lunes, 26 de noviembre de 2018

Hablar por hablar, porque no hay mucho que contar. Como este blog se nutre de mis vivencias, si no hay vivencias se desnutre. Un par de horas por semana no da para mucho. Ayer fui un rato, medio griposo, y al menos di unos lances, por el seixo blanco, of course...

Ah, se me olvidaba. Tenéis problemas con el pitbull, no aquellos amantes de los cánidos...me refiero al pe 12braid de Shimano. La primera bobina del #1.5 feten, increíble resultado. Cargué la segunda y:

No tengo ni idea. El aguante el nudo con el flúor carbono ( nudo FG) es tremendo. Tuve unos cinco enrroques de los cabrones, que no resuelves con las técnicas habituales. Así que tirar a romper. Vale, pero es que me rompe la línea, no a nivel nudo que es lo NORMAL .  Poltergheist?

Y asi llevo perdidos cien metros de los 200 y menos mal que fueron enrroques cercanos...

Seguiré investigando pero esto no mola...

¡Hay que vida más dura!








domingo, 18 de noviembre de 2018

Llega el finde y marejada de aúpa. No se puede pescar que bonito es mirar.






















martes, 13 de noviembre de 2018

Con mucho mar pude ir un poco la mañana del domingo. Así no hay forma, con escaso tiempo y además sin dar con ellas. Este video solo va encaminado a alertaros, para poner todos los sentidos en el mar y evitar la desgracia. Todos estamos en la lotería pero cuantos menos boletos mejor. Un abrazo.


miércoles, 7 de noviembre de 2018

Desde hace unos años tengo la sensación que en esta época entro repetidamente en una singularidad e/t. Pasa el tiempo y me doy cuenta de la capacidad de contracción/ expansión relativista de  este parámetro. Además, al perder parte de la conexión con el mar, es como si este no existiera, aún estando a mis pies. Pescar en fin de semana es poco para mí y de lunes a viernes mi vida se dilata en una forma que no se explica de acuerdo con los preceptos comunes de la física. Estamos a miércoles y la percepción que tengo, claramente errónea, es que hace como un año que no voy a pescar. Pese a la satisfacción de ver crecer a mi hijo, al que cuido, vigilo y alimento, y con el que disfruto apasionadamente, me queda ese poso de tristeza inexplicable por no desahogarme todos los días en mi lugar preferido de esparcimiento, que no es otro que un acantilado que dé la cara frente al mar de fondo. Las obligaciones marcan la pauta y se vuelven prioritarias, pero en una mente que vuela como un alcatraz hacen gemir a mi corazón... irracionalmente.

viernes, 2 de noviembre de 2018

No había probado las colas del Sandy con cabezas articuladas. Pues no sabéis lo que se pierde pues cómo mejoran...



Por lo demás, ayer otro capote y muy feliz, pues estos días  me presta pescar por la tierrina. Lo intentaré más veces, a ver si hay suerte.


¡Haya salud!

Entre mediados agosto y mediados septiembre subí la media y tuve suerte con seis peces muy guapos. Ahora tocan vacas flacas y mucho menos tiempo para deficárselo a nuestra reina.

Pero no hubo en mi vida periodo malo que no fuera víspera de fiesta. Lamentablemente la afición trae la tristeza, como la de la familia del chico desaparecido en camariñas. Cómo lo siento, porque al tiempo me veo llevado por la misma ola asesina y sufro por él. Pero yo seguiré con mi penitencia. He sobrevivido 53 años a los intentos del mar por llevarme y ya le digo que mi piel es de serpiente escurridiza.

D.E P. Otro ángel que se va entre el tumulto salado.