jueves, 25 de junio de 2020




     
      
   







5 comentarios:

  1. Preciosas fotos, Carlos. Pero esto de ir a pescar se ha convertido en una aficion casi misionera, no hay manera de tocar escama!!!

    Cuidese!

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  2. Sí, pero ahí está lo bueno. Perseguir una meta invita a disfrutar el camino. De algo cotidiano para algunos para otros se convierte en un reto. Cada persona tiene el suyo. La no consecución de esa utopía no quiere decir que debamos infravalorar lo alcanzado. Si tenemos una estabilidad emocional y espiritual, encauzaremos la pesca como otras cuestiones de la vida. Ante todo no hay que dejarse influir por otros, pues no sabemos la mentira en que pueden vivir. Un abrazo.

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  3. Me ha gustado. Saludos desde Cantabria.

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  4. Muy buenas Carlos. Como siempre bonitas fotos.Las lubinas deben andar por aguas internacionales porque pegadas a la costa son un recuerdo aunque siempre nos queda el relax que nos ofrecen las olas, el olor a salitre, los amaneceres y la compañía de los amigos. Un abrazo .

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  5. No se ha fabricado mejor vinilo que el que muestras en la foto, lo malo es que tiene demasiada afición por quedarse prendido a las rocas, pero pescador como él no hay ninguno moviéndolo lentamente con suaves golpes de puntera...

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