entrar a más detalle capítulo por capítulo daría para un librillo, pero realmente todo lo hemos ido viendo y lo único es el relativo esfuerzo de teclear. Un abrazo.

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  8. Enhorabuena por el artículo,Carlos.Es de agradecer en un relato así las sensaciones de un pescador de verdad,y más,en mi caso con los que soñamos con esa ansiada primera picada y varada de un buen ejemplar de robalo.
    Gracias de verdad y un saludo.

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    1. David, tiempo al tiempo. La lubina no está en su mejor momento. Y cuando empieces, no pararás. Un saludo.

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  9. Se puede decir mas alto pero no mas claro Carlos.
    Toda una vida resumida en unas lineas no hace justicia... pero allana el camino a los más nobeles.
    Ars longa, vita brevis ;)

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    1. Eso me gustaría, y que los jóvenes tengan mejores valores que yo tuve. Soy de los que intenta mejorar, aunque ello cuesta, Unai. Saludos.

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  10. No hay mejor manera de sintetizar y abrir el camino de "toxos".... ya llovio desde el el 2008, pero en esta entrada resumes esta andadura..no hacen falta ni placas coloridas...
    hasta que se pueda, Carlos, y despues un poquito mas...
    Un saludo..

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    1. Hay peores "toxos" en la vida, meu. Los toxos de la costa son una delicia, me presta rascarme como un jabalí. Cada paso nos acercamos más a esa puesta con el mar perfecto, que es otra metáfora de la vida. Un abrazo.

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  11. Hola Carlos,me llamo Daniel, soy vecino de Gijón y llevo 7 años pescando en esta modalidad que a todos tus lectores nos apasiona,7 años sin que una sola semana haya dejado de leer tus rigurosos y bien tratados comentarios sobre esta tecnica, en la cual me inicie gracias a ellos y de los cuales sigo aprendiendo dia a dia,si bien, a lo largo de estos años te he observado en la sombra y no he entrado a comentar ninguno de ellos (quizas por timidez o por considerar que poco tengo que aportar)y que probablemente despues de este comentario siga ahí escondido, me gustaría aprovechar esta ocasión para darte apoyo moral para seguir escribiendo,ya que, en los últimos tiempos, he notado un cierto desánimo en tus líneas, un saludo y buena pesca

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    1. Daniel, se agradece doblemente tu comentario. Y sabes que tienes la puerta abierta. Un saludo.

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  12. Hola Carlos. No hace mucho que me inicié en esto del spinning pesado, poco más de seis meses, y a la "temprana" edad de 42 años. Por suerte, un buen amigo se armó de paciencia para enseñarme todo lo que necesitaba para empezar, materiales, nudos, lugares, etc...y lo más importante, tener siempre al lado, como libro de cabecera, tu blog. Quiero agradecerte tu gran labor, pues con cada artículo que escribes, aprendo un poco más, y cada día que salgo a probar suerte, lo hago con más ilusiòn que el anterior. Gracias y sigue así campeón, haces un trabajo impagable.

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    1. Gracias saludos ti, Juan Carlos
      En cierta forma, y pasa que veas cómo es todo, a mis 51 ( no me lo creo todavía) es para tener sana envidia de tu edad. Así todo, se trata de horas de experiencia en el mas que horas de vida. Yo, afortunadamente -o no, porque ya me entran dudas...) he disfrutado de muchas estos últimos años. Sigue tu camino con prudencia, y a disfrutar. Saludos.

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  13. Ánimo Carlos, no abandones nunca este blog, que será de tus seguidores cuando no tengamos los análisis que haces de tantas cosas. Para nosotros es como leer la prensa, enciendes el ordenador y en los favoritos sale RTS y miras si aparece algo nuevo, vamos, que tantas horas de comentarios y análisis que has dedicado de tiempo, de muchas cosas de nuestra pasión no se pueden dejar en el olvido, sigue como siempre y un saludo. Ánimo, y si no es abriendo camino, que sea por caminos más llevaderos.

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    1. Gracias Juan Antonio. Aquí estaremos,al menos un día más. Un abrazo.

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  14. ni en el magnifico libro EL VIEJO Y EL MAR,se describen las pasiones por la pesca que tu trasnmites,gracias

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    1. Luis, eso son palabras mayores
      . Como premio, me conformo con vuestro aliento, y un cubatilla de vez en cuando.un saludo.

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  15. Me lo he leido por la mañana al levantarme antes de ir a trabajar y otra vez ahora, me parece un texto que evidentemente tiene , como dices, muchas horas a la espalda dedicadas a la pesca, única cosa que me alegra los sueños y me encamina al día a día para poder seguir con ánimo para continuar con la rutina. Amén por lo escrito, por la forma de escribirlo y por las ganas que pones en lo que escribes. Un abrazo Carlos, nunca dejes de escribir, hay personas que tienen un Don por explotar, en tu caso.. leyendo lo que escribes me provoca una más que grata sensación..

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    1. Gracias, Pablo. Es un testimonio, honrado y tan real como soy capaz de describir.no hay palabras que, unidas, puedan emular lo que los sentidos captan. Y éstos, siempre serán subjetivos y limitados. He deseado muchas veces disponer de una memoria fotográfica, poder cerrar los ojos y ver , con todo detalle, lo que los ojos ven. Más todo es una simulación pues consiste en una interpretación que unas neuronas hacen, i formación en forma de pulsos eléctricos y neurotransmisores. Es que somos eso. La realidad que vemos cobra vida porque nosotros podemos interpretarla, y en eso el hombre es único. El verde es verde, la tierra es la tierra, las castañas y su aroma...Todo es porque nosotros lo podemos contar. Un saludo.

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  16. El salitre habrá borrado innumerables "marcas" de infinidad de batallas con tojos, rocas, peces y mares embravecidos. Sólo espero que el efecto sanador del yodo, tire de tí mientras el cuerpo aguante.
    Muchas gracias por el tiempo dedicado.
    Saludos

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    1. Gracias a ti josiño, a leguas de ve que mantienes un gusto limpio por el mar y la pesca. Además cultivas valores como la amistad, que yo tengo más bien dejados, o en la nevera. Un abrazo.

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  17. Buff no se por donde empezar,lo primero darte las gracias,porque lo que hay plasmado en esta entrada no se aprende fácilmente......y hacerlo público muestra una de las virtudes que últimamente brilla por su ausencia que es la generosidad y la ayuda...
    Este texto es de obligada lectura para todo pescador de lubinas.
    Lo dicho gracias,gracias

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  18. Enorme Carlos!!
    Lo que haces y la información que das, para la gente que empieza es impagable.
    Un saludo y a darle duro,hasta que el cuerpo lo permita....

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  19. Me sumo a todos los comentarios elogiosos anteriores. Y recuerdo aquello de que "es de bien nacidos ser agradecidos". Pues eso: mil gracias. Un saludo y ánimo para seguir deleitándonos con "tochos" así.

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