miércoles, 4 de septiembre de 2019




 ¿Disfruta el sol en su diario estertor nocturno dándonos un premio inmerecido ? ¿Es así de caritativo que nos regala estos ocasos que desencadenan una secuencia de neurotransmisores capaces de liberar un torrente de hormonas ligadas al placer?



2 comentarios:

  1. Yo desde luego, me he topado con muchos amaneceres y ocasos, dignos de postal.
    Que sea así por muchos años.
    Saludos

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  2. En uno de mis lugares preferidos hay una enorme piedra en la distancia, que sobresale de la mar como pequeña isla, y al amanecer el sol sale a su altura;en primavera sale a la izquierda y tiñe todo de naranja y a medida que avanza la estación y el verano llega y avanza también , el sol va saliendo tras ella y luego a la derecha, y finalmente llega la mitad de septiembre y ya no se ve salir pues lo ocultan los enormes acantilados calizos. Estos días apenas si se ve ya, es mi referencia del cambio de estación, y aunque deseo la llegada de septiembre, no puedo evitar pensar que ya ha pasado un año más.

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