miércoles, 10 de mayo de 2017

No deseo entrever la tenue luz matinal que las cortinas recién puestas dejan pasar, en la  habitación 65 de un hospital de provincia. Débil, esperando ese momento que ya sé cercano, preguntándome cómo será, cuando seguro que al llegar ni siquiera me daré cuenta.

Prefiero que venga sin aviso, con 98 recién cumplidos, oyendo del mar su son, agarrado con firmeza de la mano de mi hijo, mirándole a sus azules ojos y mirando al mar azul. Que ello sea la última información que mi cerebro procese y mi alma disfrute. El día de exequias os lo dejaré a vosotros, que bien hablaréis de un muerto, y los muertos ni existen ni son.

La música bien la puede poner Robert Miles, DEP.


2 comentarios:

  1. ...El día de exequias cantaremos: ♫ Y no está muerto no, no, está en el pedrero pescando robalos con su caña ♫

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  2. En plena madurez ,con el mal de nuestro siglo una pena ,pero su musica quedara como no ,para avivar su recuerdo D.E.P.

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